Hallazgo de otro residencial irregular reaviva discusión sobre situación de precariedad de 2.000 ancianos

Más de 20 adultos mayores fueron rescatados por la Policía en un centro ubicado en La Unión. Vivían hacinados, entre el olor a orín y estaban en mal estado de salud.

Imagen 963711.jpg
Afectados. Los ancianos que residían en el residencial sufrían pésimas condiciones de vida.
Foto: @TelemundoUY

Más de 20 ancianos, que se encontraban alojados en un residencial clandestino en condiciones precarias fueron rescatados en la noche del viernes en un operativo que llevó adelante la Policía tras detectar desesperados pedidos de auxilio que alertaron al Centro de Comando Unificado.

El Ministerio del Interior informó, a través de un comunicado, que un patrullero de la Unidad de Respuesta Policial Móvil acudió a la intersección de las calles Mateo Cabral y Comercio, en el barrio La Unión, donde encontró a varias personas mayores hacinadas y en malas condiciones de salud.

Una vez rescatados, todos fueron derivados posteriormente a centros asistenciales debido a su mal estado de salud.

La denuncia fue realizada por vecinos de la zona, quienes alertaron a la Policía luego de que las personas mayores pidieran auxilio a los gritos desde las ventanas del residencial.

Tanto la propietaria como la encargada del lugar fueron detenidas y declararon ante Fiscalía de Flagrancia de 9° Turno en la mañana de ayer. La propietaria, según información policial, reconoció que el establecimiento funcionaba de “manera irregular y que había excedido su capacidad de alojamiento”.

La vivienda no contaba con ningún cartel identificatorio. Con autorización de una vecina, los efectivos policiales ingresaron al lugar por una azotea lindera y se encontraron con las personas que allí residían distribuidas en espacios reducidos, encerrados y sin agua en una situación de abandono severo, según pudo constatar El País.

El caso no es aislado

Asociación advierte que hay “lugares peores”

Luego de detectada la irregularidad, desde la asociación de residenciales alertaron que el caso no es aislado y que hay unos 200 lugares iguales o peores que están atendiendo a unos 2.000 adultos mayores en condiciones similares. Sabino Montenegro, presidente de Integra Residenciales, indicó que hay 1.200 centros sin ninguna habilitación y que existen denuncias vinculadas. “Hay lugares peores, mucho peores”, dijo.

Desde una ventana del inmueble, dos mujeres y un hombre pedían ayuda a los gritos a quienes pasaban por la calle, manifestando a los efectivos que se encontraban encerrados, que habían sufrido caídas dentro del lugar y que necesitaban agua.

Además de suciedad y humedad, muchos de los residentes dormían en el piso o sobre colchones sin sábanas, con poco abrigo y en muy malas condiciones de limpieza. Algunos de ellos, según consignó Canal 12, estaban mal alimentados y llevaban pañales de varios días sin cambiar. En el lugar había cables colgando y las instalaciones eléctricas eran extremadamente precarias, con piezas abarrotadas por bolsas de basura. Al momento de la evacuación, los adultos mayores expresaron su agradecimiento a los efectivos que participaron del operativo en un tono bastante emotivo, según dijeron a El País.

La hija de una de las víctimas reveló en diálogo con la prensa que el lugar contaba con una fachada para recibir visitas y se vio sorprendida al conocer el otro espacio que hasta el momento desconocía. “Solo me llamó la atención que cuando vine a visitarla el primer día -a su madre- con mi hermana ella nos abrazó y nos dijo: ‘Sáquenme de aquí’. (El otro espacio) era un desastre. Una casa fría, con cuartos con olor a orín y vi hombres cuando supuestamente el lugar era solo para mujeres. Todas personas de edad descuidadas”, afirmó la mujer tras conocer la situación después del operativo policial.

Intervención del Mides

Luego de la actuación policial, el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) intervino y la directora del Instituto Nacional de las Personas Mayores (Inmayores), Marianela Larzábal, se trasladó al establecimiento para brindar asistencia.

Según se informó, el Mides activó los protocolos previstos para ese tipo de emergencia, coordinando distintas áreas de ambas carteras y del Ministerio de Salud Pública: Secretaría Nacional de Cuidados, Protección Social e Instituto Nacional de Alimentación.

Mientras la investigación continúa, desde el Mides informaron que se está recibiendo a familiares de algunas de las víctimas. Además, se dispuso servicios de alimentación, limpieza y un equipo de cuidados para garantizar la atención de quienes aún permanecen allí, mientras se trabaja en una solución habitacional.

Irregular

Hay más de 1.200 centros sin habilitación

La existencia de residenciales irregulares que funcionan sin las habilitaciones correspondientes es una problemática social extendida en Uruguay. En el último tiempo, la situación quedó en evidencia con dos tragedias que marcaron la agenda pública: los incendios ocurridos en establecimientos de este tipo en Treinta y Tres y en Salinas, ambos en 2024, que dejaron 14 personas fallecidas.

En 2024, la entonces ministra de Salud, Pública Karina Rando, informó que de los más de 1.260 residenciales registrados en el país, solo el 17% estaba habilitado.

En los también llamados Establecimientos de Larga Estadía para Personas Mayores residían casi 20.000 personas y trabajaban más de 9.000 funcionarios, según informó la exjerarca en la Comisión de Derechos Humanos de Diputados luego de ocurridos ambos incendios y generar la alarma pública (la de Treinta y Tres fue la peor tragedia en estos tipos de centros en la historia del país), además de impulsar un incremento de las inspecciones por parte del Ministerio de Salud Pública.

Para obtener la habilitación, un residencial debe contar con un certificado de registro que otorga Salud Pública, un certificado social que brinda el Mides, y alcanzar la habilitación de Bomberos. Si un centro no cumple con estos tres requisitos, no está habilitado.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar