El drama de los vecinos del Arroyo Carrasco: 10 años de reclamos por contaminación y una solución que no llega

Personas que viven en los alrededores advierten por "fuerte olor a podrido" y por el corrimiento de la desembocadura de la cuenca. Señalan que hay "una carga de contaminantes de distinto origen".

Arroyo Carrasco
Arroyo Carrasco.
Foto Archivo El País.

Vecinos del Arroyo Carrasco advierten hace más de un mes por el "fuerte olor a podrido" registrado en el lugar, situación que "empeora por las altas temperaturas" y porque "al acentuarse el desvío de la desembocadura el agua corre menos".

La secretaria de la Asociación de Vecinos de Barra de Carrasco, Mariela Carulla, advirtió en diálogo con El País que los vecinos de la zona vienen denunciando un fuerte olor proveniente del Arroyo Carrasco, que afecta tanto a áreas de Montevideo como de Canelones. “Más que el olor, el problema que desencadenó la alarma es que con el calor, al acentuarse el desvío de la desembocadura, el agua corre menos. Es un conjunto de cosas que llevaron a que empeorara, pero es permanente”, sostuvo.

Carulla explicó que el arroyo se encuentra prácticamente estancado y con una carga de contaminantes de distinto origen. “El arroyo está sin salida y hay una carga de contaminantes de varios tipos. Los cursos de agua están amenazados por agrotóxicos, efluentes y vertidos clandestinos no autorizados, y el arroyo no escapa a esa realidad. Es un curso largo y casi todo urbano. Todo viene para esta zona con el desvío de la desembocadura”, señaló.

En ese marco, destacó el rol que tuvo Leonardo Herou en la búsqueda de una solución interinstitucional. “Herou, hoy director de Desarrollo Ambiental de la Intendencia de Montevideo y antes en ese cargo en la Intendencia de Canelones, lideró fuertemente el proceso entre las intendencias, el Ministerio de Ambiente como organismo rector y Transporte, encargado de las vías fluviales”, afirmó.

Arroyo Carrasco
Arroyo Carrasco.
Foto Archivo El País.

Según Carulla, la clave para mejorar la situación pasa por corregir el curso final del arroyo. “La solución de fondo es compleja, pero el desvío de la desembocadura es crucial para mejorar el flujo del agua. Nos dijeron que hay un proyecto terminado y avalado por estudios de la universidad y parecería que estaríamos llegando al final de este proceso que lleva diez años”, indicó.

La dirigente vecinal remarcó además los impactos ambientales y sociales que ya se están registrando. “Hay pérdida de la playa, de los humedales y se perjudica a clubes de la costa. Sería bueno llegar al final y que se tenga el proyecto técnico y con respaldo, porque corregir una desembocadura no es fácil”, sostuvo, al tiempo que subrayó que “la molestia es grande” en una zona que se ha valorizado y donde avanzaron proyectos edilicios. “El que llega quiere que la zona se cuide como corresponde. Estamos con expectativa y ansiedad”, añadió.

Corrimiento de la desembocadura

Carulla también describió el proceso de corrimiento de la desembocadura hacia el este. “El arroyo empezó a doblarse cada vez más hacia el este, en vez de entrar directamente al Río de la Plata. Primero no entendíamos lo que estaba pasando, pero averiguando supimos que es un proceso de corrimiento”, relató, al explicar que la urbanización sobre los antiguos bañados redujo la capacidad natural de absorción del agua. “Ya no había capacidad de fusión de agua y hubo un mayor aporte de caudal al arroyo”, precisó.

Finalmente, recordó que los vecinos vienen reclamando desde hace una década. “En 2016 juntamos firmas para exigir una respuesta, lo que ocasionó la apertura de un expediente en el Ministerio de Vivienda. En agosto de 2025 expresamos nuestra preocupación en la Comisión de Ambiente del Senado, pero no hemos tenido una devolución certera de la situación”, concluyó.

Arroyo Carrasco
Dos personas limpiando la cuenca del Arroyo Carrasco en la zona de Montevideo.
Foto: Francisco Flores/El País.

Reclamos en el Parlamento

En agosto de 2025, representantes de la Asociación de Vecinos de Barra de Carrasco comparecieron ante la Comisión de Ambiente del Senado para exponer el avance del desvío de la desembocadura, la pérdida de playa y humedales, y los impactos ambientales y urbanos que, según advirtieron, se vienen profundizando desde hace casi una década.

