El papa León XIV tiene cáncer de pulmón: lo que se sabe sobre su diagnóstico y las incógnitas pendientes

El Vaticano informó en la tarde de Uruguay la confirmación de que era un "adenocarcinoma pulmonar, tal como se sospechaba a partir de las pruebas preoperatorias”.

El papa León XIV es recibido por Daniele Franco, presidente del hospital universitario Gemelli, antes de una operación para extirpar un bulto en su pulmón, en Roma el 13 de octubre de 2026.
El papa León XIV es recibido por Daniele Franco, presidente del hospital universitario Gemelli, antes de una operación para extirpar un bulto en su pulmón, en Roma el 13 de octubre de 2026.
Foto: ALBERTO PIZZOLI/AFP

El resultado de la operación del papa León XIV es el que creyentes de todo el mundo no querían escuchar: tiene cáncer de pulmón. El diagnóstico se conoció este martes a partir de un examen histológico in situ después de una operación de alrededor de tres horas en el hospital Gemelli, en Roma. La noticia cae como un baldazo de agua fría en Uruguay, uno de los tres países incluidos en su visita a América Latina prevista para octubre, aún sin cancelación oficial.

El papa llegó este martes al hospital Gemelli, donde se atiende a los pontífices, pasadas las 13:00 en Roma (dada la diferencia horaria, las 8:00 en Uruguay). Se lo vio sereno y saludó levantando la mano y con rostro sonriente a los fieles, curiosos y periodistas que lo esperaban en la puerta principal, donde fue recibido por las autoridades de la fundación de este hospital universitario, Daniele Franco, Daniele Piacentini y Andrea Cambieri, en medio de aplausos de los presentes.

Estuvo internado en el décimo piso del hospital Gemelli, pero no en el apartamento que usaron en su momento Francisco y Juan Pablo II porque se encuentra en obra de reestructuración, informaron medios italianos.

En una primera instancia, el Vaticano informó que la operación se realizó “con éxito” y “dentro del tiempo previsto”. En ese comunicado inicial, que llegó poco antes de las 15:00, se dijo que todo salió “según lo planteado” y que el papa volvió a su habitación en el hospital.

Pero el panorama cambió tan solo casi dos horas después: se comunicó —por parte del médico de referencia del papa, el doctor Luigi Carbone, y del profesor Stefano Margaritora, que dirige el equipo de cirugía torácica que lo operó— que se “confirmó el diagnóstico de un adenocarcinoma pulmonar, tal como se sospechaba a partir de las pruebas preoperatorias”.

Una fuente vaticana señaló que se estaban realizando más pruebas para determinar si el cáncer se había extendido.

De manera sorpresiva, el propio pontífice anunció el domingo después de la oración del ángelus, en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano, que iba a realizarse una intervención. Ese día, ante los fieles, aseguró que el nódulo se lo detectaron durante revisiones y que estaba “bien localizado”.

Los médicos estiman que el posoperatorio durará aproximadamente una semana. Para dar margen a la recuperación, se cancelaron todas sus audiencias hasta el 20 de octubre.

Lo que puede saberse

La directora del Servicio de Oncología del Hospital Policial —que, además, es exdirectora del Programa Nacional de Control del Cáncer del Ministerio de Salud Pública—, Marisa Fazzino, explicó a El País que hay “dos tipos de cáncer de pulmón”, dependiendo de dónde se originan. Uno es más frecuente: el cáncer de células no pequeñas; y el otro menos, de células pequeñas.

Dentro del cáncer de células no pequeñas, uno de los tipos que existe es el adenocarcinoma, que es el que se le diagnosticó al papa, indicó la oncóloga. El adenocarcinoma, además, representa alrededor del 40% o el 45% de los cánceres que se diagnostica dentro de este grupo, añadió.

Queda por conocer —continuó la médica— el resultado de la anatomía patológica definitiva, que permitirá conocer “características anatomopatológicas muy importantes”. “De ahí surgirá si es necesario hacer tratamientos complementarios a la cirugía” o si la intervención fue suficiente, señaló. El resultado que se hizo público este martes es de la biopsia intraoperatoria.

