El virus del ébola ha resurgido en la República Democrática del Congo (RDC), país de unos 100 millones de habitantes. Es el decimoséptimo brote en la historia de este país, que ha causado ya casi un centenar de muertos.
Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África (CDC de África), informaron sobre el brote el pasado viernes, cuando ya se habían registrado 65 muertos. El brote fue confirmado tras detectar el virus del ébola en 13 de las 20 muestras analizadas en el laboratorio del Instituto Nacional de Investigación Biomédica de la RDC.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió una emergencia sanitaria internacional ante la rápida evolución de los balances mortales. La CDC de África, considera que el riesgo de propagación a los países fronterizos con la RDC es “alto”.
“Es una epidemia que se va a propagar muy rápidamente, sobre todo porque se produce en una provincia muy poblada”, declaró a la AFP el virólogo Jean-Jacques Muyembe, codescubridor del ébola en 1976 y director del instituto de investigación congoleño que confirmó la reaparición del virus.
El virus comenzó a circular a finales del mes de abril y, hasta el momento, se concentra en las zonas sanitarias de Mongwalu y Rwampara, que destacan por un intenso movimiento de población y su proximidad a Uganda y Sudán del Sur.
La enfermedad causada por el virus es de carácter raro pero grave, afecta tanto a humanos como a otros primates y se transmite por contacto directo con la sangre y fluidos corporales de personas o animales infectados.
Es una afección endémica en la RDC, donde se descubrió en 1976 en un pueblo cercano al río Ébola, del que toma su nombre el virus.
Su periodo de incubación oscila entre los dos y los 21 días, en el que pueden aparecer síntomas iniciales como fiebre, cansancio, malestar general, dolores musculares y dolor de cabeza y de garganta, que van seguidos de vómitos, diarrea, dolor abdominal, erupciones cutáneas y signos de deterioro de las funciones renal y hepática.
El brote actual es de la cepa Bundibugyo, cuya tasa de letalidad se sitúa entre el 25 y el 40%, según Médicos Sin Fronteras (MSF). No existe ni vacuna ni tratamiento específico para esta variante. Las medidas para intentar frenar su propagación se basan, esencialmente, en respetar las medidas de prevención y en detectar rápidamente los casos para limitar los contactos.
Se trata del tercer brote detectado relacionado con esa cepa, tras los ocurridos en Uganda en 2007-2008 y en la RDC en 2012.
Según la OMS, el virus presenta una tasa de mortalidad media de entre el 25% y el 90%, siendo la variante Zaire la más mortífera y la única que cuenta con vacunas y tratamientos autorizados.
El virus ha reaparecido en la provincia de Ituri, sumida en un largo conflicto que golpea a la población civil.
Entre 2018 y 2020, el noreste de RDC -incluyendo las provincias de Kivu del Sur, Kivu del Norte e Ituri- vivió su peor epidemia de ébola, con al menos 2.299 muertos, según la OMS.
En Ituri operan grupos armados tan violentos como la Cooperativa para el Desarrollo del Congo (Codeco) o las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF), que tienen vínculos difusos con la organización yihadista Estado Islámico.
Los recurrentes brotes de la RDC suelen traer a la memoria la mayor epidemia de ébola de la historia, que comenzó en diciembre de 2013 en Guinea-Conakri y se propagó principalmente a Liberia y Sierra Leona, aunque también alcanzó otros países de África occidental y, con casos aislados, a Estados Unidos, España y Reino Unido.
Declarada entre 2014 y 2016, esa epidemia causó al menos 11.300 muertes y 28.500 contagios, si bien la OMS reconoce que las cifras reales podrían ser más elevadas. EFE, AFP
EE.UU. hará controles de ébola en aeropuertos
Estados Unidos anunció ayer que reforzará controles sanitarios en los aeropuertos a pasajeros de las zonas afectadas por ébola y la suspensión temporal de visados. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) anunciaron las medidas luego de que la Organización Mundial de la Salud declarara el brote de ébola en la República Democrática del Congo como una emergencia sanitaria internacional.