Los sismos en Venezuela ocurridos el miércoles dejaron hasta este domingo casi 1.500 muertos, más de 3.100 heridos y decenas de miles de desaparecidos, mientras miles de rescatistas y voluntarios buscan sobrevivientes entre los escombros en La Guaira y Caracas. La presión aumenta al superar ya las 90 horas, lo que reduce drásticamente las posibilidades de hallar personas con vida.
Los terremotos, de magnitudes 7,2 y 7,5 y separados por pocos segundos, figuran entre los más devastadores registrados en América Latina. En La Guaira, a 40 kilómetros de la capital, decenas de edificios colapsaron y la ciudad presenta un panorama similar a una zona de guerra.
El balance oficial reporta 1.450 fallecidos, mientras que Naciones Unidas estima más de 50.000 desaparecidos. La cifra de damnificados podría alcanzar los siete millones, con daños materiales calculados en US$ 6.700 millones, equivalentes al 6% del PIB del país.
¿Cuál es la situación actual en Venezuela? Edificios colapsados y testimonios de desesperación
La búsqueda de sobrevivientes continúa con apoyo de brigadas internacionales, perros especializados y aeronaves que sobrevuelan las zonas afectadas. Sin embargo, familiares denuncian demoras y falta de apoyo estatal.
“No tenemos el apoyo para sacar a nuestros familiares”, dijo Héctor Aguilera, de 60 años, quien perdió a cuatro parientes bajo un edificio colapsado. “Sabemos que están muertos, pero aquí estamos esperando la respuesta de las autoridades”.
La presidenta interina Delcy Rodríguez informó que el sábado fueron rescatadas 33 personas con vida, entre ellas un niño de 11 años. Aun así, la percepción en el terreno es de pesimismo. “No creo que haya posibilidades de vida”, afirmó José Miguel Escobar, voluntario en Caracas.
El jefe del Parlamento, Jorge Rodríguez, detalló que al menos 189 edificios colapsaron completamente y que 774 estructuras resultaron afectadas. En hospitales improvisados, el colapso sanitario se hace evidente. “Nos fuimos llenando de muertos”, relató un trabajador de salud, José Contreras.
Ayuda humanitaria de EE.UU. y despliegue de rescatistas internacionales
La respuesta internacional incluye más de 2.700 rescatistas de 24 países, 521 toneladas de ayuda y equipos especializados. Estados Unidos desplegó aeronaves, ofreció US$ 150 millones y envió buques para apoyar las operaciones.
El aeropuerto internacional cercano a Caracas reabrió parcialmente para recibir asistencia, mientras un barco militar coordina vuelos de rescate en la costa.
Igualmente crecen las críticas por restricciones impuestas por el gobierno, que militarizó La Guaira y exige salvoconductos para acceder a las zonas afectadas. “Un permiso para salvar vidas, imagínate”, cuestionó el rescatista Carlos Itriago.
También se reportaron saqueos, bloqueos de vías por familiares de desaparecidos y denuncias sobre limitaciones a la prensa. Algunas áreas siguen sin recibir ayuda, aumentando la tensión social en medio de la tragedia.
¿En qué estado quedó La Guaira?
El impacto de los terremotos en Venezuela se agrava por la crisis económica y la fragilidad del sistema de salud, que dificulta la atención a miles de heridos. Millones de venezolanos ya habían emigrado en los últimos años, lo que complica aún más la respuesta interna.
La Guaira, que en 1999 sufrió deslaves con más de 10.000 muertos, enfrenta ahora una devastación comparable. Imágenes aéreas muestran edificios reducidos a escombros y estructuras inhabitables.
El papa León XIV expresó su solidaridad con las víctimas y destacó “la generosidad en las labores de búsqueda y asistencia”. Mientras tanto, la esperanza de hallar sobrevivientes se desvanece con el paso de las horas, en un escenario marcado por el silencio de zonas aún no alcanzadas por los equipos de rescate.
Con información de AFP.
Este contenido fue hecho con la asistencia de inteligencia artificial y verificado por un periodista de El País.