Redacción El País
La inflación acumulada en 2025 fue del 31,5%, por lo que la Argentina finalizó el período con el dato más bajo de los últimos ocho años, según informó ayer martes el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec). Lo positivo del resultado convive con una tendencia que genera preocupación entre analistas: la variación del IPC correspondiente a diciembre fue del 2,8%, la suba mensual más alta desde abril pasado, y consolidó una racha de casi siete meses consecutivos de aceleración.
El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que publicó el Banco Central ubicaba la inflación mensual de diciembre en 2,3% entre los consultados. El último mes de cada año suele ser más inflacionario por factores estacionales, como el consumo asociado a las fiestas. En noviembre, el IPC había marcado una variación mensual de 2,5%.
Diciembre
Según el informe del Indec, la división que registró la mayor suba mensual en diciembre fue Transporte (4%), seguida por Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (3,4%).
En tanto, Alimentos y bebidas no alcohólicas avanzó 2,5%, aunque fue el rubro con mayor incidencia en el índice general, es decir, el que más empujó el resultado final del mes.
Por categorías, los precios regulados lideraron el incremento con 3,3%, seguidos por el IPC núcleo (3%), mientras que los estacionales subieron apenas 0,6%.
El comportamiento del núcleo refuerza la idea de una inflación todavía resistente en los componentes más persistentes.
El año
Más allá del comportamiento de diciembre, el acumulado del año dejó fuertes diferencias entre los distintos rubros del IPC. En 2025, el sector que más aumentó fue Educación, con una suba interanual del 52,3%, impulsada por los ajustes en cuotas y servicios educativos.
Le siguieron Restaurantes y hoteles (42,2%) y Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (41,6%), dos divisiones atravesadas por mayores costos y actualizaciones tarifarias.
También se ubicaron por encima del promedio anual Comunicación (35%), Bienes y servicios varios (32,9%), Alimentos y bebidas no alcohólicas (32,2%) y Transporte (32%).
Más atrás quedaron Recreación y cultura (30,5%) y Salud (28,2%), mientras que los menores incrementos del año se registraron en Bebidas alcohólicas y tabaco (25,2%), Equipamiento y mantenimiento del hogar (19,3%) y Prendas de vestir y calzado (15,3%).
Por gobiernos
La desaceleración de la inflación es uno de los principales logros que resalta el gobierno de Javier Milei. En 2017, durante la gestión de Mauricio Macri, la inflación fue de 24,8%, pero volvió a acelerarse luego: alcanzó 47,7% en 2018 y 53,8% en 2019.
En el gobierno de Alberto Fernández, el índice marcó 36,1% en 2020, en plena pandemia, para luego retomar una dinámica ascendente, con 50,9% en 2021 y 94,8% en 2022, antes del salto inflacionario que se consolidó en 2023, cuando el IPC trepó al 211,4%.
Desafío pendiente. La trayectoria de los precios en 2025 no fue lineal. Tras un primer semestre con una fuerte desaceleración, el segundo tramo del año estuvo marcado por un repunte, en un contexto de mayor presión cambiaria y ruido político asociado al calendario electoral.
“El año 2025 concluye con la inflación más baja de los últimos ocho años, tanto en su medición a nivel general como núcleo. Un logro extraordinario teniendo en cuenta que se obtuvo en un contexto de reacomodamiento de precios relativos, la implementación de una flotación cambiaria y una fuerte contracción en la demanda de dinero”, celebró el ministro de Economía, Luis Caputo, en su cuenta de X. Agregó que “el programa de estabilización basado en el superávit fiscal, el estricto control de la cantidad de dinero y la capitalización del BCRA seguirán siendo los pilares para continuar con el proceso de desinflación”.
En el Presupuesto 2026, el Poder Ejecutivo proyecta una inflación anual del 10,1%, equivalente a una suba mensual promedio del 0,8%. Milei ya señaló que la variación del IPC debería comenzar con “cero” hacia agosto próximo.
Según el REM del BCRA, en cambio, el indicador finalizará 2026 con una inflación del 22,5% anual, más del doble de la meta oficial.
Aunque la Argentina cerró 2025 con la inflación más baja en ocho años, el nivel mensual sigue siendo elevado en la comparación internacional: variaciones como la de diciembre son equivalentes a la inflación acumulada de todo un año en muchas economías desarrolladas, lo que deja en evidencia el desafío pendiente para consolidar la estabilidad de precios.
Los más recientes pronósticos privados que recaba mensualmente el Banco Central argentino apuntan a que la inflación en 2026 será del 20,1%. El doble de lo previsto que el Gobierno de Milei. “La inflación podría llegar a ser del 1% mensual para julio o agosto y estimamos una inflación anual de alrededor del 15%”, indicó a EFE Iván Cachanosky, economista jefe en la fundación Libertad y Progreso. Agustín Maza / La Nación (GDA)