INMUNIZACIÓN 

Del aeropuerto al brazo: así es el plan logístico para las vacunas del MSP

La mira está puesta en cumplir con cuatro objetivos: priorización, estabilidad, aprovechamiento y velocidad. 

Los empleados cargan un contenedor farmacéutico en un avión de carga de Air France en el aeropuerto de Roissy, al norte de París. Foto: AFP.
Las vacunas llegarán al aeropuerto, allí se sacarán del packaging y se pondrán en los ultrafreezers. Foto: AFP.

El jueves el Ministerio de Salud Pública (MSP) comenzó a hacer simulacros para el plan de vacunación. Empezó por probar las dos jeringas distintas que se usarán para inocular a los usuarios: una para Sinovac y otra especial para Pfizer, que permite sacar de cada tubo una sexta dosis que con una jeringa normal se perdería. La semana próxima harán otro simulacro en el aeropuerto de Carrasco, donde la velocidad y la precisión serán claves una vez que lleguen las vacunas, las cuales deberán llevarse todos los días entre las cuatro y las ocho de la mañana a cada uno de los cerca de 90 puestos que estarán ubicados a lo largo y ancho del país. Se espera que 700 personas trabajen en el proceso, 400 de ellas en Montevideo y 300 en el interior.

El ingeniero Raúl Bianchi, asesor en logística del MSP, sostiene que la mira está puesta en que se pueda cumplir con cuatro objetivos: que las vacunas se den según el plan de priorización que fue armado por las autoridades (empezando así por el personal de la salud, los adultos mayores, los docentes, policías, militares y bomberos), mantener la estabilidad de las vacunas en todo el recorrido que va desde el aeropuerto al brazo de cada usuario, aprovechar todas las dosis y lograr la mayor velocidad de inoculación posible.

Priorización. 

El primer punto, entonces, tiene que ver con la variabilidad de la demanda. Son muchos los grupos prioritarios, y estos a la vez se dividen en subgrupos (el personal de la salud va primero, pero a su vez los que lideran la fila son los que trabajan en los CTI, en las emergencias, los que hacen hisopados y los que se encargarán justamente de vacunar). Para que se respete el orden lo que se hará es habilitar una agenda electrónica -similar a la que se usó para la última campaña antigripal- en la que podrán anotarse con su cédula de identidad los distintos colectivos. Si alguien no pertenece a un grupo de riesgo e intenta inscribirse, el sistema no se lo permitirá. También habrá un call center para quienes no estén familiarizados con los sistemas informáticos.

Los usuarios podrán elegir a qué centro de vacunación ir. En Montevideo habrá 45: 15 en el Antel Arena, 15 en la Facultad de Enfermería y 15 más en distintos hospitales, mutualistas y seguros privados. En el interior, por ahora, se piensa en instalar 43. Los equipos (que estarán formados por un guardia de seguridad, dos vacunadores, una persona que se encargará de cargar las jeringas, otro que manejará el registro y un “back-up”, que también será un vacunador) estarán capacitados para dar 32 dosis por hora.

De los vacunatorios, 15 estarán listos el ocho de febrero y el resto el 22. En el MSP trabajan con la hipótesis de que las primeras dosis llegarán en marzo, pero por si acaso quieren estar listos antes.

Vacuna Johnson & Johnson. Foto: Reuters.
El gobierno también negocia con Johnson & Johnson. Foto: Reuters.

La persona que se agende no lo hará solo para una dosis, sino para las dos que al menos con Sinovac y Pfizer deberá recibir -el gobierno también está negociando con Johnson & Johnson, vacuna para la que basta una sola inyección. “No queremos que nos pase lo de Reino Unido, que dieron muchas primeras dosis y después no tenían para dar la segunda”, dice la infectóloga Graciela Pérez Sartori, que también forma parte del grupo de trabajo del MSP que está preparando el plan de vacunación. Bianchi, en tanto, lo explica así: “Si vienen 500 dosis no vamos a dar las 500 todas juntas, vamos a dar 250 y guardar las otras 250 para los mismos usuarios”.

Estabilidad. 

Que haya que agendarse para darse la vacuna no solo sirve para que se respete el orden de prioridad, sino que también es algo esencial para su estabilidad. Sobre todo para la de Pfizer que implica mantener las dosis a muy bajas temperaturas.

Bianchi señala que el cuidado proceso empieza con las vacunas llegando al aeropuerto, a la Terminal de Cargas del Uruguay (TCU). Allí -siempre hablando de Pfizer, con Sinovac esto es más sencillo- se saca el packaging que las envuelve y se colocan en los ultrafreezers, que serán al menos siete y de los que ya hay dos instalados en el lugar (ver aparte). Funcionarios de la TCU serán los encargados de abrir los ultrafreezers y sacar las dosis. Lo harán con la información de cuántas personas hay anotadas para vacunarse en cada uno de los puestos, según quienes se hayan anotado.

