Aumentan las presiones sobre Teherán para liberar la navegación en el estrecho de Ormuz, estratégico para el abastecimiento mundial de energía, mientras Tel Aviv anuncia una mayor intensidad en sus ataques contra la república islámica, e Irán denunció un ataque contra el complejo de enriquecimiento de uranio de Natanz, sin que de momento haya constancia de fuga de material radiactivo.
Desde el comienzo de la operación Furia Épica contra Irán, el 28 de febrero, EE.UU ha golpeado más de 8.000 objetivos militares, incluyendo 130 navíos iraníes, “la mayor eliminación de una Armada durante un periodo de tres semanas desde la II Guerra Mundial”, según el líder del Comando Central estadounidense, Brad Cooper. Los ataques de Irán contra Israel han alcanzado a un parvulario en Rishon Lezion (periferia de Tel Aviv) y un edificio en la ciudad de Safed (norte).
Irán, por su parte, ha lanzado 365 misiles contra Israel, de los que 270 han sido interceptados, y también ha atacado bases estadounidenses en varios países de Medio Oriente.
El principal eje de la guerra es cada vez la nvegación en el estrecho de Ormuz, el único paso marítimo entre el golfo Pérsico y el océano Índico, por el que transita el 20% de las exportaciones de crudo globales.
Estados Unidos anunció ayer sábado que ha debilitado la capacidad de Irán para limitar la navegación en Ormuz tras atacar un arsenal subterráneo situado en la costa, donde se almacenaban misiles de crucero anti-buque y otros materiales, según el líder del Comando Central estadounidense, Brad Cooper.
Cooper aseguró que además se neutralizaron instalaciones “de apoyo de inteligencia y repetidores de radar de misiles que se utilizaban para monitorear los movimientos de los buques”. “Como resultado, la capacidad de Irán para amenazar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz y sus alrededores se ha visto mermada”, añadió.
El presidente Donald Trump ha instado a socios de la OTAN o aliados asiáticos como Corea del Sur o Japón, que dependen enormemente del crudo de la región, a prestar apoyo militar en el estrecho para asegurar la navegación pero por el momento ninguno se ha comprometido a enviar activos a la zona. No obstante, más de un veintena de países se sumaron ayer sábado a un llamamiento para que Irán libere la navegación en Ormuz y baje la escalada de tensión. “Condenamos en los términos más enérgicos los recientes ataques de Irán contra buques comerciales desarmados en el Golfo, los ataques contra infraestructuras civiles, incluidas instalaciones de petróleo y gas, y el cierre de facto del estrecho de Ormuz por parte de las fuerzas navales iraníes”, señala el documento, suscrito, entre otros, por Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Canadá y Japón.
Los países piden además “una moratoria inmediata e integral de los ataques contra infraestructuras civiles, incluidas las instalaciones de petróleo y gas” y expresan su disposición a garantizar el paso seguro en Ormuz y adoptar medidas parea estabilizar los mercados energéticos.
Ataques a puntos estratégicos generan inquietud y represalias
La Guardia Revolucionaria de Irán informó ayer sábado que ha atacado cinco bases militares de EE.UU. en Medio Oriente y ciudades en Israel como Tel Aviv y Haifa. Según el comunicado del cuerpo militar de elite iraní, fueron atacadas “con éxito” las bases Príncipe Sultán, en Arabia Saudí; Al Dhafra, en Emiratos Árabes Unidos; Ali al Salem, en Kuwait; Erbil, en el Kurdistán iraquí; y la Quinta Flota Naval, en Baréin. Esas bases fueron blanco de ataques en repetidas ocasiones en las últimas horas. Tanto Baréin como Kuwait y Arabia Saudí han informado haber interceptado drones y misiles recientemente. En Israel, los objetivos principales fueron Haifa y Tel Aviv.
Por su lado, el Ejército israelí aseguró ayer sábado haber atacado la Universidad Tecnológica de Malek Ashtar en Teherán, afiliada al programa nuclear iraní, subordinada al Ministerio de Defensa. “Esa universidad era utilizada por las industrias militares y el sistema de misiles balísticos del régimen terrorista iraní para desarrollar armas nucleares”, dice una comunicado militar israelí. El ministro de Defensa, Israel Katz, advirtió que tanto Israel como EE.UU. pretenden incrementar “considerablemente” la intensidad de sus ataques contra Irán. Esas declaraciones se produjeron después de que Trump dijera que estaba barajando reducir su presencia militar en la región, ante los avances en la consecución de sus objetivos en la guerra. EFE
Petróleo iraní
Mientras continúan los ataques, Estados Unidos autorizó la venta y entrega de petróleo iraní cargado en buques antes del 20 de marzo, con la esperanza de frenar la escalada de precios de la energía provocada por la guerra en Oriente Medio.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, había indicado el jueves que Washington consideraba flexibilizar las sanciones contra Irán para permitir estas transacciones. La autorización tiene límite hasta el 19 de abril.
Sin embargo, Teherán afirmó no disponer de ningún excedente de crudo en el mar.
“Irán básicamente no tiene crudo excedente en el mar ni disponible para suministrar a los mercados internacionales, y la declaración del secretario del Tesoro de Estados Unidos tiene únicamente como objetivo dar esperanzas a los compradores”, escribió en X Saman Ghoddoosi, portavoz del ministerio de Petróleo iraní.
Las cotizaciones cerraron al alza el viernes, aunque por debajo de los 120 dólares por barril, un umbral que han rozado en varias ocasiones desde el inicio del conflicto, el 28 de febrero. El barril de Brent del mar del Norte ganó 3,26%, hasta 112,19 dólares.
Por otra parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Aragchi, ha afirmado que Teherán está dispuesto a facilitar el paso de buques japoneses por el estrecho de Ormuz, según recoge este sábado la agencia de noticias Kyodo.
Aragchi dijo el viernes en una entrevista telefónica con la agencia nipona que Irán no ha cerrado esta vía, pero que ha impuesto restricciones a los buques de países implicados en los ataques contra la república islámica y que el país persa está preparado para garantizar un paso seguro a naciones como Japón -que depende en un 90 % del petróleo procedente de Oriente Medio- si se coordinan con Teherán.
La Administración Trump autorizó previamente y de forma también temporal la compra de petróleo ruso en tránsito, levantando así las sanciones.
Duro impacto de misil iraní en el sur de Israel
Un “impacto directo” de un misil iraní se registró la noche de ayer sábado en la ciudad de Arad, en el sur de Israel, causando 59 heridos, informaron los servicios de emergencia, poco después de un primer misil sobre Dimona, donde hay instalaciones nucleares.
Israel es considerado el único país dotado de armas nucleares en Oriente Medio pero mantiene una política de “ambigüedad estratégica”, por la que no lo confirma ni lo desmiente. Oficialmente, la planta de Dimona, en el desierto de Néguev, es un centro de investigación nuclear y de suministro energético.
En Arad, 25 km al noreste de Dimona, imágenes de medios locales mostraban edificios destruidos en una zona residencial de esa ciudad.
“Los socorristas y médicos de Magen David Adom (MDA) atienden y transportan a 59 pacientes hacia los hospitales en decenas de ambulancias y unidades móviles de cuidados intensivos del MDA, helicópteros del MDA y del ejército del aire”, indicó este organismo de socorro, equivalente israelí de la Cruz Roja, tras el ataque de un misil iraní.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, prometió ayer continuar los ataques contra Irán luego de lo que llamó una “noche muy difícil”.
“Estamos determinados a continuar golpeando a nuestros enemigos en todos los frentes”. AFP
Con información de EFE y AFP