La Comisión de Salud Pública y Asistencia Social de la Cámara de Representantes, a pedido de la diputada de Identidad Soberana, Nicolle Salle, votó por unanimidad la citación a representantes de la Junta Nacional de Salud (Junasa), que está bajo la órbita del Ministerio de Salud Pública (MSP), para conocer detalles sobre el financiamiento del sistema de salud.
Salle dijo a El País que impulsó la citación a jerarcas del MSP por la “situación de fragilidad del sistema mutual en su conjunto”. “Es evidente la situación de Casmu, la intervención del Poder Ejecutivo por el desfasaje económico-financiero, y se podría decir que varias mutualistas están en la misma situación”, marcó.
“Es muy preocupante la situación en general para los usuarios, los trabajadores”, señaló la legisladora sobre este llamado a la Junasa para que se informara de la situación del sistema de salud. “Es evidente que se necesita ajustar muchísimo el sistema, y en eso creo que estamos alineados en la comisión entera”, remarcó.
“Nosotros como Poder Legislativo estamos bastante al margen de lo que es la realidad económica, y es por eso que lo citamos al MSP”, insistió la diputada.
El déficit del Fondo Nacional de Salud (Fonasa), corazón del Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS), llegó en 2025 a una cifra récord de US$ 946 millones, tal como informó El País.
Este monto, que aporta el Estado cada año para que el SNIS no caiga, fue unos US$ 150 millones más que en los últimos dos años, así como también estuvo por encima de los años de la pandemia del covid-19, y más del doble que hace una década atrás (US$ 377 millones).
El incremento paulatino del déficit Fonasa responde a que desde 2011 hasta 2016 los jubilados y pensionistas ingresaron al sistema a partir de lo establecido por la Ley 18.731. Esto impacta en el balance final porque, como las jubilaciones suelen estar topeadas, el aporte no cubre, en general, la totalidad de la cápita.
Al mismo tiempo, el pasivo de las 34 mutualistas, de Montevideo y el interior del país, volvió a subir en 2025 y llegó a US$ 1.140 millones, por encima de lo reportado en 2024 (US$ 1.075 millones), como en 2023 (US$ 1.035 millones) y en 2022 (US$ 1.004 millones), tal como informó El País.
Las mutualistas se sustentan en su gran mayoría por las cápitas que paga el Estado por cada afiliado, según edad y sexo. Se paga más por los usuarios recién nacidos y por los adultos mayores de 75 años que otras franjas.
El Fonasa, que reúne a 2,6 millones de usuarios, se sustenta con aportes personales y empresariales, pero como es deficitario, requiere un aporte extra de Rentas Generales, que nutre toda la ciudadanía con el pago de impuestos.
Esta situación se enmarca en un escenario de menos nacimientos en la última década, así como de un mayor envejecimiento en la población, lo que complejiza la marcha del sistema hacia adelante con menos aportantes y una población más adulta, en medio de avances más rápidos en la medicina, que en varios casos implican tratamientos de alto costo.
En el marco de la citación a la Junasa por el financiamiento del sistema de salud, el diputado nacionalista Andrés Grezzi realizó este martes un pedido de informes solicitando datos sobre el déficit de las mutualistas, cuáles están comprometidas con riesgo financiero y/o con dificultades de sostenibilidad, así como si hay instituciones con seguimiento especial o asistencia, las medidas implementadas por el MSP al respecto, y qué acciones planea la cartera para garantizar la sostenibilidad del sistema.
“En los últimos días ha trascendido públicamente datos oficiales que evidencian un incremento significativo del pasivo y del déficit financiero de instituciones de Asistencia Médica Colectiva. Esto genera preocupación respecto a la sostenibilidad del Sistema de Salud, la calidad de las prestaciones y la seguridad asistencial”, marcó Grezzi en su pedido de conocer la “situación real” del sistema de salud.