CHOQUE POR CANELONES

Orsi acusa a Presidencia de romper relación y asegura que maniobra política hizo fracasar el fideicomiso

La discusión por incrementar el endeudamiento en Canelones en US$ 80 millones para obras, tensó el escenario político entre frenteamplistas, blancos y colorados.

Álvaro Delgado y Yamandú Orsi en la inauguración de Polo Logístico de Grupo RAS en Progreso. Foto: Francisco Flores
Álvaro Delgado y Yamandú Orsi en la inauguración de Polo Logístico de Grupo RAS en Progreso. Foto: Francisco Flores

La negativa de blancos y colorados de prestar sus votos para aprobar un fideicomiso que aumente el endeudamiento en la Intendencia de Canelones, algo propuesto por Yamandú Orsi para llevar adelante distintas obras, tensó el clima entre oficialismo y oposición en el departamento. El jerarca sostuvo que tenía todo acordado con ediles y alcaldes de los partidos Nacional y Colorado, pero todo cambió de la noche a la mañana luego de que figuras del gobierno nacional intervinieran.

Dirigentes del Frente Amplio, en tanto, acusan al secretario de la Presidencia, Álvaro Delgado, y al ministro de Ambiente, Adrián Peña (líder de Ciudadanos), de “enredar la piola” pensando tan solo en las elecciones de 2024.

Es notorio que Orsi tiene aspiraciones nacionales, y para varios dirigentes del Frente Amplio es una de las figuras a pelear por recuperar la presidencia de la izquierda en 2024. Así lo dijo públicamente el senador del MPP Alejandro Sánchez. También es claro que son muchos los que ven en la figura Delgado el posible sucesor de Luis Lacalle Pou. Por eso es, quizá, que el choque político que se dio en Canelones cobró relevancia nacional.

Presidencia presionó a ediles de Canelones para que no voten un préstamo cuyo objeto era la realización de obras en el departamento. Por mezquinos cálculos electorales se toma como rehén a toda la población canaria”, escribió el secretario de la intendencia de Canelones, Francisco Legnani, en su cuenta de Twitter referenciando a Orsi y Delgado.

El intendente publicó luego un video en el que decía que el clima de convivencia política que existía en el departamento “se rompió”.

“La Presidencia de la República intervino directamente y presionó de manera inédita a los ediles para doblegar su voluntad. Parece que molesta que a Canelones le vaya bien y como se dice en campaña: el diablo metió la cola”, agregó.

Por un voto.

El FA tiene 20 ediles y necesitaba un voto más para aprobar el proyecto. Los blancos tienen 10 y los colorados uno. La intendencia negoció con los alcaldes y ediles, y algunos en un principio vieron de manera positiva el proyecto porque les llegarían fondos a todas las alcaldías.

Sin embargo, el tema llegó al Parlamento y ahí la cosa cambió. En la coalición entendieron que si blancos y colorados daban los votos para aprobar el fideicomiso lo mismo debería hacer el FA en Río Negro, para que se pudiese aprobar un endeudamiento por US$ 6 millones, y en Rocha, por US$ 25 millones. Estos dos departamentos son gobernados por el Partido Nacional.

El asunto pasó a ser negociado al más alto nivel y Delgado, luego de reunirse con los actores locales de su partido, tuvo un encuentro con Orsi. Allí se acordó que el intendente de Canelones conversaría con los frenteamplistas de Río Negro y Rocha para analizar la posibilidad de cambiar su posición y habilitarles el endeudamiento a las intendencias blancas.

De hecho, Orsi viajó a Río Negro para conversar con la Mesa Política del FA. “Nosotros en ningún momento manejamos la palabra negociación. Siempre hablamos de intercambio. El intento se hizo y el diálogo se abrió. El tema es que la realidad política de cada departamento es única”, explicó Legnani a El País.

Los blancos de la lista 33 en Canelones, comandados por Sebastián Andújar, decidieron negociar hasta último momento, pero luego se plegaron a la estrategia blanca.

Luis Lacalle Pou y Yamandú Orsi
Luis Lacalle Pou y Yamandú Orsi rinden homenaje a Artigas en Sauce, Canelones. Foto: Juan Manuel Ramos.

Lo mismo hizo el único edil colorado del departamento, Gerónimo Costa, y el tema llegó a ser analizado el lunes en la reunión del CEN. Allí hubo un cruce entre los principales líderes, el expresidente Julio María Sanguinetti (al frente de Batllistas, grupo al que pertenece Costa), y Peña.

“Si le doy mi palabra de que ya hablé con él, ¿le alcanza?”, le preguntó Sanguinetti a Peña en el encuentro. “Me sobra con su palabra”, le respondió el dirigente canario de Ciudadanos, según comentaron participantes de la reunión realizada por videollamada.

El martes tanto blancos como colorados confirmaron a Orsi que no apoyarían el fideicomiso. “Esto está muy emparentado con una vieja práctica que hubo desde los 90 hasta 2005, cuando la Intendencia de Montevideo era del FA y el gobierno intentaba asfixiarla económicamente”, dijo Legnani.

El senador blanco Amin Niffouri, que es de Canelones, dijo que no se trata de un tema electoral, sino de que el proyecto es malo y genera más endeudamiento. “La intendencia tiene que tener más humildad, está quemando los puentes de diálogo con las actitudes y faltando el respeto a la investidura del secretario de la Presidencia”, dijo a El País.

El colorado Peña aclaró que “de ninguna manera fue una presión política” sino un trabajo de coalición. Recordó que cinco años atrás se votó otro fideicomiso por US$ 85 millones. “No puede ser que la intendencia funcione solo con endeudamiento”, dijo a El País el dirigente.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados