LOS RESTOS ESTÁN CUBIERTOS CON CAL
En una de las barrancas del Batallón N° 13 los arqueólogos y antropólogos que buscan restos de desaparecidos durante la dictadura hallaron el u201cesqueleto (casi completo) de un adultou201d.
Los huesos hablan. La curvatura del sacro permite distinguir entre un hombre y una mujer. La base del cráneo y el fémur guardan material genético que sobrevive a condiciones inhóspitas y -prueba de ADN mediante- permiten identificar a una persona. Y la ubicación del cúbito puede dar cuenta de un tipo de tortura antes de morir. Por eso, el hallazgo del u201cesqueleto (casi completo) de un individuo adultou201d en el batallón de Infantería N° 13, dice más de lo que se piensa. Todavía más si esos restos están cubiertos de cal.
Cuando la retroexcavadora hundió su pala en la barranca del predio militar, casi al borde del arroyo Miguelete, quedó al descubierto un fragmento de cal. Ese primer indicio, sobre el mediodía del martes, abría la sospecha de que allí podía haber un enterramiento. Porque catorce años antes, a menos de una cuadra, entre los sauces y a la sombra de un álamo pelado, fueron encontrados los restos del escribano Fernando Miranda, exedil comunista, padre del actual presidente del Frente Amplio, Javier Miranda, y uno de los que figuraba en la lista de desaparecidos durante la dictadura. Y lo que quedaba de su cuerpo estaba bañado con cal.
El óxido de calcio (cal) apura el proceso de descomposición de los órganos y tejidos blandos. El embadurnar un cuerpo humano con ese producto era un mecanismo -según la antropóloga Alicia Lusiardo- de quitar toda evidencia de quien se quiere desaparecer. Salvo por un detalle: los huesos se calcifican y perduran más tiempo.
Pero el tiempo, como dice el dicho, es tirano. Los 11 integrantes del equipo de arqueólogos y antropólogos que hallaron el esqueleto, tuvieron que trabajar contrarreloj para u201clevantaru201d todas las pruebas (además de huesos se encontró una camisa) antes de que la lluvia lo impida.
"Un trabajo de rutina que se viene haciendo hace años"
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El área que queda entre el alambrado limítrofe del Batallón N° 13 y el arroyo Miguelete ya había sido estudiada. ¿Cómo es posible, entonces, que se encuentre recién ahora un esqueleto? Sucede que esa u201cáreau201d -o el u201catrás de la cancha de fútbolu201d, como decían algunos testimonios de la época- son 130.000 metros cuadrados. No solo eso, en las excavaciones de 2005 y 2006, que lideraba el arqueólogo José María López Mazz, habían quedado zonas sin revisar y son esas en las que se trabaja ahora.
Según el fiscal Ricardo Perciballe, el hallazgo de esta semana u201ces producto de un trabajo de rutina que se viene haciendo hace años y es casualidad que se encontrara en una búsqueda intensa que se estaba haciendou201d. Desde que se reanudaron las excavaciones en este predio, los técnicos trabajan con un sistema de cuadrículas que van u201cbarriendou201d todo ese predio u201cdetrás de la canchau201d, justo del otro lado del centro de detención clandestina u201c300 Carlosu201d (u201cinfierno grandeu201d).

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Pero Óscar Urtasun, integrante de Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos, tiene la convicción de que los datos recabados u201cúltimamenteu201d aceleraron el descubrimiento del esqueleto. Las declaraciones ante el Tribunal de Honor Militar, la pista que el comunicador Orlando Petinatti anunció en televisión y otros indicios que recibieron allegados a la causa parecen ser hechos inconexos, pero que, ante este hecho, dan señales de que se quiere pisar a fondo el acelerador.
El ministro de Defensa, José Bayardi, aclaró que él u201cjamásu201d dio una orden de que se apurara la búsqueda, pero sí fue enfático en reconocer que hizo u201ctodo lo posible para aceleraru201d los procesos de autorizaciones que dependen de su cartera.
El secretario de Estado había estado en el predio en cuestión durante la noche del martes. Pero ayer, cuando los familiares de desaparecidos quisieron entrar, no estaba. Y eso molestó a Urtasun y a alguno de los suyos. u201cLa actitud de las Fuerzas Armadas, el pasar lista para entrar, el hacernos esperar dos horas, el mirarnos como si fuéramos delincuentes es desmedidau201d.
El consenso científico refiere a 194 uruguayos desaparecidos durante la dictadura. Solo cuatro fueron encontrados enterrados. Pero hay indicios de que 22 cuerpos podrían estar soterrados en territorio nacional -cerca de la mitad en el Batallón N° 13.

