El diputado colorado Carlos Rydström apuntó contra el ministro de Ganadería, Alfredo Fratti, tras recorrer la estancia María Dolores, que fue adquirida por el Instituto Nacional de Colonización (INC) por US$ 32,5 millones.
Rydström, que también es ingeniero agrónomo, dijo haberse encontrado en esta visita con 3.600 hectáreas vacías y que el "avance y producción" solo es notorio en las restantes 800, que están en manos de las gremiales lecheras. Sobre este punto el diputado apuntó contra Fratti por afirmar que en María Dolores "la cosa está volando".
"De los 16 tamberos que nos prometieron, ni vistas. Acá la plata está enterrada", manifestó el diputado en un video publicado en sus redes sociales bajo el mensaje: "Desidia y poco apego en María Dolores".
DESIDIA Y POCO APEGO EN MARÍA DOLORES
— Carlos Rydström (@CarlosRydstrom) February 9, 2026
Estuvimos recorriendo la estancia María Dolores, para ver y mostrar la realidad que según el ministro Fratti, "ta volando".
Se perdió la oportunidad de arrendar las hectáreas que aún no están trabajadas, y el resultado es pésimo.… pic.twitter.com/f6owy1TxFP
"Durante esta sequía hay más de 1.000 tamberos colonos que podrían estar recibiendo más asistencia técnica y mayores apoyos, mientras tanto el gobierno decidió hacer un homenaje comprando tierra para dejarla abandonada de esta manera", manifestó el diputado.
Para Rydström, con esta adquisición "se perdió la oportunidad de arrendar las hectáreas que aún no están trabajadas, y el resultado es pésimo".
Polémica por la compra de María Dolores
La compra de esta estancia fue anunciada el día del homenaje por la muerte del expresidente José Mujica. En un clima atravesado por la emoción y el dolor, una intervención del secretario de Presidencia, Alejandro “Pacha” Sánchez, reavivó el debate sobre la política de tierras del Estado.
El predio de unas 4.400 hectáreas está ubicado en Florida. El objetivo del INC era instalar allí una nueva colonia destinada a productores lecheros en un punto clave de la cuenca. Sin embargo, los cuestionamientos no tardaron en aparecer. El primero en alzar la voz fue el senador nacionalista Sebastián Da Silva, quien puso en duda la legitimidad de la compra. Da Silva señaló que “lo primero que salta a la vista” es el monto de la inversión. “Es una estancia enorme, y estamos hablando de muchísima plata para una operación de estas características”, denunció.
Las críticas no se limitaron al precio ni a las características del campo. También apuntaron a la situación personal del entonces presidente del INC, Eduardo Viera, por su condición de colono. Para la oposición, esa doble condición resultaba incompatible con el cargo que ocupaba. Luego de semanas en el ojo público, Viera optó por renunciar a su cargo.
El senador del MPP Sebastián Sabini fue uno de los que defendió la compra. “Van a estar en contra de todo lo que hagamos y de cómo lo hagamos”, dijo, en referencia a los sectores políticos que, según él, nunca creyeron en el INC.
Es que volvió a instalarse con fuerza la discusión de fondo sobre Colonización como herramienta para sostener a los productores familiares en el medio rural y evitar así su expulsión del campo.