Ciudad Vieja es la cara visible del Uruguay. Lo es por el lugar que ocupa en el mapa. Te bajás de un buque, cruzas la calle y ya estás ahí”, definió en conversación con El País el jefe de Policía de Montevideo, Pablo Lotito. Los múltiples reclamos por parte de vecinos y comerciantes de esa zona llevaron a varios organismos a tomar medidas, entre ellos el Ministerio del Interior, la Intendencia de Montevideo (IMM) y el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (MVOT).
El plan de trabajo del Ministerio del Interior ha sido acercarse a los distintos grupos de comerciantes y vecinos que hay en Ciudad Vieja, explicó Lotito. Algo en lo que ha sido fundamental, sostiene, el rol de la Dirección de Convivencia, cuyo titular es Víctor Abal.
“No es solo un problema de la Policía, pero finalmente repercute en la seguridad”, determinó el jefe departamental, y aseguró que se espera coordinar acciones con otros organismos. Una de ellas (el Operativo Calle, en conjunto con el Ministerio de Desarrollo Social) comenzó a desplegarse, como informó El País, el pasado jueves y tiene como finalidad el traslado de personas instaladas en la vía pública a la oficina de referencia del Mides en Casavalle.
Además, el Ministerio del Interior cuenta con el operativo Verano Azul, activo durante los meses de mayor actividad turística con el objetivo de aumentar la seguridad en varios puntos del sur del país (entre ellos Ciudad Vieja).
“Entiendo los reclamos. Queremos hacer un cambio en la imagen de la Ciudad Vieja y estamos muy confiados en que lo vamos a poder hacer”, continuó Lotito, y remarcó que en 2025 se registró una disminución de los delitos con respecto al año anterior.
Según datos brindados a El País por la cartera, en esa zona los hurtos tuvieron una leve baja del 1%, mientras que las rapiñas descendieron un 21%. En distinta medida también se registraron bajas en los delitos de desacato, estafa, daño o amenazas.
No obstante, tanto las lesiones de arma blanca como las de arma de fuego tuvieron un aumento del 37% y 35%, respectivamente. Según Lotito, gran parte de estos casos han respondido a situaciones en la que estuvieron involucradas personas en situación de calle o cuidacoches irregulares.
“Los recursos de la Policía siempre han sido y van a ser escasos tanto en la parte logística como humana”, aseguró el jefe departamental y destacó que actualmente hay 300 cámaras en Ciudad Vieja, para las cuales “sería ideal” tener visualizadores en tiempo real. “Hay que gestionar los recursos según las necesidades”, concluyó.
A raíz del reclamo de vecinos y comerciantes que han alertado, pese a las cifras oficiales, un aumento en la actividad delictiva luego del cierre de los locales en la noche, la Policía se encuentra planificando un mayor despliegue luego de las 22:00. A su vez, continúa trabajando en conjunto con la intendencia para tapiar lugares ocupados y utilizados como bocas de venta de droga.
Otro operativo que se encuentra vigente tanto en Ciudad Vieja como en barrios cercanos es el llamado “Boliches”. Este consiste en un mayor monitoreo de cámaras y vigilancia de patrulleros producto de “importantes trifulcas” que se registraron hace ya varios meses en distintos puntos del histórico barrio.
77 personas trasladadas en el primer día de operativo
El Operativo Calle comandado por la Jefatura de Policía de Montevideo intervino a 77 personas el pasado jueves (primer día de aplicación). Fueron 61 hombres y 16 mujeres en situación de calle los que fueron trasladados desde los barrios céntricos hacia la oficina del Ministerio de Desarrollo Social en Casavalle. “En la medida que se requiera los traslados serán compulsivos porque es en el marco de la ley de faltas”, explicó el día del lanzamiento del plan el ministro del Interior, Carlos Negro.
Reclamos
“Parece The Walking Dead”, dijo a El País Germán Perdomo, trabajador de una tienda de ropa ubicada en la Peatonal Sarandí, haciendo referencia a una serie de zombies. “Se empieza a poner picante al atardecer y de noche se vuelve imposible andar. Han forcejeado candados y cortinas”, cuenta el empleado, que como la mayoría de comerciantes entrevistados por El País en una recorrida por el barrio, ha sido víctima de robos.
Algunas cuadras más abajo, la visión sobre la situación de seguridad es similar. Cecilia Serra hace ocho años que tiene una rotisería en Pérez Castellano y Buenos Aires. “Nos robaron la camioneta, nos rompieron dos veces el auto. Además, hemos presenciado episodios en los que manotean a la gente que va por la calle”, relató.
