El presidente Trump amenaza con “desatar un infierno” si Irán no acepta un acuerdo para detener la guerra

Régimen iraní calificó el ultimátum como “una acción nerviosa y estúpida”. En tanto, EE.UU. y la República Islámica “compiten” para hallar al aviador estadounidense que se estrelló en territorio iraní.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, junto a la fiscal general Pam Bondi (derecha), habla durante una conferencia de prensa para abordar el tema de la delincuencia en Washington, D.C., en la Sala de Prensa Brady de la Casa Blanca, el 11 de agosto de 2025. El 2 de abril de 2026, los medios estadounidenses informaron que el presidente Donald Trump había destituido a la fiscal general Pam Bondi.
Anuncios. El presidente Trump afirmó ayer que “muchos” líderes militares de Irán, “que se han manejado en forma insensata” -dijo- murieron en un ataque contra Teherán.
Foto: AFP fotos

El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó ayer sábado con desatar un “infierno” si Irán no llega a un acuerdo en 48 horas para abrir el estratégico estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial bloqueada por Irán, donde los bombardeos alcanzaron una zona cercana a una planta nuclear. EE.UU. amenazó así con destruir parte vital de la infraestructura de Irán. Por su parte, el general Ali Abdollahi Aliabadi, en un comunicado del Cuartel General Central Jatam al-Anbia, calificó el ultimátum de Trump como “una acción impotente, nerviosa, desequilibrada y estúpida”. Y advirtió que los efectos de cualquier lluvia radiactiva los sufrirían con mayor intensidad los países vecinos del Golfo.

“Recuerden cuando le di a Irán diez días para CERRAR UN ACUERDO o ABRIR EL ESTRECHO DE ORMUZ”, escribió Trump en Truth Social, en referencia a su ultimátum emitido el 26 de marzo. “El tiempo se acaba: 48 horas antes de que todo el infierno se desate sobre ellos”, dijo el presidente, y añadió: “¡Gloria a DIOS!”.

Irán anunció horas después que los buques de Irak, un “país hermano”, pueden navegar por el estrecho y que las restricciones solo se aplican a los “enemigos”.

Horas antes, un bombardeo cerca de la planta nuclear de Bushehr mató a un guardia y obligó a Moscú a desalojar a 198 trabajadores de nacionalidad rusa. Tanto la cancillería rusa como el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) lo condenaron enérgicamente.

El jefe del OIEA recordó que las plantas de energía nucleares o sus áreas cercanas “nunca deben ser atacadas” y expresó su “profunda preocupación” por el bombardeo, el cuarto incidente de ese tipo en solo unas semanas, según él. Aún así, precisó que no se detectaron niveles de radiación en la zona.

Mientras tanto, Irán y Estados Unidos rivalizaron ayer sábado por encontrar a uno de los dos aviadores de un caza estadounidense que se estrelló en la república islámica, cuando la guerra entró en su sexta semana. (Ver columna)

El ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abás Araqchi, advirtió que los continuos ataques contra instalaciones del Golfo y del sur de Irán podrían provocar una lluvia radioactiva que podría “terminar con la vida en las capitales del Consejo de Cooperación del Golfo, no en Teherán”.

Los ataques estadounidenses e israelíes de ayer sábado también alcanzaron una cementera y una terminal comercial en la frontera entre Irán e Irak, donde se reportó la muerte de una persona.

También fue bombardeada una planta petroquímica, donde cinco personas murieron, según el vicegobernador de la región, Valiollah Hayati, citado por la agencia Isna.

Irán, en tanto, continuó con sus ataques en el Golfo. En Baréin, la caída de restos procedentes de drones interceptados causó cuatro heridos y en Dubái dos edificios sufrieron destrozos, entre ellos el de la empresa estadounidense Oracle.

En otro orden, el mando militar de Irán rechazó la amenaza del presidente Trump de destruir la infraestructura vital del país si no acepta un acuerdo en 48 horas para abrir el estratégico estrecho de Ormuz.

El general Ali Abdollahi Aliabadi, en un comunicado del Cuartel General Central Jatam al-Anbia, calificó el ultimátum de Trump como “una acción impotente, nerviosa, desequilibrada y estúpida. Se les abrirán las puertas del infierno”, dijo en alusión a lo dicho por Trump.

De su lado, el Ejército israelí confirmó ayer haber atacado un complejo petroquímico en la ciudad iraní de Mahshahr, como ya había denunciado la agencia IRNA, que no informó de heridos o víctimas mortales.

Este ataque se suma a otros registrados en infraestructuras estratégicas iraníes en lo que va de la guerra , entre ellas las principales fábricas de acero de Irán: las acerías de Mobarake, en Isfahán (centro), y la acería de Juzestán (oeste).

Carrera contra el tiempo

Búsqueda de aviador de EE.UU.

Irán y Estados Unidos rivalizan por encontrar a uno de los dos aviadores de un caza estadounidense que se estrelló en la república islámica, cuando la guerra entra en su sexta semana con bombardeos a una instalación petroquímica iraní y a la planta nuclear de Bushehr.

