Estados Unidos e Irán prevén mantener negociaciones esta semana, en medio de una fuerte tensión entre estos dos enemigos por la represión de manifestaciones antigubernamentales iraníes y la resistencia del régimen de Teherán a alcanzar un acuerdo sobre su programa nuclear.
Según los medios iraníes, las “negociaciones indirectas” tendrán lugar mañana viernes en Mascate, capital de Omán, y estarán “limitadas al tema nuclear y al levantamiento de las sanciones a Irán”.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, insistió ayer miércoles en que las negociaciones con Irán para un acuerdo nuclear deben incluir también la limitación del programa de misiles balísticos de la República Islámica.
“Para que las conversaciones conduzcan a algo significativo, tendrán que incluir ciertos aspectos, y eso incluye el alcance de sus misiles balísticos, su apoyo a organizaciones terroristas en toda la región, su programa nuclear y el trato que dan a su propia población”, dijo el jefe de la diplomacia estadounidense en una rueda de prensa.
“Creo que si surge la oportunidad de dialogar directamente con representantes del régimen iraní, Estados Unidos estaría dispuesto a ello”, afirmó.
Irán estará representado en las negociaciones por el ministro de Relaciones Exteriores Abás Araqchi y Estados Unidos por el enviado de Trump para Medio Oriente, Steve Witkoff.
Marco Rubio subrayó que “está bastante claro” que el presidente estadounidense, Donald Trump, “está dispuesto a hablar, reunirse e interactuar con cualquier persona en el mundo”.
Trump no ha descartado una nueva operación militar contra Irán si las conversaciones fracasan. En junio ya atacó plantas nucleares iraníes durante la guerra de Israel contra la República Islámica.
“En este momento hablamos con ellos, hablamos con Irán, y si podemos llegar a un acuerdo, sería genial. Y si no podemos, probablemente sucederían cosas malas”, dijo Trump el martes.
Estados Unidos ha enviado a la región flota liderada por el portaaviones USS Abraham Lincoln. Si fuera blanco de un ataque, Irán advierte que tomaría represalias contra las bases y buques estadounidenses en la región.
Trump dijo en una entrevista ayer miércoles que el supremo líder de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, “debería estar muy preocupado” a medida que Estados Unidos fortalece su presencia militar en la región. “Yo digo que él debería estar muy preocupado, debería estarlo”, dijo Trump a NBC News. “Como lo saben, están negociando con nosotros”.
Las tensiones entre ambos países, que no tienen relaciones diplomáticas, aumentaron tras la represión por parte de las fuerzas de seguridad iraníes de una ola de protestas que ha dejado miles de muertos según los grupos de derechos humanos.
Pero sigue sin estar claro qué forma tomaría una intervención militar estadounidense. Podrían ser ataques selectivos contra la infraestructura militar o un intento de derrocar el sistema clerical impuesto desde la revolución islámica de 1979 que lidera el ayatolá Alí Jamenei.
Al comienzo Trump se centró en pedir a Irán que “deje de matar” a manifestantes y que no los ejecute.
Con el paso de los días se enfocó en el programa nuclear iraní, que Estados Unidos y sus aliados creen que tiene como objetivo la fabricación de una bomba atómica.
Estados Unidos también quiere reducir el apoyo de Irán a determinados grupos en la región y disminuir el arsenal de misiles balísticos iraníes. Irán solo parece dispuesto a hablar del tema nuclear.
¿Dónde y cómo?
Todo parecía indicar que el encuentro se llevaría a cabo el viernes en Turquía, miembro de la OTAN, pese a que su presidente Recep Tayyip Erdogan, un musulmán sunita, ha tenido en el pasado problemas con la teocracia chiita de Irán. Finalmente parece que la reunión será en Omán.
“Los iraníes han solicitado una reunión en Omán, y los estadounidenses han aprobado el lugar, pero aún se está trabajando sobre los parámetros de las discusiones”, declaró un diplomático, que pidió mantener el anonimato.
Otra fuente regional al tanto de las negociaciones indicó que Irán quiere que las negociaciones sean “exclusivamente” con Estados Unidos, sin la participación de potencias regionales y centradas únicamente en el tema nuclear.
Estado febril en Irán
Los grupos de derechos humanos han denunciado una matanza masiva de manifestantes por parte del aparato represivo de Irán, al amparo de un apagón de internet que duró semanas.
Señal de que los nervios están a flor de piel, el ayuntamiento de Teherán emitió un comunicado el miércoles diciendo que los ruidos fuertes en el centro de la ciudad se debían a una festividad religiosa y no a otra causa.
En Teherán se exhibió un nuevo cartel en el que se ven aviones estadounidenses estrellados en una colina e iraníes ondeando la bandera de la República Islámica.
La agencia de noticias Fars, cercana a las fuerzas de seguridad, ha publicado en estos días imágenes de bases estadounidenses en Oriente Medio. AFP, EFE