Un "ritual de iniciación" entre mujeres en un club de hockey argentino terminó en la Justicia. Una "broma" con fuertes connotaciones sexuales se convirtió en un calvario para la denunciante y en un dolor de cabeza para las acusadas de haber sometido a una adolescente a situaciones impropias y "pruebas" impúdicas en el vestuario después de su debut en el plantel de primera división de hockey sobre césped del club Alemán.
Un grupo de jugadoras del primer equipo de la reconocida entidad deportiva y social fueron imputadas este lunes por abuso sexual simple agravado durante un "ritual de iniciación" luego de que una menor que participó del encuentro radicara la denuncia en su contra.
El expediente había sido archivado el año pasado por una fiscal que había considerado la falta de encuadre de delito penal por "no haber contacto físico directo". Pero en los últimos meses una revisión del órgano superior decidió reabrir el caso, lo que generó todo tipo de repercusiones, argumentos y suspicacias de un lado y del otro.
"Violento bautismo" y "situaciones humillantes"
La denuncia efectuada por la familia de la adolescente, entonces de 16 años, describió situaciones humillantes y de alto contenido sexual grabadas con celulares sin su consentimiento durante el "bautismo" de bienvenida.
En el expediente se detalla lo que contó la chica ante las autoridades judiciales cuando era “debutante” en el equipo de primera y el impacto que le provocó el “violento bautismo” realizado en el baño del club por el grupo de jugadoras, de entre 18 y 29 años.
En su relato, la menor aseguró que le pidieron quitarse el soutien y quedarse solo con la calza puesta. Además, le indicaron que tenía que cubrirse los pechos con hojas y colocarse en cuatro patas. Después, señaló que le vendaron los ojos con toallitas femeninas y le pusieron un hueso en la boca, con la orden de dirigirse hasta las duchas del vestuario. Luego, aseguró que la obligaron a gritar "gol" y le metieron una salchicha en la boca. Asimismo, le habrían puesto una morcilla entre la ropa interior y sus genitales, que no debía quitársela, lo que le generó incomodidad. Finalmente, la menor denunció que le arrojaron a la cara un preservativo con yogurt en su interior.
Por su parte, la defensa insiste con que hubo otras menores en el “ritual de iniciación” que no se percibieron como víctimas de un abuso y que otros testimonios indicaron que todas esas “bromas” son, en esos ámbitos, prácticas habituales, pero sin intenciones delictivas.
Por Pablo Mannino de La Nación/GDA