El ministro de Ambiente optó por seguir cobrando su salario como senador en lugar del de secretario de Estado

Esta decisión, tiempo atrás, generó polémica en el Frente Amplio porque existía una diferencia económica, algo que ahora no sucede porque la remuneración es similar. La diferencia son las partidas que cobran los legisladores.

Edgardo Ortuño asumió como ministro de Ambiente
Edgardo Ortuño, ministro de Ambiente.
Foto: Leonardo Mainé.

Al asumir el gobierno de Yamandú Orsi varios de los legisladores que habían asumido su banca 15 días antes en el Parlamento dejaron su lugar para ocupar las filas del Poder Ejecutivo. En su mayoría, solicitaron licencia y asumieron al frente de ministerios o entes públicos. El secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, directamente renunció a su banca de senador, pues no podría ejercer ese cargo siendo legislador.

Con estos cambios, también hubo movimientos administrativos. Los senadores que cobraban el sueldo como legislador pasaron a percibir la remuneración por su nuevo cargo, siempre que así lo hubieran indicado al Parlamento. Todos hicieron esto, con excepción de una persona: Edgardo Ortuño.

El ministro de Ambiente, que alcanzó la banca en representación de la Vertiente Artiguista, es el único que “opta por percibir haberes de senador”, según consta en un pedido de acceso a la información realizado por El País a la Cámara de Senadores.

El caso de Astori y el cambio de Mujica

Esta decisión, tiempo atrás, generó polémica. En 2009, al término del primer gobierno del Frente Amplio, eran varios los ministros que seguían cobrando como legisladores. Ese era el caso de Danilo Astori (Economía), Daisy Tourné (Interior), José Bayardi (Defensa), Felipe Michelini (Educación) y Martín Ponce de León mientras fue subsecretario de Industria, Energía y Minería.

En aquel momento existía una diferencia de $ 41.000 entre un salario y otro, además de lo que le ingresaba a los parlamentarios por diversas partidas. En esos casos renunciaron a sus sueldos de ministros ($ 65.000 nominales) y optaron por cobrar el salario como legisladores ($ 106.212 nominales, más gastos de secretaría y partidas de prensa).

Otros, en cambio, como el entonces titular de Ganadería, Ernesto Agazzi, cobraba como ministro, y lo mismo hicieron cuando fueron secretarios de Estado en el primer mandato de Tabaré Vázquez, José Mujica y Mariano Arana.

Los diputados también cobraban menos en comparación con los cargos del Poder Ejecutivo. Por lo que el Frente Amplio impulsó en 2009, en manos de Astori, un cambio para que se incrementaran los sueldos de los ministros. Ese artículo 2 de la Rendición de Cuentas finalmente no se aprobó por ser una propuesta de aumentos salariales que llegaba en pleno año electoral.

En 2010, ya bajo el gobierno de Mujica, se planteó en la Ley de Presupuesto y fue aprobado. Los senadores ganan lo mismo que un ministro. Pero con ello también se abrió un nuevo capítulo porque no se consideró que el Poder Judicial también estaba relacionado al salario del legislador y eso derivó en años de largos juicios promovidos por los funcionarios judiciales -y ganados- contra el Estado.

El régimen actual

Esa diferencia salarial, como se dijo, ahora no existe. Por eso, en filas frenteamplistas consultadas por El País sorprendió que el ministro no haya tramitado el cambio de cobro.

Un senador, al igual que un ministro, gana un sueldo que ronda los $ 399 mil nominales —en el caso del legislador se compone de unos $ 57 mil de gastos de representación. Sin embargo, el senador cuenta con partidas para secretarios —$ 246 mil—, por sector —$ 186 mil— y el pago de hasta $ 4.627 de teléfono celular. Todas las cifras nominales y gravadas por IRPF.

Si bien se podría entender que Ortuño optó por cobrar como senador para beneficiarse de estas partidas, el régimen bajo el cual funciona su sector echa por tierra esta opción.

En diálogo con El País, el senador Eduardo Brenta —que asumió en la banca como suplente de Ortuño— dijo que todas esas partidas son destinadas a la Vertiente Artiguista por lo que descartó que hubiera alguna diferencia salarial entre ministro y senador.

Además, relató que sobre el sueldo un 15% es destinado a las arcas del Frente Amplio y otro 17,5% a las finanzas de la Vertiente Artiguista.

De todos modos, legisladores del Frente Amplio consultados indicaron que le plantearán al ministro que actualice su situación para evitar cuestionamientos.

Consultado por El Pais, Ortuño aseguró que como “viejo parlamentario” siguió “la tradición de viejos legisladores que pasaron a ser ministros como Astori o muchos otros dirigentes en los anteriores gobiernos del FA”.

Los costos del Parlamento

Si bien en términos de dinero que percibe Ortuño —al desprenderse de las partidas de senador— es el mismo que recibiría cobrando como ministro, el Parlamento asume costos extra.

En primer lugar, porque debe pagar su salario. Y en segundo, porque al seguir siendo el titular de la banca al ingresar su suplente también cobra el salario por los días trabajados, lo que en el caso de Brenta es todo el período, salvo que Ortuño regrese al Parlamento.

En otro casos, por ejemplo el de Cristina Lustemberg, cuando asumió como ministra de Salud Pública decidió dejar de percibir su salario como senadora. Asumió Patricia Kramer como su suplente en la banca y el Parlamento evitó así pagar dos salarios ya que el sueldo de Lustemberg lo afronta el ministerio.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar