Presidente de la Mesa Ejecutiva del Partido Nacionalista Vasco ( PNV), estuvo en Montevideo esta semana en el marco de una gira por la región que lo llevó además por Chile y Argentina. Esteban se reunió con dirigentes del Frente Amplio, del Partido Nacional y del Partido Colorado, y con la colectividad vasca.
En diálogo con El País, habló de la polémica sobre el traslado del Guernica al País Vasco, la situación del gobierno de Pedro Sánchez y la relación de la Unión Europea con Donald Trump. “Lo que me preocupa es que se están eliminando los “checks and balances” en Estados Unidos”, sostiene. Lo que sigue es un apretado resumen de la entrevista.
-En España hay una polémica en torno al Guernica, el cuadro de Pablo Picasso, que el País Vasco pretende llevar a Bilbao a una exposición, pero el gobierno de Pedro Sánchez se opone. ¿Cuál es su posición?
-Nuestra posición es muy clara. Desde luego ha sido un asunto sensible para el pueblo vasco. Cuando se trasladó a Madrid, todo el mundo pensaba, o desde Euskadi se pensaba, que el cuadro iba a ir a Euskadi. Bueno, no fue así. Este año que viene se conmemoran 90 años del suceso -el bombardeo del pueblo Guernica durante la guerra civil española-, y ahora ya tenemos unas instituciones en materia cultural muy importantes, como puede ser el Museo Guggenheim Bilbao. Por lo tanto, hay instalaciones adecuadas para que pueda producirse un préstamo, que es lo que se está solicitando, de nueve meses. Un préstamo que va a estar todo, o debería estar todo, supervisado técnicamente. Cuando se pide esto, la respuesta básicamente es no, está mal el cuadro. Pero no hay un informe que verdaderamente haya hecho un examen detallado, primero, de las condiciones del cuadro; segundo, de las formas, que desde luego todo ha evolucionado y es posible trasladar el cuadro, que además va a estar en unas condiciones perfectas en Bilbao. Bueno, ahora se ha trasladado una obra de arte también muy delicada, muy grande, de un gran tamaño, como es el tapiz de Bayeux, de Francia a Inglaterra. Incluso, que es una distancia también considerable, es una obra de arte muy delicada. Sin embargo, se ha podido hacer porque técnicamente las cosas han evolucionado mucho. Lo que no puede contestarse es simplemente decir: no, perdería mucho el Museo Reina Sofía sin el cuadro. Por nueve meses… ¿y no tiene nada más el Reina Sofía? Es ridículo. Pero sin entrar en las posibilidades, sino simplemente despachándolo con “el cuadro está mal”. Bueno, no. Lo que queremos es que haya técnicamente un informe que, con voluntad política, examine la posibilidad de llevarlo. Y a mí lo que me parece es que lo que no hay es precisamente voluntad política y se intenta generar una polémica de lo que debería ser un gesto de memoria histórica. El gobierno de Sánchez presume mucho de gestos de memoria democrática y de memoria histórica.
-¿En qué medida condiciona este asunto el apoyo de los partidos vascos al gobierno de Sánchez, que no tiene mayoría en el Parlamento?
-Lo ha dicho usted bien, es que no tiene mayoría en el Parlamento. Aquí ya la mayoría de Sánchez ha decaído con las posiciones, sobre todo, de Podemos y de Junts, que votan sistemáticamente en contra. Con lo cual, bueno, hay un gobierno en minoría, eso es cierto. A ver, nosotros, y creo que la mayoría de los grupos parlamentarios, pero desde luego nosotros, lo que estamos atendiendo es a cada asunto que se presenta en el Parlamento, examinarlo y ver la conveniencia o no de apoyarlo. Esto quiere decir que no es tanto una pérdida de apoyo. Sánchez ya no está gobernando con el apoyo del Parlamento en estos momentos, pero está gobernando desde su posición ejecutiva, sabiendo que tampoco hay mayorías alternativas. Por lo tanto, estamos en una situación de gobierno sin mayoría, lo cual es muy irregular en una democracia constitucional como la española, pero que está bloqueada. Entonces, no se trata tanto de que el PNV deje o no deje de apoyar. El PNV está atento a los asuntos que se presentan y ve si son correctos o no para la ciudadanía. Y lo que les exigimos es que el acuerdo de investidura se siga cumpliendo en lo que afecta a Euskadi. Pero insisto: la situación es de inestabilidad.
-Usted ha hablado de defender los valores del centralismo político. ¿Cuáles son esos valores?
-Yo diría de la centralidad. El valor principal es la capacidad de acuerdo. La política no la entendemos como imposición, sino como intentar llegar a acuerdos en los que todo el mundo tiene que ganar. En unos acuerdos ganarás más, en otros menos. Se trata de construir, porque las mayorías absolutas suelen ser efímeras. Nosotros en el País Vasco llevamos muchas décadas de experiencia en gobiernos de coalición. Euskadi es un país estable. Yo diría que es uno de los lugares más estables política y económicamente de Europa. Los presupuestos se aprueban con regularidad, las instituciones funcionan, los servicios funcionan bien. Y todo eso es fruto de una política de acuerdos. Los acuerdos sirven para avanzar.
-La UE ha tenido un enfrentamiento duro con Donald Trump en estos tiempos. ¿Cómo observa la posición de España?
-El primer movimiento de Sánchez fue hablar de ese asunto en clave interna. Desde luego, nosotros entendemos que la posición norteamericana es absolutamente de locura. Han contribuido enormemente a romper el orden internacional. Lo que me preocupa es que se están eliminando los “checks and balances” en Estados Unidos. Hoy no podemos hablar de Estados Unidos como una democracia plena. Y todo el efecto que pueda tener eso es muy preocupante. Europa ha despertado por fin de ese sueño de que estaba en una alianza de iguales. No lo es. Sabe que tiene que defenderse. Yo estoy seguro de que la Europa que hoy conocemos, y la que vamos a ver dentro de cinco o diez años, institucionalmente va a ser diferente, va a ser mucho más unida.