Según medios iraníes, Washington y Tel Aviv multiplicaron los blancos de sus ataques. Cinco personas resultaron heridas en el bombardeo de la planta petroquímica de Mahshahr (suroeste) y un agente de seguridad murió en el sector de la central de Bushehr (sur), afirman. Los medios iraníes también dan cuenta de ataques a la cementera de Bandar Khamir, (sur) y a un puesto fronterizo con Irak. Entre tanto, sigue la carrera por ser el primero en encontrar a un aviador estadounidense después de que un caza se estrellara en el suroeste de Irán. El ejército iraní afirma haber derribado el viernes un cazabombardero norteamericano F-15E. Uno de los dos pilotos se eyectó en pleno vuelo y fue rescatado por las fuerzas especiales, pero se desconoce la suerte del segundo. El ejército iraní también asegura haber alcanzado otro avión estadounidense, un aparato de apoyo aéreo A-10 Thunderbolt II, que posteriormente se estrelló en el Golfo. Según New York Times, el único piloto de un avión estadounidense que cayó cerca del estrecho de Ormuz ha sido rescatado sano y salvo. La Casa Blanca se limitó a decir que el presidente Donald Trump ha “sido informado” de lo ocurrido. A través de una cadena de tv estatal iraní el régimen prometió una “recompensa generosa” a quien entregue al aviador. Houston Cantwell, un antiguo piloto de la Fuerza Aérea estadounidense, explicó que, en operaciones similares, las fuerzas especiales están en alerta para rescatar a pilotos en territorio enemigo pero “no se lanzarán a una misión suicida”. Según él, la prioridad para un piloto es “esconderse” y encontrar el mejor lugar para ser rescatado, como un claro en el bosque o la azotea de un edificio. AFP

Kuwait, Emiratos, Catar

El Ejército iraní afirmó ayer sábado haber atacado varios objetivos vinculados a Estados Unidos en Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, en una nueva fase de sus operaciones con drones.

Mediante un comunicado, el Ejército anunció haber lanzado drones Arash-2 contra un radar de detección de misiles y drones de combate del Ejército estadounidense, así como contra instalaciones de la industria del aluminio en Emiratos Árabes Unidos, además de un cuartel de mando de unidades mecanizadas, blindadas y de helicópteros en Kuwait.

El documento sostiene que Estados Unidos mantiene inversiones estratégicas en la industria del aluminio de EAU, utilizada -según afirma- en la fabricación de cazas como el F-35, además de misiles, tanques y vehículos blindados.

Este episodio se produce en un contexto de creciente tensión regional, con intercambios de ataques que afectan a infraestructuras estratégicas y elevan el riesgo de una mayor escalada del conflicto, sobre todo después de que el presidente Donald Trump advirtiera ayer de que, si la República Islámica no alcanza un acuerdo para el fin de la guerra en 48 horas, desatará el “infierno” sobre el país.

Además, la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, en su gira por el Golfo Pérsico, trasladó ayer al emir de Catar, Sheikh Tamim bin Hamad Al-Thani, la “cercanía” de su país frente a los ataques iraníes y ofreció la capacidad industrial italiana para contribuir a la rehabilitación de las infraestructuras energéticas dañadas.

Tras su paso por la ciudad saudí de Yeda, donde se reunió con el príncipe heredero Mohamed bin Salmán, la primera ministra italiana recaló en Doha para abordar la crisis regional y reforzar una alianza que Roma considera estratégica, especialmente en materia de suministros.

Estados Unidos detiene a familiares de líder iraní

Sobrinas de Soleimani estaban en territorio estadounidense

Estados Unidos afirmó ayer sábado haber detenido en su territorio a la sobrina y la sobrina nieta del general iraní Qassem Soleimani, abatido en 2020 en un ataque con drones ordenado por Trump. Medios iraníes negaron cualquier vínculo entre ambas mujeres y el militar fallecido. “Anoche, la sobrina y la sobrina nieta del general Qassem Soleimani, de la Guardia Revolucionaria Islámica, fueron arrestadas por agentes federales tras la revocación de su estatus de residentes permanentes por parte del secretario de Estado Marco Rubio”, declaró un portavoz de la diplomacia estadounidense.

La sobrina de Soleimani, identificada como Hamideh Soleimani Afshar, está acusada por Washington de apoyar a la república islámica. “Mientras residía en Estados Unidos, difundió propaganda del régimen iraní, celebró ataques contra soldados y bases militares estadounidenses en Oriente Medio, elogió al nuevo Líder Supremo de Irán, calificó a Estados Unidos como el ‘Gran Satán’ y expresó su apoyo incondicional a la Guardia Revolucionaria Iraní, un grupo catalogado como organización terrorista”, añade el comunicado.

La televisión estatal iraní citó a Narjes Soleimani, otra hija de Qassem Soleimani y miembro del Consejo Municipal Islámico de Teherán, quien dijo que “ningún familiar ni allegado del mártir Soleimani ha residido en EE.UU.”. AFP

Con información de EFE y AFP

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