Un perro antidrogas protagonizó un incidente durante una ceremonia de la Armada de Chile, al abalanzarse sobre un vicealmirante y romper parte de su uniforme frente a los asistentes. El hecho ocurrió a principios de mayo en la región de Valparaíso, durante la graduación del Segundo Curso de Formación de binomios caninos, y se dio a conocer en los últimos días. La actividad se realizó en la Escuela de Adiestramiento Canino del Servicio Nacional de Aduanas y marcaba el cierre de una capacitación especializada.
En ese curso participaron cinco funcionarios de la Policía Marítima junto a cuatro perros de raza pastor belga malinois, entrenados para la detección de sustancias ilícitas como marihuana y cocaína. La ceremonia reunía a autoridades y personal vinculado al proceso formativo.
Según las imágenes difundidas por medios chilenos, el episodio se produjo cuando los oficiales y los animales se encontraban sobre el escenario. Uno de los canes se lanzó repentinamente sobre el vicealmirante Arturo Oxley, director general del Territorio Marítimo y de Marina Mercante (Directemar).
El perro se aferró a uno de los bolsillos del pantalón del oficial y mantuvo la mordida durante varios segundos. Mientras tanto, su guía y otras personas intentaron apartarlo para controlar la situación frente al público presente.
Finalmente, el animal fue retirado, aunque antes alcanzó a provocar una rasgadura en el uniforme. La secuencia fue registrada en video y comenzó a circular días después.
Tras la difusión de las imágenes, el 29 de mayo el Departamento de Comunicaciones y Relaciones Públicas de Directemar emitió un comunicado oficial explicando lo sucedido. En el documento se identificó al vicealmirante involucrado y se detallaron las circunstancias del episodio: la institución señaló que el comportamiento del perro respondió a una "reacción espontánea asociada a su edad, temperamento y nivel de activación" durante la ceremonia. También indicó que la situación fue controlada de manera inmediata por el guía del animal.
Según la versión oficial, el vicealmirante Oxley no sufrió lesiones ni requirió atención médica. El único daño registrado fue la rotura del uniforme, que pudo ser reparado para permitirle continuar en la actividad.
En cuanto al perro, se informó que se encuentra en buenas condiciones y que fue sometido a un proceso de reentrenamiento bajo supervisión de la Policía Marítima, con el objetivo de reforzar su preparación tras el episodio.