Hacia afuera, los dirigentes del Partido Nacional buscan construir la idea de que, aunque Luis Lacalle Pou es su líder indiscutido, la fuerza política tiene vida propia, un funcionamiento orgánico fluido y estable, y liderazgos medios que mantienen la chispa encendida, que orientan los debates públicos y que incluso se llegan a proyectar como eventuales figuras de primera línea para cuando el expresidente no esté o pase a retiro.
Pero es inocultable entre ellos mismos la incidencia o condicionamiento que les supone la interrogante no resuelta que plantea el derrotero próximo de Lacalle Pou, quien desde que entregó la banda presidencial el pasado 1° de marzo a Yamandú Orsi ha tenido frecuentes apariciones públicas, pero puntuales pronunciamientos políticos.
El exmandatario ha intervenido en momentos de tensión con el gobierno del Frente Amplio —como hizo a fines de octubre, luego de conocerse la decisión de Orsi de iniciar acciones para rescindir el millonario contrato con el astillero Cardama— o ante circunstancias que lo obligaron a reaccionar en sus redes sociales —y fijar así posición política en temas clave—, como se lo vio a principios de este año con su valoración sobre captura de Nicolás Maduro, acción que dijo podía propiciar "la libertad en Venezuela"".
Pero desde hace tiempo abunda la opinión entre los blancos de que quien los condujo al poder en 2019 debería entrometerse más directamente en los dramas periódicos de la política nacional, y que tendría que tomar las riendas del partido como líder de los nacionalistas y referente principal de la oposición.
Es una extendida expectativa blanca que ahora puso en palabras el propio padre del involucrado la semana pasada. “Calculo que este año ya volverá más concretamente a lo que es su primer deber, que es con el Partido Nacional”, dijo Luis Alberto Lacalle Herrera el lunes pasado, entrevistado por FM Gente, en donde se refirió al 2025 como un “año sabático” en el que su hijo realizó una “gran campaña de conferencias”.
Esas declaraciones, no obstante, no se corresponden con ningún mensaje político concreto que haya dado Lacalle Pou en ninguno de los sentidos manejados por su padre. Pero eso no quita que una parte de la dirigencia blanca haya visto las declaraciones de Lacalle Herrera como una señal de que su hijo pueda bajar al terreno en el corto plazo. O, al menos, que se hicieran con la esperanza de que ese descanso "sabático" del trajín diario sea de un tiempo menor al esperado.
Sin embargo, quienes tratan con él o son considerados allegados o amigos personales no tienen tan claro que eso vaya a ocurrir. Todavía más, dijo a El País un dirigente de su entorno: el expresidente ni siquiera se muestra "seguro" de querer regresar al ruedo en algún momento.
¿Qué quiere decir esto en términos políticos? Lo primero a tener claro es lo siguiente: no hay nadie en el Partido Nacional que si quiera imagine la posibilidad de que Lacalle Pou no sea candidato dentro de tres años; porque el sobreentendido es que el peso de la historia termina quebrando —si así fuera necesario— cualquier reticencia personal. Pero lo que ha transmitido en este tiempo Lacalle Pou a la interna es que considera su actual momento como uno de los mejores de su vida, y que eso se explica, en gran parte, por su alejamiento del "ruido" político diario.
"¿Pero además, para qué volvería a la cancha en 2026? —se preguntó uno de sus allegados consultados por El País—. ¿Para levantar la mano, decir 'acá estoy' y que le peguen y lo desgasten?".
La convicción, incluso entre quienes lo rodean, es que Lacalle Pou "va a volver" y ser el candidato de la coalición republicana en 2029, "pero no es algo para afirmar con la seguridad" habitual de los analistas y políticos a la hora de referirse a ese tema, precisan.
La "mochila" que no debería cargar el líder
El dilema para los blancos es lo que pasa mientras tanto. Y, mientras tanto, sostuvo el senador Javier García, los blancos no deberían "tirarle la mochila" de la responsabilidad de todos los días a su líder de todas las horas.
"Primero porque no es justo, pero además es un error", dijo el exministro de Defensa. "El Partido Nacional tiene su vida en el Parlamento, en sus agrupaciones y tiene a sus propios dirigentes para hacerse cargo de ese trabajo cotidiano".
El partido, agregó, debería enfocarse en diseñar objetivos políticos desde su papel opositor, algunos de los cuales consideró que, ya en este primer año, "se han cumplido". Por ejemplo, "crear una coordinación partidaria y política de la coalición republicana".
"Pero el Partido Nacional no puede depender de una sola persona —siguió el senador—, porque en ese caso no sería un partido sino una unipersonal, y así no es nuestra historia"
Si vuelve Lacalle Pou en 2026 o no es algo que naturalmente le corresponde a "él decidir", pero la opinión de García es que hoy, eso, sería algo "muy prematuro".
"Que vuelve cuando quiera, no lo necesitamos", expresó el jueves, por su parte, Sebastián Da Silva —también del sector mayoritario de los nacionalistas, Alianza País.
"El partido no necesita necesariamente a Luis", dijo este senador en el programa de streaming La Fórmula, en donde agregó enseguida que "el Uruguay no puede prescindir de un activo político como Luis".
"Se lo pone a Luis como si fuera el salvador del partido y el partido está vivito y coleando. Él tiene que tener un proceso de vida propio, está en ese proceso y uno lo ve contento y feliz", dijo también Da Silva, que definió al líder del Partido Nacional como "un caballo de carrera" hecho para eso: correr carreras cuando llegue el momento.
Tres eventos clave marcarán las próximas semanas de verano de los nacionalistas: el encuentro de los Herreristas en La Paloma del sábado, el de Alianza País en Atlántida el domingo y el de Aire Fresco en Maldonado el 7 de febrero. Pero más que algún asado puntual o la coordinación de los legisladores que integran la comisión permanente, no se prevén grandes definiciones para las próximas semanas.
El directorio se mantiene activo a través de Whastapp, donde han discutido las últimas declaraciones, pero no se reunirán de manera presencial —a menos que algún evento extraordinario lo amerite— hasta el 1° de febrero. La idea para este año, según contó su presidente Álvaro Delgado, es que sesione en distintos lugares del país a diferencia de siempre encontrarse en la sede en Ciudad Vieja.
Aún no se definió el calendario pero se podría comenzar por los departamentos que precisan más apoyo, como Río Negro y Rivera. Sí está la idea, indicó Delgado, de sesionar en Paysandú en mayo para hacerle un homenaje a Jorge Larrañaga en el aniversario de su fallecimiento, que se dio el 22 de mayo de 2021.
Un hecho importante para los nacionalistas en 2026 será el aniversario de 190 años de su partido. Delgado explicó que tienen previstas más de 50 iniciativas previstas. El momento culmine se dará el 10 de agosto en un evento en la Plaza Matriz.
Por otra parte, el presidente del directorio señaló que se desarrolla una nueva estrategia de comunicación que implica el acercamiento de los legisladores, intendentes, alcaldes, ediles y concejales. También que se inauguró un streaming, y se hará un podcast y una aplicación para la interacción con los militantes.
-
Lacalle Herrera dio indicios sobre el futuro político de Luis Lacalle Pou, luego de tomarse "un año sabático"
Alianza País realiza encuentro anual en Atlántida para fijar prioridades políticas en segundo año como oposición
"Enmendarle la plana a Lacalle Pou”: Lacalle Herrera criticó el cambio en política del precio de combustibles
Herreristas realizan clásico encuentro anual en la Paloma para mirar hacia adelante y definir líneas de acción