A FAVOR
El presidente dijo que la separación de poderes siempre se ha respetado y no cree que la Justicia en Uruguay "sea presionable".
El presidente de la República, Luis Lacalle Pou, dio "el visto bueno" al ministro del Interior, Luis Alberto Heber, tras presentarse en Durazno para respaldar a los policías juzgados por la muerte del joven Santiago Cor.
"La separación de poderes en nuestro país además de estar claramente establecida en la Constitución ha tenido respeto histórico. Y al poder que más se ha respetado es al poder judicial, no he visto una intromisión del poder político ni del ejecutivo, ni el legislativo en la justicia", dijo el mandatario en conferencia de prensa desde Carmelo.
"No creo que la justicia de mi país sea presionable; si yo creyera eso estaríamos en un problema", agregó.
"Que el ministro del Interior respalde a un policía al cual considera, en el hecho específico, que amerita su respaldo, me parece un buen gesto. Le doy el visto bueno", cerró el presidente.
Por otra parte, el senador frenteamplista Charles Carrera tildó de “muy grave” la preocupación manifestada por la Asociación de Magistrados del Uruguay (AMU), que expresó sentir “un intento de presión indebida a la jueza actuante” por parte del ministro del Interior.
“Es muy grave que la Asociación de Magistrados denuncie que los jueces están siendo presionados por el Poder Ejecutivo”, expresó Carrera en su cuenta de Twitter.
“Le pedimos al Ministro Heber que reflexione, se ubique en su lugar y no avasalle a otro Poder del Estado. La Justicia debe tener independencia para actuar”, agregó el senador.
Es muy grave que la Asociación de Magistrados denuncie que los jueces están siendo presionados por el Poder Ejecutivo. Le pedimos al Ministro Heber que reflexione, se ubique en su lugar y no avasalle a otro Poder del Estado. La Justicia debe tener independencia para actuar. pic.twitter.com/ssSRbf5IGt
— Charles Carrera Leal (@ChCarreraLeal) March 8, 2022
La AMU dijo en un comunicado que “Tanto la presencia del jerarca en el lugar, como sus declaraciones públicas, respecto a que se trata de una ‘formalización que no entiende' o que el juicio que se inicia es 'un mal mensaje a la Policía’” generaron preocupación a los magistrados. “Puede representar un intento de presión indebida a la jueza actuante y provocan una afectación de la fundamental separación de poderes”, agregaba el comunicado.