El viaje a España del papa León XIV tuvo un final accidentado este viernes cuando su avión, listo para despegar de la isla de Tenerife, sufrió un problema técnico, obligándolo a retrasar su salida y finalmente partir hacia Roma en el Falcon del rey Felipe VI.
El avión de Iberia ya se encontraba en la pista del aeropuerto de Tenerife Norte, donde el papa fue despedido por el rey, cuando el capitán anunció el problema técnico en el motor, lo que obligó al pontífice a descender del aparato y volver a la terminal.
Finalmente el papa abordó el avión militar del jefe de Estado español, que este "amablemente" le ofreció, según el Vaticano, y despegó con algunos miembros de su comitiva a las 17:09 con destino Roma, donde llegará hacia las 21:00.
El resto de la delegación pontificia -periodistas, representantes del Vaticano y miembros del clero-, regresarán a Roma en un segundo avión enviado por Iberia desde Madrid.
Este incidente marcó el final de la visita del papa, que durante siete días estuvo en Madrid, Barcelona y Canarias, acompañado a cada paso por una multitud, en este bastión tradicional del catolicismo en Europa donde no obstante la práctica religiosa ha caído en las últimas décadas.
Dura crítica del Papa a la Unión Europea por los migrantes
El Papa criticó el pasado jueves a Europa porque “no se puede hablar de dignidad y dejar que los mares sean cementerios”, en referencia a los inmigrantes que tratan de llegar desde África aun a riesgo de morir en el intento.
“No basta gestionar llegadas, distribuir cifras, reforzar fronteras o lamentar las muertes cuando ya han ocurrido”, reprochó León XIV a la comunidad internacional en un discurso en el muelle de Arguineguín, en Gran Canaria.
En este drama, aseguró el pontífice, “la Iglesia no puede permanecer muda ante quienes son abandonados” en el mar. Y se preguntó “si hemos sabido reconocer a Cristo en quienes desembarcan marcados por el miedo, el hambre y la violencia, después del desierto, de la noche y del mar”.
“La acogida del migrante no puede ser algo secundario ni delegado únicamente a algunos voluntarios. No podemos pasar de largo ante los cayucos y las pateras”, resaltó.
La indignación de León XIV resonó a solo 24 horas de que entre en vigor el Pacto Europeo de Migración y Asilo, que consagra el principio de retención en frontera y permite a los estados liberarse de acoger la cuota de refugiados que les corresponde para ayudar a los países receptores si abonan 20.000 euros por persona.
El Papa también exhortó a los países de origen de los inmigrantes a crear “condiciones de paz, justicia y desarrollo”, y a los de tránsito les pidió “proteger y no dejar a los débiles en manos de redes criminales”. Y demandó “una cooperación eficaz y perseverante” de toda la comunidad internacional.
Con información de AFP y EFE
-
Leon XVI bendijo la torre de la Sagrada Familia: la catedral más alta del mundo y que aún está en construcción
León XIV en España: un mensaje contra el culto a la imagen y la idolatría y el breve encuentro con Bad Bunny
Histórico discurso papal en Congreso de España: “Pluralidad política no debería degenerar en descalificación"