El presidente de Chile, José Antonio Kast, anunció ayer lunes que presentará un proyecto de ley para reforzar el control migratorio y aumentar las penas contra delitos del crimen organizado, en su primera rendición de cuentas al Congreso.
“Tenemos que atacar ese crimen organizado y ampliar drásticamente las penas que están asociadas a la delincuencia”, dijo Kast en el Congreso, en Valparaíso, a unos 120 km de Santiago.
A unos kilómetros de allí, la policía se enfrentó con un centenar de manifestantes que se quejaban por recortes presupuestarios anunciados por el gobierno. Kast afirmó que sus prioridades serán “fortalecer la seguridad”, la “reactivación económica” y la generación de “miles de empleos”.
El presidente anunció que desplegará operativos policiales en 50 barrios “contra los mercados ilícitos y el crimen organizado” en las próximas semanas. También impulsará un registro de “vándalos” para quienes ataquen a la policía, funcionarios de salud o dañen monumentos, y perderán beneficios como la gratuidad universitaria o una jubilación estatal.
Para cumplir su cuestionada propuesta de expulsar a 330.000 inmigrantes irregulares, buscará “fortalecer el control migratorio, la capacidad de expulsión efectiva y ampliar los plazos de retención” de indocumentados, que actualmente es de cinco días. Su plan también incentivará “la salida voluntaria de inmigrantes ilegales que se encuentran en Chile”.
También propondrá al Congreso “una reducción real y ordenada de ministerios”, sin precisar cuántas de las 25 carteras actuales serán eliminadas.
Kast aseguró que su política de austeridad, con la que busca ordenar las finanzas públicas y elevar el crecimiento económico, causará “dolor”, pero reiteró que no habrá recortes en ayudas y derechos sociales.
“No será rápido, va a haber dolor. No les voy a prometer milagros, pero sí les prometo que vamos a recuperar el orden de las cuentas públicas, vamos a devolverle credibilidad a las cifras fiscales de Chile y vamos a poner el crecimiento económico en el centro”, indicó el mandatario.
Reiteró que la situación económica y fiscal de Chile “es incluso más compleja” de lo que creía antes de asumir en marzo. AFP, EFE