Frente Amplio enfrenta el desafío político de un posible recorte del gasto en próxima Rendición de Cuentas

El ministro Gabriel Oddone reconoció que el crecimiento económico en 2025 y 2026 será menor al proyectado en el Presupuesto y que habrá que “diferir algunos compromisos” y realizar ajustes en materia fiscal.

Ministro de Economía, Gabriel Oddone.
Revisión. El ministro de Economía, Gabriel Oddone, adelantó que, de cara a la Rendición de Cuentas, podrían diferirse algunos compromisos.
Foto: Estefanía Leal / Archivo El País

Ya es unánime entre analistas y economistas, incluido el ministro Gabriel Oddone. Las proyecciones de crecimiento económico del Presupuesto Quinquenal, que se estimaron en 2,6% del Producto Interno Bruto (PIB) para 2025 y en 2,2% para este año, no se van a cumplir.

En este escenario, en el que se espera una desaceleración de la economía uruguaya, el oficialismo se enfrenta a un desafío político de cara a la presentación de la próxima Rendición de Cuentas, para la que ya se avizoran pujas entre sectores del Frente Amplio (FA) -como el Partido Comunista y el Partido Socialista, que impulsan el impuesto al 1% más rico- y los más alineados a la visión de Oddone, como el Movimiento de Participación Popular (MPP) o Seregnistas.

A su vez, para aprobar el proyecto de ley -que posiblemente proponga algunos recortes en el gasto a definirse-, el oficialismo, como ocurrió en 2025, deberá no solo contar con los votos de sus propios legisladores, sino también negociar para construir mayorías en Diputados, tal como lo hizo con Cabildo Abierto. Una instancia, según reconocieron representantes del FA a El País, que siempre requiere de ceder o dar algo a cambio para alcanzar los votos necesarios.

Según datos a los que accedió El País, la última estimación realizada por CPA Ferrere ajustó a la baja la proyección de crecimiento económico para 2026 y la ubicó en 1%. La consultora que lideró por muchos años el actual ministro de Economía bajó sus perspectivas principalmente por tres variables: la sequía que afecta al sector agroexportador, el deterioro en términos de intercambio producto de la guerra en Medio Oriente y el estancamiento de la inversión privada frente al contexto de mayor volatilidad e incertidumbre a nivel global.

En diálogo con El País, el diputado Joaquín Sequeira dijo que hay “que sacarle el dramatismo”, ya que cada vez que se acerca una Rendición de Cuentas surgen los cuestionamientos acerca de si las estimaciones fueron optimistas o no. “Pasaba con (Danilo) Astori, con (Azucena) Arbeleche y va a pasar ahora. El sistema político tiende a cuestionar cuando le errás en las proyecciones como si fuera un ejercicio de bola de cristal, de adivinar el futuro. Las proyecciones siempre se ajustan, más en un escenario de incertidumbre. Hay que ver la magnitud del ajuste, medio punto a la baja del crecimiento en la recaudación te afecta un decimal y poco”, valoró.

El economista de profesión recordó que durante el tratamiento del Presupuesto hubo un “cierto consenso” a la interna del partido en que la “situación que se había heredado” iba implicar un 2025 y 2026 “duros en términos fiscales”.

“Sabíamos desde el año pasado que la Rendición de Cuentas -aunque faltan varios meses- iba a venir dura. Los pagos postergados, que no estaban previstos, redujeron el espacio fiscal para 2025-2026. Decir que tenemos un escenario complicado para esta Rendición no es una novedad, más aun considerando todos los hechos que se han dado a nivel internacional. La convergencia, digamos, arranca a partir de 2027. Siempre planteamos que los años más cómodos serían los últimos tres, que son los que, según nuestras proyecciones van a tener mejores resultados fiscales”, indicó.

Recuperación

CPA Ferrere y economía ven mejora para el año 2027

En el último informe de CPA Ferrere se proyecta una recuperación de la economía uruguaya hacia 2027, con un crecimiento estimado del 1,7% para ese año. Según el análisis, esa mejora estaría impulsada por la reversión de la sequía y sus efectos sobre el sector agroexportador -en particular, la producción de soja-, así como por los potenciales impactos positivos derivados de la entrada en vigencia del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, especialmente en los sectores transables.

