El intendente de Paysandú, el nacionalista Nicolás Olivera, está preocupadísimo por las demoras en la toma de decisiones necesarias para viabilizar la inversión en su departamento de la empresa HIF Global, una compañía pionera en el desarrollo de combustibles sintéticos a partir de hidrógeno verde y dióxido de carbono biogénico. “Cada minuto cuenta. No me explico qué cosa tienen más importante que hacer en el Ministerio de Industria”, dijo el intendente a El País. Olivera apuesta a un proyecto que podría mejorar el complejo panorama laboral en su departamento.
“Ya deberíamos haber tomado una serie de definiciones. Espero que antes de fin de mes se firme el contrato y la empresa tenga las certezas que tiene que tener”, agregó.
A Olivera le preocupa que la inversión vaya a otro país de la región que ofrezca condiciones más ventajosas. “La misma empresa tienen proyectos en otros lugares. Es una suerte de carrera. Es una inversión de US$ 5.300 millones, la más grande de la historia del Uruguay. No da para titubear. Que opine todo el mundo pero no frenemos. Yo de a ratos no entiendo...”, agregó.
“Si la planta se instalase, como propuso el propio intendente, cerca de la planta cementera de Ancap en Paysandú, la empresa pública debería disponibilizar un inmueble. Y no me consta que eso esté caminando”, advirtió.
Olivera dijo que el presidente Yamandú Orsi tiene “clara” la hoja de ruta pero admitió que le “llama la atención” que no se registren avances. “Habría que reunirse y no pararse hasta que no se resuelva el tema”, consideró. La empresa se iba a instalar originalmente cerca de la localidad de Constancia y si ahora se opta por modificar su emplazamiento habrá que actualizar el estudio de impacto ambiental, agregó.
El gobierno y el grupo inversor firmaron un memorándum que estipuló un plazo que venció el pasado 31 de marzo para firmar un contrato de inversión. Se aprobó una extensión del plazo por tres meses que vencen a finales de junio. La decisión final de inversión debería adoptarse este año.
El plan de la empresa era comenzar las entregas de su producción de combustible a finales de 2029. Olivera destacó que en 2030 “se abre la oportunidad” para colocar esos productos en la Unión Europea.
El proyecto de HIF Global supone la elaboración de combustibles sintéticos a partir de hidrógeno verde (que se genera con energía eléctrica de fuentes renovables) y dióxido de carbono biogénico.
Director blanco de UTE dice que no se le respondió sobre tratativas
El director nacionalista de UTE, Darío Castiglioni, dijo a El País que pidió tanto el año pasado como este en el directorio de la empresa pública información respecto a la marcha de las tratativas con HIF Global y que se le respondió que son resorte exclusivo del Poder Ejecutivo. “Estamos preocupados pero se nos dijo que en la medida en que HIF Global tendría un precio preferencial, la negociación corresponde al Poder Ejecutivo”, explicó. El presidente de sindicato de UTE advirtió que el gobierno no respondió a las consultas del gremio respecto a si en la eventual obra de HIF debería haber un mínimo de mano de obra local y mostró inquietud por la posibilidad de que el Estado tenga que hacerse cargo de construir instalaciones de alta tensión y líneas de transmisión para la empresa privada.
HIF Global diseñó un plan en tres etapas que una vez terminadas le permitirían generar energía para su consumo y para la venta.
La empresa HIF quiere producir hidrógeno verde por electrólisis en una planta. Otra capturará dióxido de carbono de Alur y de biomasa, otra transformará ese componentes en eMetanol y otra producirá eGasolina a partir de eMetanol.
El punto clave
Un punto clave es a cuánto le vendería UTE la energía a la empresa privada para su funcionamiento inicial. HIF pretendía US$ 40 por megavatio hora. El sindicato de UTE está en alerta. Difundió un video en el que sostiene que “la firma del contrato para el hidrógeno verde en Paysandú generará enormes pérdidas a UTE y al pueblo uruguayo”.
Jhony Saldivia, presidente del sindicato, dijo a El País que el ente le compra a UPM energía a US$ 76 el megavatio hora y que si tuviera que vender a US$ 40 “esto no le cierra a nadie y se generarían pérdidas a UTE de US$ 75 millones anuales”. “En horario normal UTE paga a los generadores por energía renovables US$ 80”, agregó.
“El subsidio termina repercutiendo en la tarifa eléctrica de los consumidores residenciales y es muy injusto. UTE, por ejemplo, da subsidios a los arroceros, proveyendo por debajo de los costos de generación, porque impactan en la fuerza de trabajo, en las exportaciones, en la recaudación impositiva. Pero si se subsidia todo, en algún momento no va a cerrar la cuenta. Y los grandes clientes que pagan 60, van a querer pagar 40”, planteó.
El sindicalista advirtió que HIF Global exportaría todo lo que eventualmente produzca por lo que no modificaría la matriz energética. HIF quiere construir un parque eólico y una planta de paneles solares. Y si estos, en alguna etapa, no cubrieran sus necesidades requeriría de “estabilidad” en el suministro de UTE, lo que implicaría que esta debería invertir más en generación.