En el primer día de precampaña electoral en España ayer, el presidente del Gobierno español y líder socialista PSOE, Pedro Sánchez, se comprometió a abordar el problema de la vivienda, mientras que el líder de la oposición conservadora del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, prometió un “cambio total”.
Después de que el pasado lunes Sánchez adelantara las elecciones tras no conseguir reunir en el Parlamento apoyos suficientes para aprobar sus propuestas en materia de vivienda, el secretario general del PSOE inició ayer la precampaña con un acto en Sevilla (sur), donde aseguró que cada generación tiene su lucha y la de esta es la vivienda. “La política de vivienda no tiene fecha de caducidad”, afirmó, y vaticinó que una próxima mayoría progresista en España reforzará la protección de los pequeños propietarios y los inquilinos ante la especulación.
Por su parte, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, prometió una “reconstrucción nacional” total, que revise las reglas, fortalezca las instituciones y haga que se respeten las fronteras, en referencia a la reciente crisis migratoria en Ceuta, ciudad española del norte de África donde recientemente se produjo una entrada masiva desde Marruecos.
Ante centenares de afiliados en Madrid y con la presencia de los expresidentes José María Aznar y Mariano Rajoy, el líder del PP inició su precampaña electoral prometiendo gobernar sin mentir y sin venderse, y pidiendo a la gente que no tolere “ni un día más” a Pedro Sánchez al frente del Gobierno.
“Yo no vengo de las saunas ni de las cloacas -dijo en referencia a los casos judiciales que implican a familiares del Sánchez-. Yo vengo de la gestión, de presentar y cuadrar presupuestos, de sostener los servicios públicos, de dar la cara en los buenos momentos y, sobre todo en los difíciles”, subrayó.
Más agresivo fue el discurso en este mismo mitin de la presidenta de la Comunidad de Madrid, la conservadora Isabel Díaz Ayuso, que aseguró que teme que en las elecciones del 29 de noviembre el Gobierno central intente hacer “trampas” porque en los comicios generales de 2023 hubo “gente” que no recibió su voto por correo o le llegó “tarde”.
Acusó de “tibios” a los que la critican por alertar de posibles trampas en el voto por correo e insistió en que “Sánchez claro que va a intentar hacer todas las trampas que pueda”.
A este respecto, el presidente del Gobierno criticó a los que están sembrando dudas sobre el derecho a votar por correo: “Nos parece un poco raro empezar una campaña electoral desanimando a la gente a que vote”. Asimismo, el líder socialista reprochó los bulos de la derecha y la ultraderecha: “Los expanden porque tienen miedo a perder”.
“Os voy a decir una cosa, tienen razón en tener miedo, porque unas urnas llenas las ganan las gentes y con las urnas vacías ganan los que mueven los hilos”, añadió Sánchez en referencia al PP y al ultraderechista Vox.
Durante su intervención en un auditorio con capacidad para 5.000 personas, el público coreó ‘no estas solo’ a Sánchez cuando la líder socialista María José Montero expresó su apoyo a su esposa, Begoña Gómez, inmersa en un proceso judicial.
Por su parte, los partidos nacionalistas ERC, de Cataluña, y PNV, del País Vasco, subrayaron que no investirán a Sánchez, en el caso de que obtenga mayoría suficiente para gobernar, si no concede los traspasos de competencias solicitados por estas comunidades autónomas.
De su lado, Miriam González, la abogada que lidera el nuevo partido español Democracia21, presentó ayer en Madrid su programa, en el que propone rebajar todos los impuestos de vivienda para los menores de 35 años.
El pasado 25 de junio González registró el partido Democracia21 y decidió presentarse a las elecciones generales que se celebrarán en España el próximo 29 de noviembre.
En su acto de campaña, González criticó tanto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como al líder de la oposición, Alberto Núñez Feijoo, a los que responsabilizó de las dificultades de las familias de clase media para comprar una casa o de los jóvenes para alquilar.
Miriam González explicó que la formación tiene “vocación nacional” y pretende presentarse en todas las provincias españolas, para terminar con actual división en dos bloques, en referencia al enfrentamiento entre partidos de izquierda y de derecha.
González, casada con el exviceprimer ministro británico Nick Clegg, está especializada en asuntos europeos.
La crisis en Ceuta es uno de los temas que más han desgastado al presidente Sánchez. Y en esta precampaña el asunto del deshaucio (desalojo) de la anciana Maricarmen Abascal también ha sido un fuerte desencadenante de la crisis política en España, dos temas que estarán en la campaña, además del costo de vida.
Las encuestas dan que Feijóo, líder del PP, está por delante del jefe de Gobierno y socialista Pedro Sánchez, pero no alcanzaría la mayoría absoluta. Esto podría convertir a la ultraderecha Vox, en ascenso en las encuestas, en pieza clave para la formación de una mayoría en el próximo Parlamento. EFE, AFP
Maricarmen Abascal: símbolo de la crisis de la vivienda
La campaña electoral en España arrancó ayer con los primeros mítines de Pedro Sánchez y su principal rival, Alberto Núñez Feijóo, en un país conmocionado por la muerte de Maricarmen Abascal, convertida en símbolo de la crisis de la vivienda.
El desalojo de esta jubilada de 87 años de su vivienda en Madrid desató a finales de septiembre una ola de indignación y multitudinarias protestas en toda España.
Maricarmen falleció el miércoles en el hospital lo que avivó aún más la tensión social. Su deceso se produjo poco después del rechazo del Congreso a dos medidas sobre vivienda presentadas por el gobierno de izquierda para hacer frente a la crisis.
Sin mayoría parlamentaria y bajo una creciente presión, Sánchez convocó elecciones anticipadas para el 29 de noviembre. Aunque la campaña oficial no empieza hasta dos semanas antes de la votación, las principales fuerzas lanzan ya la maquinaria electoral en un clima de creciente malestar entre la población. Sánchez, en el poder desde hace ocho años, inició su precampaña en Andalucía. Núñez Feijóo lo hizo en Madrid. Están llamados a votar cerca de 39 millones de españoles. AFP