Familiares de los presos políticos de Venezuela celebraron la aprobación el jueves a última hora de la ley de amnistía, que perdona casos en periodos de crisis política entre 2002 y 2025, y exigieron la liberación de estos detenidos.
Entre lágrimas, abrazos, gritos y oraciones, los familiares vieron a través de teléfonos el momento cuando el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, proclamó “el aprobado por unanimidad” que dio luz verde a la amnistía.
“Hoy, al ser aprobada la ley de amnistía, tenemos una alegría profunda. Tenemos mucha emoción porque sentimos que, de una u otra forma, valió la pena la lucha que hemos hecho durante todos estos días”, dijo a EFE Petra Vera, familiar de un preso político recluido en el comando de la Policía Nacional Bolivariana en Caracas.
Sin embargo, opositores venezolanos consideraron que la ley, aprobada por la Asamblea Nacional (Parlamento, controlada por el chavismo) es “insuficiente y sesgada” al contemplar solo coyunturas políticas específicas ocurridas entre 2002 y 2025, en lugar de abarcar el período en su totalidad.
“La ley aprobada hoy es insuficiente y sesgada, no podemos descansar ni ceder en los esfuerzos por la defensa de la libertad y una verdadera justicia transicional”, señaló el partido Primero Justicia (PJ) en una publicación en X. Asimismo, indicaron que no hay amnistía verdadera cuando las liberaciones dependen de los “mismo verdugos que persiguen inocentes”.
El PJ sostuvo que si la voluntad del gobierno encargado de Delcy Rodríguez es real, las liberaciones de los presos políticos podrían hacerse de inmediato y “no sería dilatada por debates estériles y procedimientos fingidos”. “Una verdadera amnistía debe pasar por el desmontaje absoluto del sistema represor, tener mecanismos de reparación para las víctimas y garantías claras para la no repetición”, apuntó.
Por su parte, la exdiputada Delsa Solórzano, quien recientemente salió de la clandestinidad, dijo en X que la cantidad de exclusiones en la ley son significativas. Solórzano criticó que el texto no contemple la derogación de otras leyes, como la del odio, que “son usadas como instrumento de persecución política”.
En tanto, el líder opositor venezolano Edmundo González Urrutia consideró que una amnistía responsable es la “transición del miedo al Estado de derecho” y “el compromiso de que el poder no volverá a ejercerse sin límites y de que la ley estará por encima de la fuerza”.
El director de relaciones internacionales del partido Vente Venezuela -liderado por María Corina Machado-, Pedro Urruchurtu, señaló en X que la ley es una excusa para ganar tiempo, “distraer y manipular, como los criminales que son”. EFE, AFP