"Es imposible de pagar": fabricantes critican el costo de integrar el Plan Vale de recuperación de descartables

Quienes emiten envases derivados de la celulosa pidieron en comisión de la Cámara de Representantes que haya una regulación específica para su sector.

Cartón corrugado.
Cartón corrugado.
Foto: Canva.

Hay diferencias en el sector empresarial sobre cómo debe ser la
recuperación de envases descartables, a la que varias firmas están obligadas. Desde hace años se determinó por ley que las compañías vinculadas a estos productos de un solo uso —sean de plástico, lata, cartón, vidrio u otros— debían generar un sistema para recolectar los residuos y darles una segunda vida, pero avanzar en este sentido ha sido cuesta arriba.

En este marco, la Cámara de Industrias generó un programa —denominado Plan Vale, que hoy tiene el aval del Ministerio de Ambiente—, pero compañías que fabrican envases de cartón corrugado plantearon problemas para unirse y criticaron la normativa que las fuerza a hacerlo.

Una delegación de la Asociación de Fabricantes de Papel concurrió a la comisión de Industria, Energía y Minería de la Cámara de Representantes para pedir que el sector de envases descartables de cartón corrugado tuviera un marco regulatorio específico, con el objetivo de no estar incluido junto a otros materiales como el plástico, la lata y el vidrio.

Esto bajo el argumento de que ya hay otros sectores, como la construcción y los neumáticos, que tienen normativa propia de recuperación de residuos. Además, se alegó que la norma que los abarca se pensó para los plásticos y que no tiene en cuenta la realidad de los fabricantes de envases derivados de la celulosa.

El presidente de la gremial, Paul Morgan, contó que en 2025 presentaron un derecho de petición ante el Ministerio de Ambiente para que el sector de fabricantes de cartón corrugado tuviera una normativa específica y no quedara englobado con el resto de los envases descartables, como sucede ahora.

Uno de los argumentos es que ya existen “circuitos de recolección y de valorización” de sus productos, por lo que no sería necesario sumarse al Plan Vale. En esa línea, comentó a los diputados: “El plástico termina en los vertederos, termina en el agua; lo nuestro no”.

Pero, además, Morgan planteó que sumarse al Plan Vale —que es a nivel nacional y tendrá, entre varias cosas, una planta de consolidación y un sistema por el que las personas van a poder ir a los puntos de venta para que les devuelvan dinero a cambio del envase— pone “en serio riesgo a varias de las industrias del sector”.

Morgan advirtió que si la empresa que representa, Cicssa, estuviera en el Plan Vale, tendría un costo mensual de entre US$ 50.000 y US$ 60.000. “Es más o menos el 5% de nuestra facturación; es imposible de pagar”, añadió.

En una línea similar, Gerardo Longo, en representación de la empresa Costa Bella-Myrbox, aseguró que nunca fueron “convocados ni consultados por el Ministerio de Ambiente para hablar” sobre la reglamentación. “Solamente citan los estudios de tres empresas” vinculadas al plástico, “pero no nos tuvieron en cuenta a nosotros en absoluto para hacer los estudios”, comentó.

“Muchas empresas, ante la imposibilidad de trasladarla a precios, van a cerrar, o sea que va a haber menos mano de obra”, indicó, y continuó: “Nos exigen readherirnos al Plan Vale. Eso nosotros todavía no lo hicimos, y no lo vamos a hacer porque, sinceramente, es muy costoso”.

Asimismo, Longo aseguró que hace un año y medio tuvieron una reunión con el Ministerio de Ambiente en la que se plantearon estos problemas. Del encuentro se fueron “muy entusiasmados” porque quedaron en “mantener reuniones de trabajo para tratar de que este tema fuera más equitativo” dado que —según afirmó a los diputados— el impacto ambiental que produce este sector de la industria es “prácticamente mínimo”. Sin embargo, “nunca” fueron “convocados”, señaló.

“Estimo que sería bueno que el Ministerio de Ambiente estudiara la posibilidad de rever esa resolución, y hacerla más coherente y más factible de llevar adelante y, principalmente, educar a la población, que es donde está el problema. Reitero que el inconveniente principal son los residuos de los hogares, por lo cual creo que se paga un impuesto. Yo empezaría por ahí”, añadió.

CLAVES DEL PLAN VALE

La Cámara de Industrias del Uruguay generó el Plan Vale, que tiene dos partes centrales: el sistema de depósito-reembolso —por el que las personas van a poder entregar los envases descartables en distintos puntos de venta a cambio de un dinero— y el trabajo con las intendencias para la recuperación de envases.

Ha habido varios contratiempos e incluso el Ministerio de Ambiente les dio más tiempo a los privados al aplazar las metas de recuperación que estaban en los decretos iniciales.

Pero hubo dos hitos importantes este año. Por un lado, la gremial de los industriales firmó en marzo un acuerdo en Torre Ejecutiva con el Ministerio de Ambiente para que haya un fortalecimiento de la fiscalización sobre las empresas, para saber si están unidas al plan las que deberían. Por otro lado, se anunció que la primera planta de consolidación y conteo de envases del Plan Vale se hará en el predio de la Unidad Agroalimentaria Metropolitana.

El ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, dijo en entrevista a El País en agosto que la implementación del Plan Vale “supondrá un cambio de hábitos en la gente, pero también supone un desafío para las empresas y una articulación dentro del sector privado en distintos niveles”. En esa línea, indicó que la ley de responsabilidad extendida “hace que alrededor de 3.500 empresas tengan que estar inscriptas” al nuevo sistema. Pero advirtió: “En esta etapa han surgido diferencias entre las empresas que conducen el Plan Vale y las medianas y pequeñas y, en particular, del sector del comercio e importador. Hemos articulado como ministerio”.

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