El rol de Cabildo Abiertofue clave para la administración de Yamandú Orsi durante su primer año de gobierno.
El partido liderado por Guido Manini Ríos, que es representado por el Parlamento por los diputados Álvaro Perrone y Silvana Pérez Bonavita, le dio los dos votos determinantes para la aprobación de la Rendición de Cuentas, la aprobación del impuesto “Temu” y del Impuesto Mínimo Global en la ley de Presupuesto.
Además, la decisión de la bancada cabildante de no respaldar la comisión investigadora por la compra de la estancia María Dolores —una resolución que la Cámara de Representantes ha postergado en más de una oportunidad y que volverá a tratarse en febrero—, así como su postura de no votar ni con la oposición ni con el oficialismo las mociones presentadas tras las interpelaciones a distintos ministros, han sido algunos de los hitos que han colocado a Cabildo Abierto en una posición singular dentro del escenario parlamentario: la de partido bisagra.
En varias instancias legislativas de lo que va del período, Cabildo Abierto presentó mociones propias —incluso durante interpelaciones— que, en algunos casos, fueron acompañadas por el Frente Amplio. Un ejemplo fue el respaldo a la moción impulsada por María Dolores para postergar la creación de una comisión investigadora.
Si bien el Partido Nacional y el Partido Colorado acompañaron al oficialismo en algunos proyectos —como el salvataje de la Caja Profesional o la ley de eutanasia—, los votos de Cabildo Abierto resultaron determinantes en iniciativas que, de otro modo, no habrían prosperado debido a la falta de mayoría en la cámara baja del partido de gobierno.
Sin embargo, el pasado 7 de enero, durante la comparecencia del ministro de Economía, Gabriel Oddone y la de Salud Pública, Cristina Lustemberg, ante la Comisión Permanente del Parlamento por la suba del Costo Promedio Equivalente —que impactará en lo que se cobra por el Fondo Nacional de Salud a unas 155.000 personas, que dejarán de percibir devoluciones o recibirán montos menores—, Perrone se mostró particularmente molesto con la decisión del Poder Ejecutivo.
Aunque no integra la Comisión Permanente, el diputado de Cabildo Abierto, pese a que no podía hacer uso de la palabra durante la sesión, siguió activamente de forma presencial las explicaciones de los secretarios de Estado en el Parlamento (al igual que Gustavo y Nicolle Salle).
Para Perrone, el episodio político que marcó la agenda nacional a fin de año deterioró la confianza con los principales dirigentes del gobierno.
“El tema impositivo para nosotros había quedado cerrado en el Presupuesto. Dentro de todos los acuerdos que hicimos votamos por eso. Analizamos el Mínimo Global, Temu, no acompañamos el que se imponía a los fitosanitarios. Terminaba ahí. ¿Y después de votar el Presupuesto te salen con esto? La confianza queda lesionada, el papel se arrugó y después que se arruga ya no se vuelve a planchar. O no queda igual”, dijo el diputado a El País.
En esta línea, adelantó que para “una conversación futura” habrá que implementar otros mecanismos para asegurar que se "cumpla con lo acordado".
“Fue una viveza criolla. ¿Por qué no se discutió (lo del Fonasa) durante el Presupuesto? Era el momento y el ámbito para hacerlo. Lo tomo como una avivada. Por lo que en el futuro cuando vengan a hablar con nosotros este antecedente va a estar sobre la mesa. De ahora para adelante no es lo mismo. La figura con la que cerrás los acuerdos y de negociación del gobierno es el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez. Pero después los ministros te salen con estas cosas, cuando esto recién empieza y quedan muchos temas por delante. El gobierno con esto que hizo metió el palo en la rueda en el Legislativo”, criticó.
Sobre la comparecencia de los ministros, el legislador había dicho que estaba en contra de la medida, que no fue clara la explicación dada y además elevó un pedido de informes dirigido al Ministerio de Salud Pública consultando sobre los controles que la cartera lleva adelante del sistema mutual y de la utilización de los recursos manejados por los privados que se vuelcan desde el Fonasa.
Condiciones a Vamos Uruguay
Con referencia a la votación de la comisión investigadora por María Dolores, Perrone le planteó a Vamos Uruguay —el sector que la impulsa— como condición para votarla que el exdirector general de la Granja Nicolás Chiesa se comprometa a comparecer ante los legisladores que la conformen, informó El Observador y confirmó EL País.
Chiesa, quien intervino en la operación por US$ 32,5 millones como apoderado de la anterior propietaria del inmueble rural, se desempeña además como director de Descentralización y Participación Ciudadana de la Intendencia de Canelones, donde gobierna el frenteamplista Francisco Legnani.
Según Perrone, “la investigadora no puede ser parcializada para un lado solo” y Vamos Uruguay “se tiene que comprometer si quiere indagar a ser investigado”. Chiesa forma parte del sector liderado por Pedro Bordaberry.