“Una de las claves de todo esto -explica Bianchi-, es que lo que se va a mandar va a ser muy poquito. Si un punto tiene agendadas a 500 personas vamos a mandar 600 dosis. Es decir, vamos a enviar para un día y un poco más, y al otro día vamos a ir de vuelta. Desde que sale de la TCU hasta que llega al brazo de la persona no queremos que pasen más de 48 horas”. Esto así, pese a que las cajas térmicas que llegarán a cada puesto de vacunación mantienen el producto por cinco días.

Serán trasladadas desde el aeropuerto a los vacunatorios a través de transportes de Agencia Central. Esto será así para Montevideo y los departamentos más cercanos a la capital. Los más alejados recibirán las vacunas en aviones de la Fuerza Aérea, que se calcula que volarán cada dos días.

Las cajas, provistas por la empresa va-Q-tec, tendrán un medidor de temperatura a distancia, el que será controlado por el Laboratorio Calmette. Cada una, además, será usada para un solo puesto y tendrá los nombres de los trabajadores que se desempeñen en él.

Luego de terminada la jornada serán enviadas a Zonamérica, donde está va-Q-tec, para ser revisadas, y después volverán a ser parte de la cadena. En el aeropuerto siempre deberá haber unas 100 cajas listas para ser despachadas.

Aprovechamiento.

Las dosis de Pfizer han causado un problema a nivel mundial, y es que cada vial contiene seis dosis pero para acceder a la sexta se necesitan jeringas especiales de escaso “volumen muerto”. Desde el MSP sostienen que estas ya fueron adquiridas, y que no habrá problemas para extraer esta última dosis. O sea, para dar la vacuna de Pfizer se usarán unas jeringas y para Sinovac otras. Para que no haya confusiones en un mismo día no estarán las dos vacunas en el mismo puesto, se dará una o la otra.

Otra precaución será que cada caja de va-Q-tec, además de las vacunas, contendrá las jeringas necesarias para cada día, suero y jeringas de dilución de vacunas -las cuales también son necesarias.

Dosis de la vacuna contra el COVID-19. Foto: EFE
El aprovechamiento de todas las dosis es otro de los focos. Foto: EFE

Velocidad. 

En la cartera dicen que se preparan para el escenario más exigente: que un aluvión de vacunas llegue a Uruguay a partir de fines de febrero. Pero también son realistas, y saben que la provisión de vacunas en el mundo viene lenta, que la competencia es feroz y que los tiempos de los laboratorios no son los que uno desearía en medio de una pandemia.

“Si podemos vacunar a todos en dos meses, los vacunaremos en dos meses. Si es en cuatro, será en cuatro. Si es más, será más. Todo depende de los laboratorios. El tema es que tengamos la capacidad, y eso va a estar. Tampoco tiene sentido abrir todos los vacunatorios si nos llegan 100 vacunas. Los vamos a ir administrando según la prioridad. Ojalá sea rápido”, desea Bianchi.

Víctor Píriz, el responsable del MSP encargado de coordinar a las más de 30 personas que trabajan en el plan de vacunación, lo resume con una frase elocuente: “Comúnmente las vacunas siguen a las personas, acá las personas van a seguir a la vacuna”.

¿Por qué no viajó la FAU a Alemania?

Cuando en el MSP supieron que se había llegado a un acuerdo con Pfizer, a principios de enero, empezaron la búsqueda de los ultrafreezers necesarios para mantener la temperatura de esta vacuna. Consultaron al banco de sangre, a prestadores y proveedores. Solo un proveedor, Biosistemas, dijo que podía vender dos y provisoriamente prestarle a la cartera otros dos (que ya están en el aeropuerto y que son los de esta foto). Tras esto, otro proveedor sostuvo que podía conseguir uno más en Alemania, va-Q-tec, y la Fuerza Aérea del Uruguay (FAU) se puso a disposición para ir a buscarlo. Cuando esto se estaba coordinando, ASSE avisó a la cartera que tenía una compra en EE.UU. y que la podía modificar para adquirir cuatro ultrafreezers y prestarlos para el plan de vacunación. El MSP aceptó y dejó sin efecto lo de Alemania. Además, el gobierno recibirá otro ultrafreezer, que llegará en los próximos días y que es una donación del club de ejecutivos del Piso 40. En definitiva, entonces, habrá siete (dos de Biosistemas, cuatro de ASSE y uno del Piso 40). Con estos se pueden almacenar más de 1.000.000 de dosis.

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