Claves de la explosión de Blue Origin: del sacudón a cómo podría impactar en los planes lunares de la NASA

Blue Origin no ha comunicado oficialmente las causas del accidente. La NASA buscaba regresar a la Luna dentro de los próximos dos años y arrancar en 2026 con la construcción de una futura base lunar.

Explosión del cohete Blue Origin en Caño Canaveral.
Explosión del cohete Blue Origin en Caño Canaveral.
Foto: captura de pantalla.

La impresionante explosión del cohete New Glenn, de Blue Origin, que sacudió la noche del jueves hogares a kilómetros de distancia en Cabo Cañaveral, podría retrasar los planes de la NASA de regresar a la Luna en los próximos dos años y de arrancar este año con la construcción de una futura base lunar.

La explosión tuvo lugar el jueves por la noche cerca de las 21:00 hora local, en el Complejo de Lanzamiento Espacial 36 (SLC-36), ubicado en la Estación de la Fuerza Espacial, durante una prueba de encendido estático —también conocido en inglés como "hot fire test"—, previa a este lanzamiento no tripulado.

Blue Origin aún no ha comunicado las causas del accidente, en el que no se registraron heridos pese a la enorme bola de fuego que envolvió el cohete y la zona de lanzamiento.

La densa humareda que se generó en la plataforma fue visible desde zonas muy alejadas de las instalaciones de la NASA, según imágenes difundidas en redes sociales por algunos vecinos, que aseguraron que cristales y otras partes de sus casas habían temblado por la intensidad de la explosión.

La agencia espacial estadounidense, que fue consultada este viernes por EFE sobre el accidente, no ahondó en las causas de la explosión del cohete de Blue Origin, una compañía que ha alcanzado importantes hitos espaciales, aunque también ha enfrentado algunos contratiempos técnicos.

Jeff Bezos
Jeff Bezos.
Foto: AFP.

El cohete New Glenn

El cohete afectado fue el New Glenn, la joya de la corona de la compañía espacial, que demostró el pasado noviembre la capacidad de reutilización de su primera etapa durante un aterrizaje controlado sobre una plataforma marina.

Esa destreza fue confirmada el pasado abril cuando la compañía reutilizó por primera vez uno de sus propulsores, algo que hasta entonces solo había logrado el enorme cohete Starship de SpaceX.

El New Glenn tiene 98 metros de altura y 7 metros de diámetro con capacidad para transportar más de 13 toneladas a la órbita de transferencia geoestacionaria (GTO) y 45 toneladas a la órbita terrestre baja (LEO).

Explosión de New Glenn de Blue Origin
Explosión de New Glenn de Blue Origin.
Foto: @NASASpaceflight

La misión de Amazon

El lanzamiento, que estaba previsto para no antes del próximo jueves, tenía previsto situar 48 satélites de Amazon en la órbita baja terrestre, en el marco del proyecto Kuiper con el que el gigante del comercio electrónico desea proporcionar internet de alta velocidad a cualquier parte del planeta y competir con Starlink.

Este iba a ser el mayor despliegue de Amazon hasta el momento, que tiene cerradas más de una decena de lanzamientos con Blue Origin, para formar una constelación de más de 3.200 satélites.

Como se trataba de una prueba, los satélites no estaban a bordo del cohete.

Las reacciones oficiales

Blue Origin informó anoche en la red social X que el cohete sufrió "una anomalía" durante la prueba, mientras que Bezos expresó que no se produjeron heridos y están investigando la raíz del problema.

"Reconstruiremos lo que necesite ser reconstruido y volveremos a volar. Vale la pena", dijo, en previsión de que, además del cohete, el complejo de lanzamiento haya sufrido daños considerables.

El administrador de la NASA, Jared Isaacman, también se hizo eco de esta "anomalía", resaltando que colaborarán en la investigación y que evaluarán el posible impacto en los programas Artemis y de la Base Lunar, en los que Blue Origin era parte fundamental.

No es la primera "anomalía"

Blue Origin y SpaceX, la compañía aeroespacial de Elon Musk, figuran entre los principales proveedores de la NASA para misiones espaciales.

Esta misma semana, la agencia estadounidense había anunciado que la empresa de Bezos proporcionará el alunizador no tripulado para una misión que viajará a la Luna y asentará los cimientos de la futura base lunar.

La explosión, no obstante, se suma al revés que la compañía sufrió el pasado abril, durante la prueba de reutilización del New Glenn, cuando admitió que desplegó el satélite de un cliente en una órbita equivocada, por otra "anomalía".

Además de contribuir a la construcción de una base lunar, Blue Origin también fue seleccionada para proporcionar el aterrizador para la misión tripulada a la Luna Artemis V, programada para finales de 2028.

Agencia EFE

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