El presidente estadounidense Donald Trump aseguró este lunes que México dejará de suministrar petróleo a Cuba, poco después de que el mandatario amenazara con aranceles a los países que abastecen de crudo a la isla caribeña.
Cuba "es una nación fallida. México va a dejar de enviarles petróleo", dijo Trump durante un encuentro con periodistas en el Despacho Oval.
La economía cubana sobrevivió durante los últimos años gracias al petróleo barato que le proporcionaba Venezuela. Pero dejó de recibirlo luego de la caída hace un mes del mandatario venezolano Nicolás Maduro en una operación de fuerzas estadounidenses.
El fin del suministro de crudo mexicano a Cuba profundizaría significativamente la grave crisis económica de la isla, la peor desde el colapso de la Unión Soviética en 1991.
Trump aprobó la semana pasada aranceles punitivos contra los países que suministran petróleo a Cuba. El decreto, en la práctica, obligó a los socios de Cuba a elegir entre comerciar con la mayor economía del mundo o con una isla empobrecida de 11 millones de habitantes.
México se ha mostrado reacio a cortar los envíos, y la presidenta Claudia Sheinbaum advirtió sobre "una crisis humanitaria de gran alcance que afectaría directamente a los hospitales, el suministro de alimentos y otros servicios básicos para el pueblo cubano".
Pero Estados Unidos es el mayor socio comercial de México, y los aranceles podrían dañar una economía que crece lentamente. Aunque subrayó su "solidaridad eterna" con el pueblo cubano, Sheinbaum reconoció que no quería poner a México en riesgo en materia de aranceles.
Por otro lado, Trump reiteró que su gobierno estaba manteniendo conversaciones con los dirigentes de Cuba.
"Creo que estamos bastante cerca [de un acuerdo], pero ahora mismo estamos tratando con los líderes cubanos", dijo, sin dar más detalles.
Un alto diplomático cubano dijo el lunes que había contactos entre ambos países, pero no conversaciones formales.
"Hoy no podemos hablar de tener una mesa de diálogo con Estados Unidos, pero es cierto que ha habido comunicaciones entre los dos gobiernos", dijo a la AFP el vicecanciller Carlos Fernández de Cossío. "No existe un diálogo específicamente en estos momentos, pero sí ha habido intercambio de mensajes", insistió. AFP
De todos modos, el vicanciller cubano reiteró la disposición de su país a dialogar con Estados Unidos. “Un diálogo que sea serio, que sea responsable, que descanse en el derecho internacional, en el respeto a la igualdad soberana de nuestros Estados y que conduzca a una relación respetuosa entre los dos países”, precisó.
El secretismo en las conversaciones bilaterales entre Estados Unidos y Cuba no es nuevo. Ha sido la práctica habitual en las últimas décadas, en las que también los dos países han mantenido repetidos contactos a pesar de -o quizá debido a- las recurrentes escaladas.
El diálogo actual tendría lugar en México, en línea con el ofrecimiento que hizo a mediados de enero la presidenta de ese país, Claudia Sheinbaum, uno de los pocos aliados hemisféricos que le queda a Cuba.
El Vaticano ha sido tradicionalmente otro mediador entre La Habana y Washington. La última ocasión fue en 2024, durante el mandato en la Casa Blanca de Joe Biden, cuando Estados Unidos sacó temporalmente a Cuba de la lista de países promotores del terrorismo a cambio de una excarcelación de 553 presos políticos.
Este domingo León XIV, que antes de ser papa visitó en dos ocasiones la isla, mostró su “gran preocupación” por el aumento de la tensión en el Estrecho de Florida y abogó por un “diálogo sincero y eficaz para evitar la violencia y cualquier acción que pueda aumentar el sufrimiento del pueblo cubano”.
La Habana y Washington han negociado en múltiples ocasiones desde el triunfo de la revolución cubana en 1959, alcanzando acuerdos principalmente en seguridad regional y migración.
Sin embargo, también han incluido en ocasiones lo político y económico, como las conversaciones que, con la mediación del Vaticano y Canadá, llevaron en 2014 al “deshielo” bilateral bajo los mandatos del estadounidense Barack Obama y el cubano Raúl Castro. EFE, AFP