El Ministerio de Salud Pública (MSP) sigue con atención uno de los desafíos más grandes que se propuso su gestión y sobre el que no está logrando los resultados buscados: reducir los tiempos de espera.
La cartera analizó la evolución de indicadores asistenciales de las mutualistas de Montevideo y el interior del país, entre 2019 y 2025, y concluyó que al año pasado hubo una “recuperación” tras el pasaje del coronovarius, pero no hubo un “retorno idéntico” a la etapa prepandemia.
La cartera expuso días atrás en una sesión de la Junta Nacional de Salud (Junasa), una presentación con múltiples indicadores sanitarios, realizada por el Área Economía de la Salud, bajo la Dirección General del Sistema Nacional de Salud, a la que accedió El País.
“La cirugía recupera producción, pero la recuperación no alcanza para reducir la demora acumulada”, es una de las conclusiones de la cartera sobre la evolución de las intervenciones quirúrgicas en la treintena de Instituciones de Asistencia Médica Colectiva (IAMC), conocidas como mutualistas, tanto de Montevideo como el interior del país.
La presentación del MSP marcó en relación a las cirugías que “la producción se recupera, pero la espera no se reduce”, donde se expuso con una gráfica la evolución entre las cirugías urgentes y coordinadas, entre las instituciones mutuales de Montevideo y el interior.
Las cirugías urgentes permanecieron “relativamente estables” entre 2019 y 2025, la actividad quirúrgica coordinada tuvo una “fuerte caída” en 2021 y una “recuperación” a partir de 2022. Mientras que las cirugías coordinadas en Montevideo en 2025 “superó” los niveles prepandemia, pero eso “no alcanza para absorber la demora acumulada”, reconoció el MSP.
“La lista de espera confirma el problema: no se reduce de forma sostenida”, añadió a continuación la presentación del MSP, que marcó una gráfica con la evolución desde noviembre de 2022 de las cirugías en espera por 1.000 beneficiarios de las mutualistas, medición utilizada por la cartera.
La evolución de la lista de espera, entre noviembre de 2022 y mayo de 2026, muestra "niveles persistentemente altos en IAMC (mutualistas), especialmente de Montevideo”, concluyó el MSP en su presentación. No se determinó un número absoluto de lista de espera quirúrgica.
Por otra parte, la cartera puntualizó que hay un “aumento concentrado en las esperas más prolongadas”, así como que “la priorización clínica puede desplazar pacientes menos graves hacia esperas más largas”, sumado a “oscilaciones estacionales y efectos de depuración de bases” en la evolución.
En las mutualistas de Montevideo, hubo incremento de la lista de espera entre noviembre de 2022, llegando en agosto de 2024 al pico máximo de la serie. Luego ocurrió un descenso abrupto hasta febrero de 2025, y desde entonces se mantuvo casi sin cambios, en cerca de 20 cirugías en espera por 1.000 beneficiarios a mayo de este año.
Mientras que en las mutualistas del interior del país, se identificó una lista de espera menor, con cambios más leves en toda la serie, que rondaron las 12 cirugías en espera por 1.000 beneficiarios, también a mayo del 2026.
"Difícil de recuperar"
Fuentes mutuales consultadas por El País indicaron que el rezago está asociado con la capacidad instalada que “no puede dar más de lo que da”, en función de las salas de block quirúrgicos y las camas de las instituciones, sumado al trabajo de los médicos.
“En verano, que es cuando se tendría capacidad ociosa, los cirujanos no operan porque se van de licencia, y no operan los fines de semana, ni después de las cuatro de la tarde”, graficó una fuente del sector. Mientras que en invierno, los sanatorios están con gran ocupación debido a cuadros respiratorios. Por estas variables, el rezago quirúrgico “está difícil de recuperar”, reconoció un informante.
Crecimiento "sostenido" de técnicas diagnósticas
Además de la evolución de las cirugías, el estudio del MSP marcó que entre 2019 y 2025 el volumen global de consultas ambulatorias se mantuvo “estable”, así como que la atención no presencial o telemedicina quedó “incorporada”, pese a su menor peso frente a la presencialidad, y que las tecnologías diagnósticas crecieron de manera “sostenida”.
Entre 2019 y 2025, las tomografías axiales computarizadas (TAC) aumentaron 34% en las mutualistas de Montevideo y 42% en instituciones del interior. En el mismo período, las resonancias magnéticas computarizadas (RNM) subieron 65% en mutualistas del interior y 35% en las de Montevideo. Mientras que las endoscopías se incrementaron 35% en las mutualistas del interior y 24% en las instituciones de Montevideo durante el último quinquenio.
Los exámenes de laboratorio por afiliado mutual cayeron en 2020, primer año de la pandemia, pero desde entonces se incrementaron, y ahora llegan a siete exámenes en instituciones del interior, y 7,4 en mutualistas de Montevideo.
Reglamentación de tiempos de espera
El decreto 44/026 actualizó la normativa relativa a los tiempos de espera médicos, que estaban regidos por el decreto 359/007, aprobado durante el primer gobierno de Tabaré Vázquez, hace casi dos décadas.
El presidente Yamandú Orsi firmó el 26 de febrero el decreto 44/026, que comenzó a regir a comienzos de mayo, a los 60 días después de su publicación en el diario oficial, el 5 de marzo.
La nueva normativa mantuvo varios plazos de tiempos de espera, pero incorporó nuevas categorías, como médico tratante y especialista tratante, con determinados plazos de espera, y sumó, por primera vez, límites de espera para algunos estudios diagnósticos no urgentes como TAC y RMN.
El decreto 44/026 definió al “especialista tratante” como aquel “profesional de especialidad médica que sigue a pacientes con enfermedades crónicas no transmisibles, en tratamientos psiquiátricos u oncológicos”,
No obstante, el decreto no estableció que especialidades médicas quedaban alcanzadas por esa definición, a las cuales se les aplicará los plazos máximos de espera, que serán determinados por una reglamentación del MSP, que está pendiente.
Dicha reglamentación generó diferencias entre las mutualistas y el MSP. Las instituciones plantean limitar que los “especialistas tratantes” sean de algunas especialidades, bajo el entendido que es “imposible cumplir" con los plazos del decreto para todas, indicaron fuentes mutualistas a El País.
Hace más de un mes comenzó a trabajar una comisión para analizar la reglamentación, que se dio un plazo de 120 días para arribar a un texto de común acuerdo entre el ministerio y los prestadores.