“Hoy tenemos estudios biomoleculares y genéticos que hacen posible llegar a identificar, en la mayoría de los casos —y, sobre todo, en el adenocarcinoma de pulmón—, si hay algún gen alterado que generó el desarrollo del cáncer”, indicó. En ese sentido, explicó que, de existir estos genes alterados, “hay “tratamientos de precisión que van directamente hacia ellos”.

Fazzino hizo hincapié en que el cáncer de pulmón es la primera causa de muerte por cáncer en el mundo y que Uruguay no es la excepción. Además, enfatizó en la importancia de la prevención porque “en el 92% de los casos se diagnostica en estadios o etapas avanzadas”, lo que hace que el paciente pueda acceder a “recursos terapéuticos, pero paliativos y no curativos”.

Por otra parte, la portavoz de la American Lung Association, Juanita Mora, dijo a AFP que las “opciones terapéuticas variarán en función del estadio constatado”. En ese sentido, continuó: “¿Se trata de un cáncer de grado 1, 2 o 3? ¿Se ha propagado? A partir de ahí determinarán si necesita quimioterapia, radioterapia, terapia dirigida o inmunoterapia para tratar este adenocarcinoma”.

Al mismo tiempo, hizo la precisión de que, “si el tumor está bien localizado y han extirpado el lóbulo, entonces eso podría ser suficiente”.

La doctora precisó que la tasa de supervivencia a cinco años de esta forma de cáncer, cuando el tumor se detecta en un estadio precoz, es del “80% al 98%, en particular tras una extirpación quirúrgica”.

Los detalles del hospital de los pontífices

El hospital Gemelli de Roma es el predilecto de los pontífices, hasta el punto de que Juan Pablo II lo bautizó como “Vaticano III”. En broma, el pontífice polaco dijo en una ocasión que la Plaza de San Pedro era "Vaticano I", la residencia papal de verano de Castel Gandolfo era el Vaticano II y este centro hospitalario el número tres. Fue por él que se creó la suite papal en 1981, cuando ingresó de urgencia tras haber recibido un disparo en la plaza de San Pedro, a manos de Mehmet Ali Agca, un joven turco.

Este hospital se inauguró en 1964 y su nombre completo es Fundación Policlínico Universitario Agostino Gemelli. Es el más grande de Roma. Según su sitio web, emplea a más de 5.000 personas. Forma parte de la Universidad Católica del Sagrado Corazón, una institución fundada en 1921 en Milán y considerada la mayor universidad católica de Europa, con varios campus repartidos por Italia.

El equipo a cargo de la operación

León XIV fue operado por un equipo de siete personas liderado por Stefano Margaritora, que estuvo acompañado por su médico personal, Luigi Carbone, médico de urgencias y cirujano que “heredó” de su predecesor, Francisco, que está al frente del departamento de Sanidad e Higiene de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano. Junto a él, además de otros especialistas del Policlínico Gemelli, estuvo otra figura clave: el enfermero Massimiliano Strappetti, en los últimos tiempos muy cercano al papa Francisco. Hoy sigue al servicio del Vaticano y, una vez más, será el responsable de la salud y la recuperación de León XIV durante y después de la extirpación del nódulo pulmonar. La comunicación de la operación por parte del propio pontífice significó una transparencia poco habitual en el Vaticano, donde la información sobre la salud de los papas está tradicionalmente muy controlada.

Apoyo desde Argentina y Chile

El gobierno de Argentina expresó este martes su deseo de que Leon XIV se recupere pronto. Además, aseguró que continúa adelante con los preparativos para la visita que el papa tiene previsto hacer después de venir a Uruguay. "Le enviamos nuestro afecto y acompañamiento, con el deseo de que pronto pueda retomar plenamente sus actividades", dijo el vocero de Presidencia, Adrián Ravier. Por otra parte, la cancillería de Chile expresó sus "deseos de una pronta y completa recuperación". El ministerio dijo en un comunicado: "Hacemos votos para que la fortaleza, la serenidad y la esperanza acompañen a Su Santidad en estos días, y que pronto pueda retomar con plenitud su ministerio".

(Con información de Elisabetta PiquéElisabetta PiquéElisabetta Piqué/La Nación, AFP y EFE)

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