Necesidad de revisión

Ante este marco de menor crecimiento económico, Oddone reconoció en las últimas horas que habrá una revisión a la baja con respecto a lo proyectado para 2026 y no descartó la necesidad de tomar medidas correctivas, aunque evitó utilizar el término ajuste. Entrevistado por La Diaria, el jerarca afirmó que, una vez confirmada la recesión -dos trimestres consecutivos de no crecimiento-, “no es un escenario de crisis ni mucho menos, pero hay que vigilar con cuidado”.

“Tenemos la Rendición de Cuentas en junio; ese es el momento en el que vamos a hacer una actualización de toda la mirada fiscal. Pero con un escenario de menor crecimiento en 2025 y en 2026, seguramente vamos a tener que introducir algunas iniciativas de tipo fiscal. En este momento, con la información que tenemos, no podemos descartar ninguna medida. Hay que tener una mirada cuidadosa, pero podría ser necesario (un recorte de gasto). No necesariamente un recorte generalizado, pero sí asumir que hay algunos compromisos que tenemos que diferir”, admitió el ministro, que descartó ajustes en inversión destinada a políticas sociales.

Aunque de parte de los dirigentes de la oposición todavía no hay declaraciones que apunten en esta línea y en el oficialismo persiste la cautela, desde el punto de vista técnico sí se han dado algunas señales de alerta por el aumento del gasto aprobado en el Presupuesto, debido a que no se condice con el crecimiento de la economía proyectado por el gobierno.

El Consejo Fiscal Autónomo (CFA), organismo de carácter técnico e independiente, advirtió sobre la necesidad de actuar sobre el gasto durante 2026 (al igual que lo hizo el Centro de Estudios para el Desarrollo, que reclamó un ajuste) y tomar “medidas a tiempo”. En entrevista con El País, el consejero del CFA Alfonso Capurro (CPA Ferrere) calificó de optimista las estimaciones del Ejecutivo y planteó su preocupación en torno a que el aumento del gasto es superior a lo que se estima va a crecer la economía uruguaya al corto plazo, lo que puede generar tensión en materia de deuda pública y déficit.

Además

Uruguay mejoró su macro en las cuatro últimas décadas

Para el ministro de Economía, Gabriel Oddone, las posibilidades de crecimiento económico de Uruguay han sido uno de sus principales temas de estudio y preocupación a lo largo de su trayectoria profesional en el sector privado. Para el economista, crecer a tasas superiores al 1% o 2% es el principal mecanismo para impulsar políticas de distribución de la riqueza, aunque reconoce que, si bien la estabilidad macroeconómica es una condición necesaria, no es suficiente para reducir la desigualdad. Un estudio realizado por el jerarca, que además es doctor en historia económica, concluyó que entre los años 1985 y 2016 la tasa de crecimiento del país fue 3,7 veces mayor en comparación al período 1953-1984, mientras que el mundo lo hizo a un ritmo menor. En sus conclusiones, Oddone sostuvo que “la generación uruguaya que vivió en los últimos 30 años (hasta 2016) puede afirmar que esta sociedad ha hecho mejor las cosas que quienes tomaron decisiones hasta mediados de los años 80”, y subrayó que ningún partido político puede adjudicarse en exclusiva el buen desempeño de un país que se ha vuelto más rico en las últimas décadas. La adopción de políticas de consenso orientadas a corregir los desequilibrios que habían caracterizado a Uruguay durante el siglo XX -como favorecer la apertura comercial, reducir sustantivamente el déficit fiscal y combatir la inflación, entre otras reformas estructurales- se tradujeron en una macroeconomía más eficiente. “El diagnóstico es que Uruguay tiene que mejorar su capacidad de competencia. Y, por distintos acontecimientos que han tenido lugar en los últimos 20 años, la mejora de la competitividad no puede venir por aspectos de naturaleza macroeconómica. La política macroeconómica ha hecho casi todo lo que tiene que hacer al asegurar la previsibilidad, la estabilidad, las reglas de juego. Por tanto, el enfoque de este gobierno es de reformas microeconómicas para atacar los problemas de competitividad”, reflexionó Oddone días atrás.

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