En estas semanas, el intendente de Montevideo, Mario Bergara, se está jugando aspectos claves de su gestión. Por un lado, está intentando que la reforma del transporte que prepara el gobierno no incluya un túnel por 18 de Julio. Por otro, está negociando para conseguir una mayoría especial en la Junta Departamental que le permita invertir US$ 300 millones en cinco prioridades de su gestión: limpieza, saneamiento, calles, veredas y la Ciudad Vieja.
Para lo primero ya logró un avance. Tras una reunión en Torre Ejecutiva, el presidente Yamandú Orsi le pidió a Bergara que le presente un informe que muestre cómo se podría modificar en la reforma el trayecto de 18 de Julio. Es decir, el mandatario abrió la puerta a un plan alternativo al túnel.
Para lo segundo, en tanto, también dio un paso importante: accedió a incluir en su Presupuesto cinco proyectos de la Lista 22 del Partido Nacional. Se trata de una señal política significativa por parte del intendente, que no incluyó otras propuestas de la oposición más allá de ajustes o algunas reasignaciones.
La Lista 22 cuenta con tres ediles (Nicolás Hernández, Laura Soto y Joaquín Campos) y tiene una postura más dialoguista que el resto de la bancada blanca. Al aceptar sus sugerencias para el Presupuesto, Bergara parece encaminar las negociaciones para que le presten sus votos en los proyectos extrapresupuestales.
Los ediles votaron el presupuesto esta semana
En la madrugada del pasado jueves, la Junta Departamental aprobó el Presupuesto Quinquenal 2026-2030 de la Intendencia de Montevideo liderada por Mario Bergara. En la votación general, solo contó con el apoyo del Frente Amplio, sin embargo varios artículos fueron acompañados, o incluso añadidos, por la oposición. Cuando se observa el presupuesto, y cuánto dinero otorga a cada departamento, no se ven grandes cambios respecto a cómo lo repartía la administración de Carolina Cosse. Los grandes cambios que quiere Bergara, dependen de proyectos que pretenden financiar con presupuesto extra.
Las propuestas
La primera sugerencia que aceptó Bergara implica la creación de un fideicomiso para vender inmuebles de la Intendencia de Montevideo (IMM) y destinar ese dinero “exclusivamente” a cuatro fines: obras de movilidad e infraestructura vial, gestión de residuos, “regeneración” urbana y patrimonial, y obras de infraestructura para atender situaciones de “vulnerabilidad social”, como ser personas en situación de calle y asentamientos.
Este fideicomiso estará acompañado por un comité gestor. Lo integrarán cinco miembros: tres nombrados por la IMM y dos por la Junta Departamental (uno del oficialismo y otro de la oposición). El comité deberá supervisar las operaciones del fideicomiso, controlar que el dinero se utilice para los fines previstos y publicar reportes semestrales de rendición de cuentas, los que deberán ser de acceso público.
Otra propuesta aceptada fue la aplicación del llamado “silencio administrativo positivo” en trámites de la comuna. Es decir, cuando la IMM no se pronuncie sobre una petición o solicitud dentro del plazo establecido, esta “se tendrá por aceptada tácitamente”.
Un tercer añadido al Presupuesto alude a Ciudad Vieja y los beneficios fiscales que ofrece la IMM para obras y rehabilitaciones de edificios allí. Se extenderán los plazos para presentarse a estos beneficios, en especial para los de mayor valor patrimonial. Respecto a estos últimos, la nueva normativa dice, además, que estarán eximidos de la obligación de tener estacionamiento si es “incompatible” con el edificio.
Por otra parte, la IMM hará un “diagnóstico” de su personal, su organización y sus procesos administrativos. El objetivo es “fortalecer la eficiencia de la gestión pública y optimizar la utilización de los recursos humanos y materiales”.
Finalmente, se acordó con la IMM desviar $ 440 millones de todo el dinero que destinará para becas en los próximos cuatro años. La lista 22 buscaba inicialmente que se readecuaran $ 1.000 millones y que todo ese monto se usara para obras de vialidad. Sin embargo, el dinero que se terminó acordando fue menor y parte de él se usará para reasignaciones que pidieron otros ediles opositores.
En resumen, de esos $ 440 millones, se destinarán $ 240 millones a obras de vialidad, $ 40 millones para cementerios (como pidió el blanco de la Lista 1, Gonzalo Gómez) y $ 40 millones también para la Secretaría de Discapacidad (a pedido del edil Nicolás Botana, también de la Lista 1).
Por otro lado, como solicitó el edil colorado Federico Paganini, se destinarán $ 80 millones al mantenimiento de arbolado y $ 40 millones en refacción de monumentos.
A Paganini, ya le habían llevado otro planteo: la rehabilitación del colector de Punta Carretas, algo que se incluyó en el proyecto de saneamiento que justamente necesita del apoyo de la oposición.
Con el voto del colorado, y el de los tres ediles blancos, Bergara conseguiría la mayoría especial de 21 votos que precisa.
Preocupación en el PN por el eventual apoyo de los tres ediles
Entre los blancos, la posibilidad de que los tres ediles voten los proyectos extrapresupuestales de la IMM genera preocupación. Principalmente si se tiene en cuenta que el presidente de la Departamental de Montevideo, Martín Lema, tiene un discurso muy duro frente a Bergara. Semanas atrás, el líder herrerista Luis Alberto Heber planteó esta situación en la comisión de Asuntos Políticos del directorio blanco. Como informó El País, el exsenador dijo que “no se puede permitir” dar más oxígeno financiero a la comuna y recordó que hay “antecedentes” de ediles que fueron expulsados de la fuerza política por no obedecer.
En tanto, el líder de la lista 22, y coordinador de los ediles que podrían votar con el Frente Amplio, Santiago Caramés, dijo a Búsqueda que quiere cambiar “la lógica del pegar por pegar por la de estudiar, proponer e incidir”.
“No vamos a votar a favor ni en contra de nada por reflejo. Hay quienes prefieren el rechazo como punto de partida. Nosotros preferimos el estudio, el debate interno y la decisión colectiva”, dijo quien fuera el director del Sistema Nacional de Emergencia (Sinae) durante el gobierno de Luis Lacalle Pou.