La Casa Blanca insistió ayer jueves en que Estados Unidos y Cuba están en negociaciones, una afirmación que el régimen de Miguel Diaz-Canel sigue negando, e instó a La Habana a realizar declaraciones “prudentes”.
“Como ya he reiterado, el presidente (Donald) Trump siempre tiene voluntad de apostar por la diplomacia, y creo que eso es algo que de hecho está teniendo lugar con el Gobierno cubano”, explicó ayer en rueda de prensa la portavoz de Casa Blanca, Karoline Leavitt, al ser preguntada por las declaraciones más recientes del régimen de la isla. “Creo que, dado que el Gobierno cubano está en sus últimas y que el país está a punto de colapsar, deberían ser prudentes en sus declaraciones dirigidas al presidente de Estados Unidos”, añadió la portavoz.
Leavitt respondió así a las recientes afirmaciones del propio Diaz-Canel, que negó que haya negociaciones formales en curso con Estados Unidos, aunque dijo que Cuba está dispuesta a dialogar, pero “sin coerción” y bajo condiciones de respeto e igualdad.
Ese mensaje fue a su vez en respuesta a las afirmaciones del propio presidente Trump, quien aseguró que ya se estaba “hablando” con representantes de Cuba.
Desde la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro, en un operativo militar estadounidense en Caracas el pasado 3 de enero, el Gobierno interino de Venezuela, bajo supervisión de Estados Unidos, ha cesado de enviar petróleo a Cuba, lo que ha ahondado la grave situación económica que afronta la isla.
“Opción cero”
El propio Trump, que ha asegurado varias veces que el régimen de Diaz-Canel está al borde del colapso, firmó la semana pasada una orden ejecutiva para sancionar a todos los países que envíen crudo a Cuba.
El propio Díaz-Canel confirmó ayer jueves que la isla no ha recibido combustible desde el exterior desde el pasado diciembre debido a las presiones de Estados Unidos.
“Es condenable que una potencia (...) asuma una política tan agresiva y tan criminal” hacia un país pequeño, afirmó Díaz-Canel en una inusual intervención televisada ante medios oficiales cubanos y algunos extranjeros seleccionados.
El dictador cubano aseguró que el bloqueo petrolero va a tener consecuencias serias en el país, para lo que se están poniendo en marcha una serie de medidas de emergencia que van a “demandar esfuerzos”. “Es asfixiarnos completamente”, agregó. “Si no resistimos, ¿Qué vamos a hacer? ¿Nos vamos a rendir?”, se preguntó Díaz-Canel.
Resaltó que el “bloqueo energético” de Estados Unidos va a suponer “afectar la transportación de alimentos, la producción de alimentos, el transporte público, el funcionamiento de los hospitales, de instituciones de todo tipo, de las escuelas, la producción de la economía, el turismo...”.
Ante ese escenario, dijo que se adoptó una serie de medidas de emergencia que retoma como referencia las “indicaciones” de Fidel Castro durante el llamado Periodo Especial, por la depresión que supuso para la isla la caída del bloque soviético.
Díaz-Canel retomó el concepto de la “opción cero”, el plan de supervivencia planteado en los noventa ante el escenario de “cero petróleo”. Éste implicaba un racionamiento extremo, autosuficiencia alimentaria, el uso de tracción animal, carbón vegetal para cocinar y transporte no motorizado, entre otras medidas. “Están contempladas (alguna de esas medidas), también actualizadas porque hay situaciones diferentes en estas directivas”, agregó.
Díaz-Canel adelantó que “en los próximos días” se dará a conocer “más detalles del contenido de las medidas”. “Aunque haya bloqueo energético, nosotros no renunciamos a recibir combustible en nuestro país”, dijo. EFE