Durante esa instancia, los vecinos señalaron que el arroyo se ha desplazado hacia el este por más de dos kilómetros en paralelo a la costa del Río de la Plata, lo que ha dificultado el acceso a la playa para los barrios de la zona y ha extendido la contaminación hacia áreas costeras. Asimismo, reclamaron información sobre un expediente técnico que se tramita en el Ministerio de Ambiente desde 2016 y que incluiría estudios universitarios y evaluaciones de impacto ambiental, pero que hasta el momento no se ha traducido en un proyecto ejecutivo ni en obras concretas. Los senadores se comprometieron a solicitar formalmente ese expediente y a mantener informados a los vecinos sobre los pasos a seguir. Sin embargo, al momento no hay novedades.

Qué dicen las autoridades

Rodrigo González, director general de Gestión Ambiental de la Intendencia de Canelones, explicó a El País que en el arroyo existe “un proceso de eutrofización histórico, favorecido por el aumento de la temperatura y las escasas precipitaciones”, lo que ha contribuido a la persistencia de episodios de malos olores en la zona.

Según detalló, el abordaje se realiza de manera integral sobre toda la cuenca. “El problema de los olores es un tema recurrente desde hace algunos años y lo venimos trabajando dentro de la agenda metropolitana, junto con la Intendencia de Montevideo y el Ministerio de Ambiente”, señaló. En ese sentido, sostuvo que desde el gobierno departamental entienden que la situación “tiene múltiples causas”.

González indicó que se están realizando inspecciones en posibles focos de riesgo y que estas tareas continuarán en el tiempo. Además, destacó que con OSE se han mantenido “varios intercambios, incluso visitas en el lugar”, en el marco de la coordinación interinstitucional.

El jerarca adelantó que actualmente se evalúan acciones concretas para mitigar el impacto, como la limpieza de la vegetación y el vertido de microorganismos eficientes, aunque aclaró que se trata de medidas que “podrían paliar la situación, pero no de manera permanente”.

Asimismo, remarcó que se viene monitoreando y limpiando basurales sobre la costa y que en la zona está planificado avanzar con la gestión integral de residuos, con un proyecto de entrega de contenedores domiciliarios. “Esto redunda en sacar buena parte de la basura de la calle”, afirmó.

Finalmente, González señaló que parte de la problemática se concentra en la desembocadura del arroyo, donde está previsto desarrollar acciones de restauración costera. En ese marco, anunció que se realizará un estudio específico y que existe un grupo de trabajo integrado por el Ministerio de Ambiente, Hidrografía del MTOP, las dos intendencias y los dos municipios para abordar la situación en ese punto.

Viviendas cerca de Arroyo Carrasco
Viviendas en el asentamiento Paso Carrasco, al lado del Arroyo Carrasco.
Foto: Leonardo Mainé/El País.

OSE detectó olor a agua residual y reforzó controles en la zona

Por su parte, OSE informó en un comunicado en el mes de diciembre que cerca de la desembocadura del arroyo “se percibe olor de agua residual” y que personal del ente ha inspeccionado los pozos de bombeo ubicados en la costanera del arroyo, los cuales reciben efluentes de la cuenca de Paso Carrasco, Parque Miramar y Barra de Carrasco.

El organismo explicó que en agosto pasado contrató a una empresa para realizar un diagnóstico de las redes de colectores y de los pozos de bombeo de esa cuenca, “debido a que por el gran crecimiento de la zona, estos están al límite de su capacidad”. En ese marco, OSE señaló que el aumento de las temperaturas, sumado a mayores caudales en los colectores, genera más vapor y hace que se desprendan olores, aunque aclaró que “no se han detectado obstrucciones ni registros tapados”.

Arroyo Carrasco
Cuenca del Arroyo Carrasco en la zona de Parque Miramar.
Foto: Leonardo Mainé/El País.

OSE también indicó que incrementó la frecuencia de limpieza, especialmente en los pozos costeros del arroyo Carrasco, donde se ha encontrado “gran cantidad de basura y grasas”. Según el ente, las condiciones meteorológicas de las últimas semanas —con baja humedad y falta de vientos— pudieron haber contribuido a que los olores no se dispersaran correctamente durante esas tareas.

Finalmente, la empresa estatal aseguró que continúa monitoreando la situación y que va a intensificar la limpieza, lo que podría generar “episodios de olores locales”, al tiempo que solicitó a la población denunciar obstrucciones o cualquier situación anormal que se detecte en la zona.

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