La ministra de Transporte y Obras Públicas, Lucía Etcheverry, dijo que tiene una “firme expectativa” de que “antes del 2029” esté funcionando el tren de pasajeros que irá de Progreso a Montevideo utilizando la infraestructura del Ferrocarril Central.
Etcheverry encabezó este miércoles un almuerzo de la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM) y dio un discurso donde repasó lo que está haciendo y lo que prevé hacer su cartera. Sobre la posibilidad de usar las vías del Ferrocarril Central para conectar pasajeros desde Progreso hasta Montevideo, contó que el gobierno ya contrató a una consultoría del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para estudiar la viabilidad.
Luego de su presentación, la ministra recibió preguntas de los que estaban presentes en el almuerzo, al que asistió el intendente capitalino Mario Bergara. Allí fue que una persona consultó sobre si esperaba estrenar ese tren de pasajeros antes de 2029. Etcheverry aludió al trabajo que se está haciendo con el BID sobre la factibilidad del tramo, y remató: “Estamos con una firme expectativa de que bastante antes del 2029 vamos a tener transporte de pasajeros”.
“Porque además, esta inversión histórica en el Ferrocarril que ha hecho el país merece también una fuerte señal a la ciudadanía”, opinó la ministra.
Otro de los temas a los que se refirió Etcheverry fue la reforma del transporte metropolitano, a la que se le están haciendo algunos cambios en cuanto al plan original, luego de que fuera descartado el soterramiento en la avenida 18 de Julio, tras la insistencia de Bergara en no llevar adelante esa obra.
“Estamos en esta semana, o a más tardar la próxima, concretando el llamado para la contratación del diseño conceptual del proyecto”, dijo Etcheverry. Será un “anteproyecto avanzado” que va a permitir elevar todos los componentes a “casi a un nivel ejecutivo”.
Y añadió: “Seguimos trabajando con mucho compromiso para tomar las decisiones más informadas y con evidencias. Siempre con el foco puesto en mejorar la calidad de vida de la gente”.
La idea es que para el segundo semestre de este año ya esté el “proyecto definido” para empezar a hacer licitaciones, e incluso "muchas obras", ya en 2027.
“La expectativa y la planificación que tenemos es que arranquemos en el 2027 con buena parte de las obras. Hay un objetivo que para nosotros es muy importante, que es tratar de llegar a lo sustantivo de las obras finalizadas en el 2029”, continuó.
La meta de llegar a 2029 con el sistema operativo fue marcada por el propio presidente de la República, Yamandú Orsi, en su discurso ante la Asamblea General el pasado 2 de marzo. Ese será su último año entero de gobierno, ya que es cuando se celebrarán las próximas elecciones nacionales.
Orsi fue quien tuvo la decisión final de no soterrar 18 de Julio, tras la insistencia de Bergara. La ministra, en tanto, insistía con llevar adelante el soterramiento de la principal avenida. Esta obra implicaba una mejora significativa en los tiempos de viaje del transporte público en uno de los corredores más lentos de la ciudad, según se establecía en el proyecto original.
Además de Bergara, entre el publico del Radisson también estuvo el intendente de Canelones, Francisco Legnani, entre otras autoridades departamentales y nacionales.
¿Cómo será la reforma?
El gobierno quiere instalar un modelo BRT (Bus Rapid Transit) que implica ómnibus articulados de más de 200 pasajeros, con carriles exclusivos y ascenso y descenso de pasajeros por varias puertas.
Estos ómnibus BRT recorrerán dos trayectos y conectarán Zonamerica y El Pinar con la Ciudad Vieja. Irán por Camino Maldonado y 8 de Octubre en el primer caso, y por Giannattasio y Avenida Italia en el segundo.
Luego, llegarán a la zona de Tres Cruces donde entrarán a una nueva estación que tendrá subsuelos para que ingresen estos ómnibus (allí, justamente, se llevará a cabo la mayor obra de esta reforma).
Desde allí, los BRT saldrán y tomarán la avenida 18 de Julio. La recorrerán hasta llegar a Plaza Independencia y luego entrarán a Ciudad Vieja.
Además de estos dos troncales, la idea es reconfigurar el transporte público del área metropolitana, no solo en Montevideo, sino también de Canelones y San José.
El gobierno cuenta con US$ 800 millones disponibles para esta reforma, gracias a líneas de crédito del BID y del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).
Con el túnel la reforma iba a costar US$ 590 millones, según una estimación de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU). Sin el soterramiento debería costar decenas de millones de dólares menos.