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Tras el hallazgo del martes, imperaron las hipótesis. Los huesos de los brazos estaban cruzados, lo que podría alimentar la teoría de que, luego de las torturas, se los ataba, colocaba en bolsas, se les echaba la cal y luego enterraba.
También se confirmaría que en casi 15 años de represión pudo haber distintos mecanismos de asesinar y hacer desaparecer, incluido el enterrar y desenterrar (u201coperación zanahoriau201d). Y la sospecha de que los restos podrían ser del familiar de cualquiera de los que están esperando una respuesta al paradero de su ser querido. Para eso falta. Urtasun lo sabe. Es consciente que los antropólogos tienen que llevar al laboratorio los 208 huesos que componen el cuerpo humano. Los tienen que analizar sobre una mesa y enviar muestras a Argentina, para su estudio genético en Córdoba. Ese laboratorio, dependiente del equipo de antropólogos argentinos y que tiene la capacidad de cotejar con una base de datos, recibe u201ccientosu201d de muestras de este tipo al año. Y, si las condiciones de conservación son óptimas, es poco probable que el estudio de ADN demore menos de dos semanas.
Urtasun lo sabe y aun así no pudo u201cpegar un ojo durante toda la nocheu201d. Se supone que, luego de tantos años y expectativas frustradas, u201cuno se va curtiendo... pero cómo no dejar de maquinar cuando tu familiar es quien puede estar allí abajo, rodeado de ese paisaje desoladoru201d.

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u201cSeguir buscando es el mejor homenajeu201d
En el Frente Amplio reivindican la búsqueda de desaparecidos durante los gobiernos de la coalición, pero advierten que no es oportuno usarlo como tema de campaña electoral. El senador Rafael Michelini señaló que el hallazgo de un esqueleto completo en el Batallón 13 implica que el tema de los desparecidos pase a ser una causa nacional. u201cTodos se dan cuenta que ya no se puede tapar el sol con las manosu201d, acotó. u201cPor suerte, nunca bajamos los brazosu201d, señaló en referencia a los gobiernos del Frente Amplio. u201cQue toda la sociedad uruguaya acepte que hay que seguir buscándolos es el mejor homenajeu201d.
El secretario general del Partido Comunista Juan Castillo dijo que se encontraron los restos u201cporque el gobierno ha mantenido un compromiso con la búsquedau201d. u201cEsto comienza a cambiar en los últimos 15 o 20 años, es muy lento, pero son señales de que vale la pena seguir insistiendou201d. Y concluyó: u201cSería tontou201d utilizar el hallazgo de restos u201cpara la campañau201d.
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u201cSi aparece un cuerpo puede haber másu201d
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El candidato a la Presidencia por Cabildo Abierto (CA) y excomandante en jefe del Ejército, Guido Manini Ríos, dijo que u201cel hecho de que aparezca un cuerpo (en el Batallón 13) señala que es posible que haya másu201d. u201cOjalá que aparezcan, el tema es que haya información que permita llegar a esou201d, agregó.
Consultado por El País en Maldonado, Manini Ríos aseguró que u201cen la medida que haya información creíble hay que apoyar este tipo de búsquedasu201d porque entiende que u201cva a permitir achicar la fractura que quedó pendiente de esta historiau201d.
u201cSi no aparecen los cuerpos hay una deuda. Para saldarla se necesita información que no siempre es de fácil acceso. Yo el único dato que recibí se trasladó y lamentablemente no se confirmó como tantos otros porque se ha buscando en decenas de lugares. A veces, como en este caso, la información es veraz y hay que tener siempre la esperanza de que puede apareceru201d, agregó.