Redacción El País
El gobierno de Colombia respondió ayer jueves a los aranceles de 30% impuestos por Ecuador a importaciones colombianas con gravámenes similares, y escaló una crisis comercial que se extiende ahora a la cooperación energética y el transporte de crudo.
La guerra comercial comenzó el miércoles cuando el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, anunció desde Davos la imposición de aranceles de 30% a Colombia a partir de febrero por considerar que el gobierno de Gustavo Petro no hace lo suficiente en la lucha contra el narcotráfico en la frontera común.
El Ministerio colombiano de Comercio respondió ayer jueves que aplicará la misma tarifa a 20 productos aún sin definir y con la posibilidad de extender la medida “a un grupo más amplio”.
Ecuador ha sufrido intensas sequías que llevaron en 2024 a prolongados cortes de electricidad, en un país donde el 70% de la energía eléctrica depende de la generación hídrica.
Colombia ha abastecido en distintas ocasiones a Ecuador, con 17 millones de habitantes y un déficit energético de 1.000 Mw.
“Espero que el Ecuador haya agradecido, el que cuando se nos necesitó, acudimos solidarios con la energía”, dijo Petro el miércoles.
Según expertos consultados por la AFP ambos países pierden con este escenario, pero las consecuencias afectarían más a Ecuador que a Colombia.
El tema energético "puede paralizar al país. (...) Colombia puede perder muchos millones de dólares con las exportaciones que no se hagan a Ecuador, pero al final del día, el costo va a ser para esos sectores productivos. En cambio, la electricidad es algo transversal", dijo Alberto Acosta Burneo, analista económico del Grupo Spurrier.
Colombia propuso una reunión bilateral en la frontera el 25 de enero, de acuerdo con una carta oficial divulgada por medios locales.
"Es un hecho de agresión económica, no contra el presidente Petro, contra nuestro pueblo", dijo el ministro de Energía colombiano, Edwin Palma, y aseguró que Ecuador ha "violado acuerdos internacionales".
Colombia vende a Ecuador principalmente energía eléctrica, medicamentos, vehículos, productos cosméticos y plásticos y le compra grasas y aceites vegetales, conservas de atún, minerales y metales, de acuerdo con gremios empresariales. AFP