Yendo para la zona de Buquebus está Gustavo Casari, que trabaja en un local de tatuajes en la calle Colón. En la madrugada de la pasada Navidad, delincuentes abrieron la cortina metálica y se llevaron materiales con un valor cercano a US$ 2.000.
“Lo vimos por las cámaras. Se sentaron acá a tomar cerveza y mientras uno hacía de campana, otro abrió la cortina”, contó Casari, y manifestó no haberse sentido “bien asesorado” por la Policía.
También por la calle Colón, cerca de la Casa Natal de Artigas -donde se inauguró un centro cultural a mediados de 2024-, trabaja Isabel Valls. Tiene un local donde se talla vidrio, el que abrió hace un año sus puertas, aunque hace 15 que tiene el espacio. Conoce bien la zona y entiende que “siempre fue así”. De todas formas, ella no habla de inseguridad, ni teme que la roben. Señaló que el problema está en que todo el tiempo hay personas consumiendo droga en la calle.
“Hay muchos pastabaseros y bocas en la vuelta. Se baja un crucerista, camina dos cuadras y tiene a tres tipos fumando pasta base alrededor. Pero en sí ellos no se van a meter con alguien, salvo algún detonado”, aseguró. En su caso, destacó que hay patrullaje en la zona y que hay cámaras “por todos lados”.
La opinión sobre el accionar de la Policía es dividida entre los comerciantes. En lo que sí coinciden todos es que la principal preocupación radica en la cantidad de personas en situación de calle, quienes ocasionalmente terminan involucrados en episodios delictivos o conflictos de convivencia.
Repoblar
Otro problema que suelen señalar quienes pasan sus días en Ciudad Vieja el de los edificios deshabitados. A nivel nacional y departamental parece haber consenso de que se debe invertir para repoblar el barrio.
El intendente Mario Bergara espera que la Junta Departamental le autorice un préstamo o un fideicomiso para potenciar el barrio histórico. Según la exposición de motivos del presupuesto quinquenal 2026-2030, apostará a “financiar una serie de inversiones concretas que revitalicen y potencien las dimensiones residencial, de espacio público, cultural y patrimonial de la zona”.
Además, Bergara definió continuar con beneficios que había lanzado la gestión anterior, como la exoneración total de la Contribución Inmobiliaria y la Tasa General Departamental por 10 años a obras nuevas y ampliaciones dentro del barrio. Para motivar la actividad comercial, se habilitó la exoneración de la tasa Adicional Mercantil durante cinco años. Según Bergara, los proyectos en Ciudad Vieja se multiplicaron varias veces por estas medidas.
Por otro lado, la Agencia Nacional de Vivienda, que está dentro del MVOT, está trabajando en usar edificios que pertenecen al gobierno para hacer proyectos habitacionales. El subsecretario Christian Di Candia dijo que en los próximos meses se lanzarán llamados con este fin. E informó que los eventuales ocupantes tendrán acceso a una financiación del Banco Hipotecario de hasta el 95% del valor de la vivienda con un plazo de hasta 25 años, y a un subsidio del MVOT para el pago de la cuota.
Van cinco usos del tótem desde su instalación
Una de las últimas incorporaciones del Ministerio del Interior en materia de tecnología fue un tótem colocado a modo de plan piloto en la Plaza Matriz. El dispositivo, al cual ya se le realizó una modificación en su diseño desde su implementación a fines de noviembre, cuenta con un botón de alarma, cámaras 360° y la posibilidad de que el usuario que lo acciona pueda comunicarse con un agente policial. Según dijeron desde la cartera a El País, hasta el momento se han reportado únicamente cinco usos (uno de ellos para denunciar y cuatro para consultas).
“Es una buena herramienta”, dijo a El País el jefe de Policía de Montevideo, Pablo Lotito, quien asegura que todavía “falta acostumbramiento” para que tenga un uso más frecuente.
Su funcionamiento se basa en que al presionar el botón de emergencia se envía una alerta directa al Centro de Comando Unificado (CCU) que dispone del móvil más cercano para dar asistencia a la víctima o testigo de un hecho. Además, se emite una sirena disuasoria. El de Ciudad Vieja es el primero de cinco dispositivos que serán instalados en puntos estratégicos de Montevideo a modo de plan piloto.
Comerciantes y vecinos manifestaron a El País no acostumbrarse al uso de esta herramienta. Germán Perdomo, trabajador de una tienda de ropa ubicada a metros de la Plaza Matriz, dijo: “Era un poco confuso de usar, capaz que después lo cambiaron”. “Todas las tardes veo gente de la calle peleándose a 50 metros del tótem como si nada”, concluyó.