FERIA RENOVADA
El nuevo mercado incorporó una infraestructura renovada para los puestos, con mejores servicios, nuevos probadores y dos baños accesibles. Los locales son ahora de concreto y color gris oscuro.
Ni techitos, ni verdes. Ayer fue reinaugurada la feria de ropa y artesanías ubicada frente al Banco Hipotecario, luego de funcionar durante casi un año de forma precaria enfrente al Cuartel de Bomberos. En la tarde, personal municipal se encontraba desmontando los 80 locales de madera compensada y chapa, para volver a su estado natural la histórica Plaza de los Treinta y Tres.
Tras más de un cuarto de siglo de formar parte del paisaje en la Plaza Manuel Oribe, ubicada en 18 de Julio, Fernández Crespo y Colonia, el 9 de julio de 2019 los “techitos verdes” se reubicaron temporalmente en la Plaza de los Treinta y Tres. Iban a estar allí seis meses, pero la obra frente al BPS y la DGI demandó más de lo previsto: casi un año.

En 2012, el Municipio B ya había realizado un reacondicionamiento de la plaza colocando la reja perimetral y nueva iluminación. También se mejoró entonces el área verde y se hizo una limpieza del monumento, aunque con los años el espacio público se fue degradando.

El nuevo mercado incorporó una infraestructura renovada para los puestos, con mejores servicios, nuevos probadores y dos baños accesibles. Los locales son ahora de concreto y han sido pintados uniformemente de gris oscuro.
También se agregaron bancos de cemento y nuevas luminarias, revalorizando la hilera de árboles que se encontraba en el centro y que antes, por la configuración de la feria, era menos visible.

El cambio más notorio.
Sin dudas fue el traslado del monumento ecuestre al brigadier general Manuel Oribe, que el 23 de febrero de este año cruzó la avenida y se instaló en la proa de 18 de Julio y Rivera. La inversión total del proyecto se estimó en 28 millones de pesos. Y el traslado costó $1.140.000.
El espacio verde y enrejado que había bajo el monumento ya no existe más. Como sustitución, se colocaron canteros de cemento en los que se plantaron pequeños árboles y en los que todavía no ha crecido el pasto.

El traslado del monumento había sido aprobado por la administración de Ana Olivera y solicitado por el Partido Nacional, para valorizar la figura del segundo presidente constitucional y la obra del escultor uruguayo Federico Möller de Berg (1899-1991), realizada en bronce con un basamento de hormigón revestido de ladrillo.
La nueva ubicación de la escultura obligó a retirar un quiosco que se encontraba sobre la principal avenida, el cual fue trasladado frente a la Universidad de la República.

Varias personas pertenecientes al Partido Nacional, entre ellas la vicepresidenta (entonces electa) Beatriz Argimón, acompañaron un operativo poco habitual de ver en Montevideo: el monumento de 7.500 kilogramos de peso fue cargado con su pedestal sobre un camión hasta su nueva ubicación, donde fue depositado con una grúa gigante.