Poco después de asumir como intendente de Montevideo, Mario Bergara dijo que lo había sorprendido la "maraña" —es decir, el desorden institucional— en algunas áreas de la comuna. El exministro de Economía se refería, entre otras cosas, a la remuneración de los funcionarios.
Bergara explicaba que el salario base no venía creciendo en términos reales y que el primer ajuste por encima del Índice de Precios al Consumo (IPC) en mucho tiempo lo hizo su gestión, aunque los ingresos de los trabajadores habían aumentado por otros componentes.
Incluso, hay funcionarios cuyo ingreso mensual está por encima del salario base del propio intendente. No es que los sueldos base de por sí sean tan altos, sino que en la intendencia hay varias compensaciones y elementos que hacen disparar algunas remuneraciones y también el gasto del propio gobierno departamental.
Es más, cuando se observa cuánto dinero gasta la intendencia anualmente en remuneraciones, se comprueba que el sueldo base no alcanza a ser la mitad. Por ejemplo, en 2025 los gastos totales por remuneraciones fueron de $ 14.200.731.329, unos US$ 345,9 millones. En tanto, el sueldo base desembolsado fue el 43,5% de esa cifra: $ 6.173.838.874 (US$ 150 millones).
Compensaciones y sexto día
Pero, ¿qué hay más allá del salario base? El País hizo un pedido de acceso a la información para conocer cuánto dinero destina la comuna a los distintos componentes de las remuneraciones de los funcionarios.
Entre la información en bruto que entregó la intendencia, se destacan algunos elementos. Por un lado, la llamada “compensación unificada”: un ingreso extra con el que cuentan todos los funcionarios y que para la mayoría implica un 30% de su sueldo.
Como está atada al salario, y este se ajusta con base en el IPC, la compensación aumenta año a año. La intendencia pasó de gastar $ 508.202.147,6 en 2020 (US$ 12,1 millones) a $ 774.927.123,8 en 2025 (US$ 18,9 millones).
Otro elemento que también ha crecido constantemente es la compensación familiar, que significa un ingreso extra de $ 5.967 para los trabajadores.
Pueden acceder a ella las personas que tienen a cargo a jóvenes de hasta 21 años, pero también los trabajadores casados o en concubinato, más allá de que tengan hijos o no. Por otro lado, quienes viven solos y cuyos ingresos no superan los cinco salarios mínimos departamentales también pueden gozar de este beneficio.
El gasto por compensación familiar fue trepando año a año en la comuna: pasó de $ 293.932.868,3 (unos US$ 7 millones) en 2020 a $ 432.615.229,8 (US$ 10,5 millones) en 2025.
A esto se suma el régimen de sexto día, por el cual la intendencia paga una compensación del 30% sobre el salario base cuando se trabaja una jornada extra en la semana. Al igual que los rubros anteriores, este ha tenido un aumento constante: en 2020 le costó $ 489.250.838,6 (US$ 11,6 millones) a la intendencia, mientras que en 2025 desembolsó $ 665.983.322,1 (US$ 16,2 millones).
Vale la pena destacar que en este conteo se incluyeron también las cifras correspondientes al sexto día en teatros y al sexto día nocturno.
Los cambios en horas extras
El componente salarial que sí varió de forma irregular a lo largo de los años es el correspondiente a horas extras o “servicios extraordinarios”. Tuvo un pico en 2023, pero luego empezó a bajar.
En 2020 —año en que Carolina Cosse tomó la posta en el mes de noviembre—, el gasto en horas extras fue de $ 167.778.302 (US$ 4,0 millones). Al año siguiente, en 2021, trepó a $ 182.254.709,2 (US$ 4,2 millones) y ya en 2022 dio un salto: llegó a $ 272.925.516,1 (US$ 6,6 millones).
En 2023 se registró el gasto más alto en este rubro, con un desembolso de $ 327.210.143,4 (US$ 8,4 millones).
A partir de ese momento, la tendencia se invirtió. En 2024 se destinaron $ 297.571.347 (US$ 7,4 millones) a horas extras y en 2025 —con Bergara en el segundo semestre y aplicando medidas de contención financiera— la cifra bajó a $ 269.487.325,1 (US$ 6,6 millones).
Para 2026, la administración del seregnista proyectó realizar 150 mil horas extras menos que el año anterior.
Otro rubro que descendió en 2025 fue el referente a la asignación de funciones. Como informó El País en diciembre del año pasado, hay tres funcionarios que ganan más que el salario base de Bergara. El mejor remunerado trabaja en la División Aplicaciones y percibe $ 376.390 nominales.
Los principales componentes de sus ingresos —además de la antigüedad y la compensación familiar— son el salario base de $ 195.292, la compensación unificada de $ 82.500 y un ítem llamado “asignación de funciones”, que en su caso se traduce en $ 79.707.
¿Qué significa esto? Cuando un funcionario cumple una tarea distinta a la que marca su contrato, se le paga la diferencia entre un puesto y otro. Por este concepto, la intendencia desembolsa decenas de millones de pesos al año. Sin embargo, en 2025 se revirtió la tendencia al alza.
Entre 2020 y 2024, el gasto destinado a la asignación de funciones pasó de $ 70.549.707,08 (US$ 1,68 millones) a $ 127.069.355,9 (US$ 3,16 millones). En cambio, 2025 cerró con $ 72.194.825,62 (US$ 1,76 millones) destinados a este concepto.
En la respuesta al pedido de acceso que hizo El País, la información de la intendencia abarca decenas y decenas de rubros dentro de la remuneración de los funcionarios. Por lo extenso de este universo, la mayoría no fue incluido en la nota. Se eligieron los principales.
La información de 2026
Aunque el primer 2026 todavía no había cerrado cuando elaboraban la respuesta, la comuna informó cuánto dinero se gastó en remuneraciones hasta el mes de mayo inclusive. En los primeros cinco meses del año, se desembolsaron $ 5.574.754.212 en remuneraciones, es decir, US$ 138.7 millones. Dentro de esa cifra, el 46,5% correspondió al salario base: $ 2.589.926.223, unos US$ 64,4 millones.
Para la compensación unificada se destinaron $ 320.860.385,2 (US$ 8 millones) y para la familiar $ 180.997.655,7 (US$ 4,5 millones).
Si el comportamiento del gasto para el salario base y las compensaciones se mantiene lineal durante los próximos meses, 2026 cerrará con números similares a los del año anterior.
Los cambios más relevantes pueden estar en el sexto día y en las horas extras. Para el primer elemento, ya se gastaron $ 265.800.004,7 (US$ 6,6 millones) y para el segundo $ 90.610.671,7 (US$ 2,3 millones).
En el caso de que se mantenga la tendencia, el primer año completo de la administración Bergara terminará con un descenso de un 4% del régimen de sexto día y de 19% en horas extras respecto a 2025.
De todas formas, vale destacar que específicamente entre octubre de 2025 y marzo de 2026, el intendente aplicó una reducción en sexto día y horas extra, junto a varias medidas más de "ordenamiento financiero". Bergara había anunciado que el recorte sería de 30% para el sexto día y de 40% en horas extras y jornadas especiales.
Más allá de la reducción en esos seis meses en particular, la administración proyectó una reducción en horas extras para 2026 y manifestó también la intención de bajar el sexto día.