Desde hace años se habla de la implementación de un sistema de reciclaje por el cual las personas van a poder llevar envases —de plástico, lata o Tetra Pak— a distintos puntos de entrega y, a cambio, se le va a devolver dinero. La implementación ha sido más lenta de la prevista en una primera instancia pero el sector privado, que tiene sus conflictos internos, ha avanzado. La última novedad es que el gobierno incluyó en la Rendición de Cuentas algunas especificaciones del régimen para que, si así lo decide el Parlamento, queden escritas en la ley.
En Uruguay las empresas importadoras y productoras de envases son responsables de los residuos. Para eso, la Cámara de Industria desarrolló el Plan Vale. Este programa se hizo en coordinación con el Ministerio de Ambiente —desde el gobierno anterior— e incluso en marzo se firmó un nuevo acuerdo en Torre Ejecutiva. En esa instancia, las empresas anunciaron que la implementación de la normativa implicaría US$ 40 millones.
La normativa ya dice que los planes de recuperación de residuos podrán incluir “mecanismos de cobro de una cantidad individualizada y uniforme para todos los comercios de plaza por cada envase”. ¿Qué se propuso en la Rendición de Cuentas? Se especifica que, “cuando el consumidor retorne voluntariamente el envase, el comerciante le entregará el monto” que corresponda “al mismo en el momento de la devolución”, lo que podrá ser “en efectivo o mediante un ticket o vale para realizar compras en el establecimiento comercial, que no podrá tener vencimiento".
De esta disposición, el ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, explicó a El País que “la ley siempre es la solución más robusta para dar estabilidad a un proyecto tan importante en inversión, logística y que sobre todo apuesta a un cambio tan profundo en la gestión de residuos y a nivel cultural”.
Pero este no es el único punto que se incluyó en la Rendición de Cuentas vinculado al Plan Vale. Se pide a los legisladores —que analizarán el proyecto de ley en los próximos meses, primero los diputados y después los senadores— una exoneración del IVA. Esta es para las operaciones que se hagan de depósito y reembolso de los envases de un solo uso de bebidas en el marco de los planes de gestión de residuos.
Los privados aún no han anunciado cuál será el monto que le devolverán al usuario por cada envase que lleve a los distintos puntos de recolección. Se ha hablado de que podría haber varios valores dependiendo del envase. Pero, suponiendo que sean $ 5 o $ 10, la propuesta en la Rendición de Cuentas es que no tenga IVA.
El presidente del Plan Vale, Agustín Tassani, adelantó en marzo que la fijación de esos montos dependerán de una resolución que tomarán en conjunto con las autoridades del gobierno, y que deberán ser cifras “atractivas" para que la persona se sume a la propuesta y que al mismo tiempo “impacte en el consumo”.
Una de las novedades de la ley vigente —de este sistema que aún no se implementó— es que los “comerciantes y puntos de venta al consumo, así como los demás intermediarios en la cadena de distribución y comercialización de productos envasados”, van a estar “obligados a recibir y aceptar la devolución y retorno de los envases de aquellos productos” que venden.
Desde el Plan Vale proyectaron una inversión de US$ 42 millones, de los cuales US$ 12 millones serán para 2026. Este año se destinará US$ 6 millones para la implementación del sistema de depósito-reembolso y la construcción de la planta de consolidación en el área metropolitana, a la que irán los envases que se recolecten en los distintos puntos del país. Los otros US$ 6 millones serán para la otra pata del plan, que involucra acuerdos con las distintas intendencias.
Al año siguiente, en 2027, la inversión será de US$ 30 millones, de los que una parte será para terminar de construir la planta de consolidación y otras infraestructuras asociadas al sistema de depósito-reembolso, así como para profundizar el sistema de recuperación selectiva existente.