Este martes seis de las diez jugadoras del plantel de primera de hockey sobre césped del Club Alemán, de la provincia argentina de Mendoza, fueron imputadas por abuso sexual luego de que se conociera un "bautismo" que le habían hecho a juveniles que debutaban en su equipo. Tras la audiencia, la denunciante rompió el silencio y contó su versión de los hechos.
La joven fue entrevistada por el medio local TreceTV sin mostrar su cara, para preservar su identidad. "Fui a la sede del Alemán con la idea de que me iba a teñir el pelo nada más y me encontré con un escenario que nunca imaginé. Tampoco me dijeron qué me iban a hacer", relató.
"No era la única, había otras cinco chicas", aseguró. La víctima indicó además que estaba shockeada porque "tenía los ojos vendados y no veía lo que pasaba". Apenas escuchaba lo que sucedía a su alrededor. "No me salía decir que me quería ir. En ese momento tenía 16 años y estaba rodeada de diez adultas a las cuales yo siempre admiré. No entendía lo que me estaban haciendo, no entendía por qué se estaban riendo, se burlaban", relató.
"Me hacían todo tipo de comentarios. Principalmente, eran más los tocamientos. Me tocaban el cuerpo con diferentes mezclas. Me obligaron a decir ‘gol’ y me metieron una salchicha en la boca a la fuerza y me metieron una morcilla dentro de la calza y de la bombacha", agregó.
De acuerdo a su relato, en la tarde en que sucedió el violento hecho había mucha actividad en el club. Sin embargo, en el baño "estaban solo las jugadoras de Primera y mis otras cinco compañeras que vivieron lo mismo que yo. Estábamos encerradas". Tras el ritual de iniciación, le pidieron a las menores que hicieran un "pacto de silencio" y no volvieran a hablar de lo que había sucedido. La joven, que en ese momento tenía 16, terminó contando la situación a su madre, que se contactó a su vez con los dirigentes del club y el entrenador del equipo.
La víctima jugó un tiempo más en el Club Alemán y luego dejó de practicar hockey a causa de la "presión que sentía".
El camino a la denuncia
"Fue un golpe fuerte porque es el lugar en donde se crió; no nos imaginamos nunca que en un deporte donde hay disciplina y valores podía pasar esto", dijo la madre de la joven, que participó de la entrevista y agregó que otras personas también le comentaron que habían vivido este tipo de situaciones dentro del deporte, "incluso algunas más complejas", porque "es una práctica habitual".
Si bien la víctima dijo que otras jóvenes fueron sometidas a los mismos abusos, no hay hasta el momento otras denuncias formales por los hechos. "Eran seis y fuimos la única familia que denunció. Eso es responsabilidad de cada familia. Es muy difícil que chicas menores de edad denuncien a su grupo de pertenencia, no es sencilla la decisión. No juzgamos a las demás familias", afirmó la madre de la denunciante.
Con información de La Nación/GDA