La Intendencia de Montevideo presentó este martes el balance fiscal de 2025 y este que cerró con un déficit de US$ 18,5 millones, US$ 40 millones menos de los que hubo en 2024.
En una conferencia de prensa en el palacio municipal, el intendente Mario Bergara atribuyó la mejora a lo conseguido "sobre todo" en la segunda mitad del año, cuando asumió su gobierno después de la gestión que comenzó Carolina Cosse y terminó Mauricio Zunino.
"Todo lo que fue la evolución derivada de tener un diagnóstico adecuado de la situación, de haber tomado medidas que han tenido sus impactos y también de haber ajustado muchos aspectos en la gestión nos permiten exhibir hoy un panorama de mucho más ordenamiento", explicó el exministro de Economía.
Ladeado por la directora de Recursos Financieros, Laura Tabárez, y la contadora general, Alejandra Martínez, Bergara explicó un cambio de criterio que tuvieron en este balance, aunque este, sostuvo, hubiese sido favorable para la administración: se quitaron las diferencias de cambio.
"En el terreno del balance fiscal nosotros entendemos que conceptualmente las diferencias de cambio no realizadas no corresponde que estén. Sin embargo, en los años anteriores, 2023 y 2024, se incorporaron", explicó el intendente.
En 2024, esas diferencias de cambio significaron un tercio del déficit que tuvo la gestión anterior, de alrededor de US$ 90 millones. En 2025, en cambio, el panorama fue "inverso" y tener en cuenta este factor hubiese implicado una reducción importante del déficit de 2025, pero de todas formas no lo tuvieron en cuenta, según el jerarca.
"Las diferencias de cambio, a diferencia de lo que fue el 2024, no surgen de un tipo de cambio que subió, sino de un tipo de cambio que bajó. Con lo cual el impacto de las diferencias de cambio sería bastante positivo. De hecho, hubieran implicado una ganancia de casi $ 600 millones ", dijo Bergara.
El déficit sin contar con esas diferencias de cambio es de $ 742 millones (US$ 18 millones), pero si se consideran bajaría a $ 165 millones, unos US$ 4 millones.
En cualquier caso, para Bergara la comparación válida es la de US$ 60 millones de déficit en 2024 y US$ 18 millones en 2025.
A criterio del intendente, esto muestra un "ordenamiento importante" del ámbito financiero de la intendencia.
Bergara dijo que esto se suma a "un horizonte también de holgura en términos estructurales, económicos, que tienen que ver con un nivel bajo de endeudamiento".
Estas dos dimensiones son las que permiten a la intendencia, según el jerarca municipal, plantear cinco planes extrapresupuestales para contar con US$ 300 millones adicionales.
Esa cifra se alcanza al sumar los planes de limpieza, saneamiento, veredas, calles y revitalización de Ciudad Vieja para los que la comuna necesitará de una mayoría especial en la Junta Departamental, integrada por por lo menos cuatro votos opositores.