La interna del Frente Amplio en San José atraviesa desde hace varios meses un período de fuerte tensión. Amenazas, aprietes en patota, denuncias de clientelismo, la presunta intervención de integrantes de la barra de un grande del fútbol uruguayo y una población de 40.000 habitantes que ha quedado rehén de una situación política cuestionada que está marcando la lógica política departamental y una gestión, definen varios consultados, de “estilo barrabrava”.
En el centro del conflicto está Richard Mariani, alcalde de Ciudad del Plata, electo con 4.600 votos con el apoyo del Movimiento de Participación Popular (aunque según supo El País con reparos previos de José Mujica y Lucía Topolansky), a quien varios dirigentes departamentales rechazan por sus formas de ejercer el poder y la política. La describen como “patotera” y caracterizada por los aprietes y las presiones, a propios y ajenos. En muchos casos, según pudo constatar El País, “hay temor”.
Mariani acumula una serie de episodios controvertidos que van desde duros enfrentamientos al Ministerio del Interior por un procedimiento para incautar caballos sueltos en la vía pública y críticas a la gestión del Ministerio de Salud Pública por la jornada de vacunación contra el meningococo. La forma de proceder, dicen dirigentes locales, no fue impedimento y evidenció la falta de sensación de pertenencia del alcalde al mismo partido político que está al frente del gobierno nacional.
También figura una denuncia por violencia de género presentada por la edila frentista Patricia López —que fue electa por una lista conformada a partir de un acuerdo político entre Mariani y el edil Roberto Cabral—, pero que fue archivada por la Justicia en febrero de 2026. Además, hace un año, Cabral afirmó que había recibido “presiones desmedidas y verbales” de parte del alcalde. La situación lo llevó a informar directamente al jefe de Policía de San José. Aunque no presentó una denuncia formal, la Policía dispuso una custodia en su vivienda luego del episodio.
Cabral, que era el segundo edil electo por esa lista —perteneciente a él— tras un acuerdo electoral con Mariani, entendió que el pacto se había quebrado. No obstante, el curul dijo a El País que después de la controversia —que tuvo trasfondos políticos como la falta de suplentes— el relacionamiento con Mariani se recompuso y hoy mantienen una buena relación. Sin embargo, reconoce —como lo hacen varios—, que el vínculo entre el alcalde de Ciudad del Plata —el único municipio en poder del Frente Amplio (FA) en San José— y la mayoría de los ediles y de la dirigencia de la coalición de izquierda en el departamento no es la mejor. En algunos casos, se ha vuelto inexistente. Y, aunque en filas del Partido Nacional reconocen lazos existentes, coinciden en calificar el tipo de relacionamiento con el alcalde de "complicado y complejo".
Estos casos son apenas algunos de los diversos antecedentes que los dirigentes departamentales del FA consultados por El País —varios de los cuales prefieren no ser identificados— vinculan con una forma de ejercer la política que genera incomodidad, “divide a la fuerza política a nivel nacional” y, en algunos casos, produce temor dentro de la Departamental de San José y de gran parte de los vecinos de Ciudad del Plata.
Hablan de “aprietes”, presiones y actitudes que consideran propias de un estilo patotero. Según supo El País, el malestar tampoco es ajeno a las principales autoridades de la dirigencia nacional del FA, que han sido informadas y advertidas.
Javier Buschiazzo, presidente de la Asociación de Feriantes de Ciudad del Plata y reconocido vecino de la zona, contó a El País que inicialmente respaldó a Mariani, cuando este aspiraba a convertirse en diputado. Sin embargo, con el paso del tiempo, se convirtió en uno de sus principales detractores, especialmente después de que se conformara una comisión de feriantes paralela a la que él preside.
Según Buschiazzo, el entorno del alcalde cambió luego de que obtuvo el respaldo de la lista 609 y ahí empezó a aparecer toda "esa barra" que era cercana a él. También afirmó que ha mantenido varios enfrentamientos con Mariani y que, en una ocasión, este lo mandó "a patotear por un pesado de la barra de Peñarol", luego de que presentara un pedido de informes sobre la tala de árboles en Villa Olímpica. "No lo quieren, por algo Yamandú Orsi nunca vino a Ciudad del Plata durante la campaña, a la ciudad que más creció en el país”, añadió.
Algunos legisladores oficialistas consultados por El País en las últimas semanas sobre la figura de Mariani optaron por responder con un escueto “sin declaraciones”. Entre los dirigentes locales, en tanto, prima una sensación de “impotencia” frente a formas de hacer política que consideran incompatibles con los principios que deben regir al Frente Amplio y que le hace "daño a la fuerza política". También lamentan la falta de respaldo y de una reacción de parte de la máxima dirigencia de la fuerza política. Se sienten solos e impotentes.
Antecedente
Aunque pasó prácticamente desapercibido a fines de 2025, hubo un episodio que dejó al descubierto la profundidad de ese enfrentamiento y llevó a los principales referentes departamentales a confrontar con las máximas autoridades nacionales de la fuerza política.
La dirigencia encabezada por Fernando Pereira pretendía conmemorar un nuevo aniversario del FA en Ciudad del Plata. Sin embargo, en diciembre de 2025, la Mesa Política Departamental de San José intervino y consiguió que se modificara el lugar previsto para el acto.
En un comunicado, la departamental expresó: “Comunicar a la dirigencia nacional que no están dadas las condiciones para realizar el acto del aniversario de nuestra fuerza política el 5 de febrero de 2026 en la localidad de Ciudad del Plata”. El acto, finalmente, tuvo lugar en Juan Lacaze (Colonia). El motivo, según coincidieron los dirigentes locales consultados, era uno: Mariani no es considerado parte del FA por gran parte —de manera casi unánime— de la dirigencia departamental.
Aunque reconocen su trayectoria como trabajador social y sus aportes a Ciudad del Plata y a su barrio, Delta del Tigre, los cuestionamientos apuntan a sus formas de relacionamiento y a una manera de ejercer la autoridad que describen como prepotente y confrontativa. También son cuestionadas varias de las contrataciones realizadas en el municipio.
Osvaldo Nicoletti, quien renunció a la vicepresidencia departamental en setiembre de este año, fue consultado en un medio local sobre el vínculo entre la fuerza política y las autoridades de Ciudad del Plata, en particular con el alcalde Mariani.
“En realidad, mi relación con Mariani no afectó mi decisión de renunciar. Uno siempre bregó por tener una orgánica en condiciones. Reconozco en Richard a un trabajador social que contribuyó con Ciudad del Plata y con su barrio, Delta del Tigre. Llegó al municipio con los votos del FA, pero no está trabajando con la orgánica. Por eso, desde el momento en que no se logró por ninguna vía concretar un espacio de trabajo político conjunto, ahora que dejé la vicepresidencia lo puedo decir: uno intentó todo lo que pudo, intentamos dialogar, pero se hizo difícil. Él entendió que es el alcalde y que es quien tiene que decidir. No es un compañero, al menos en el sentido que yo entiendo debe ser un compañero. Mariani no lo es”, respondió Nicoletti.
En otras declaraciones, el exvicepresidente de la departamental también dejó en evidencia las tensiones internas que incidieron en su decisión de alejarse. Aunque en este tema el FA aparentemente parece estar unido en lo local, a nivel nacional existen diferencias notorias sobre la forma en que Mariani hace política en lo que considera “su territorio”. "Se cree el dueño de Ciudad del Plata", describió otra fuente.
De los diversos dirigentes consultados por El País, el único que accedió a brindar declaraciones públicas fue el edil Fabio Reyes, quien ya ha protagonizado duros cruces con Mariani —al igual que lo ha hecho el diputado del MPP por el FA, Nicolás Mesa, según han consignado medio locales como Info Ciudad del Plata. Uno de ellos ocurrió tras una polémica discusión en la Junta Departamental por la tala masiva de árboles en la franja costera del balneario Villa Olímpica. Según los denunciantes, la intervención se realizó sin la autorización correspondiente y hasta el momento se desconoce el destino de la leña.
En la sesión, Reyes calificó a Mariani de “déspota” y de haber concurrido a la Junta Departamental acompañado de “patovicas” con el fin de ejercer presión sobre los legisladores, una práctica que describen como habitual de parte del alcalde, a veces acompañado por barrabravas de Peñarol —lo fue en su momento.
“Francamente, no te voy a mentir, no sé como definirlo. Si te ponés a analizarlo es hasta contraproducente para él mismo. Hoy no existe la impunidad, más acá o más allá todo sale a la luz. Tiene una vocación social y de servicio, por lo que si se hubiese rodeado de otra manera, con otro tipo de gente, podría hacer una buena gestión incluso. Pero acá hay temor en la dirigencia y en los vecinos, porque hay respaldo a la figura Richard Mariani, de una parte del MPP y de la barra brava de Peñarol. Lo que notamos es una despreocupación a nivel nacional del Frente Amplio. No toman dimensión de la gravedad del comportamiento del alcalde. El ambiente es pesado, denso. Su forma de gestión no sale de la lógica de barrabrava. Es una secta: estás con él o contra él”, resumió.
En respuesta a estas acusaciones, Mariani presentó en agosto de 2026 una denuncia ante el Tribunal de Ética y Conducta Política del FA contra tres ediles departamentales: Reyes, López —quien declinó hablar con El País— y Rubén Villafán. El alcalde los acusó de cuestionamientos públicos a su gestión que, a su juicio, constituyen actos de “estigmatización y persecución política”.
El País intentó comunicarse por diversas vías —por escrito y vía llamadas a su celular— con el alcalde y el municipio, pero sin éxito
Exbarra de Peñarol y candidato
Los antecedentes de Mariani —que formó durante tiempo parte y fue vocero de la asociación civil Rebeldía Organizada—, aunque corresponden a su pasado, ya habían generado controversia en 2020 (en ese momento el MPP no le autorizó utilizar la lista 609 por decisión tomada en la chacra de Rincón del Cerro luego de una publicación realizada por El País) y a antes. Fue barra de Peñarol (perteneció a La Banda del León), integró la lista negra de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) y en julio de 2019 protagonizó incidentes en un clásico de fútbol femenino en el Parque Central, por lo que debió cumplir una pena por el delito de violencia privada y de daño agravado en régimen de reiteración real. Cumplió su sentencia mediante medidas sustitutivas. En 2016, perdió un ojo por una bala de goma en un enfrentamiento con la policía argentina en un partido entre Peñarol y Huracán por la Copa Libertadores.