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Del respeto al desagrado: lo que genera el enigma de Pedro Bordaberry en la interna colorada

Sanguinetti dijo que “se oye” cierta preocupación por la indefinición por parte del exlíder de Vamos Uruguay.

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Pedro Bordaberry
En 2017 el entonces senador Pedro Bordaberry se retiró de la política.
Foto: archivo/El País.

Cada vez que un dirigente le propone a Pedro Bordaberry conversar sobre política, el exsenador colorado la patea al córner y prefiere rumbear la charla hacia otros temas, aunque sea sobre la lucha de Montevideo City Torque, el club del que es director ejecutivo, para evitar el descenso. Sin embargo, a diferencia del secretario general del Partido Colorado, Julio María Sanguinetti, que ya aclaró que no se postulará a las elecciones internas como precandidato presidencial, Bordaberry ha evitado confirmar que no correrá, lo que genera incertidumbre. La mayoría de los dirigentes lo dan fuera de competencia; muchos dicen que respetan el derecho que ganó a decidir cuándo y cómo volver, si quisiera; y hay al menos un precandidato al que no le agrada la enigmática situación.

La puerta para su retorno parece estar abierta. De todas maneras, el diputado Gustavo Zubía, precandidato a la presidencia por el PC, dice que “lo mejor sería un pronunciamiento de Pedro en sentido afirmativo o negativo, pero hasta el día de las internas o hasta la semana antes, tiene derecho a mantener esta situación de especulación”. (El plazo para presentar una precandidatura a las elecciones internas del 30 de junio vence el 31 de mayo, informó el ministro de la Corte Electoral José Korzeniak.)

“Me agradaría la figura de Pedro dentro del partido, pero no me agrada esta demora, este suspenso, esta incertidumbre, y preferiría que se pronunciase por sí o por no lo antes posible”, agrega Zubía, quien sostiene que aunque Bordaberry resuelva ser precandidato, él probablemente mantendría su postulación, en un porcentaje que “está en el orden del 90%, pero una buena propuesta de Pedro obviamente da para conversar”.

Si bien la mayoría de los dirigentes ya definió a quién apoyará, Zubía dice que “hay muchos que están orejeando el mazo”, y aclara a El País: “Yo preferiría un pronunciamiento para saber a qué atenerme. No puedo negar que una conversación interesante con él de un cálculo electoral puede llevarme a algún tipo de acuerdo”.

Quienes orejean tienen presente que Bordaberry lidera las últimas mediciones sobre la interna colorada: 44% de los encuestados por Equipos Consultores en junio respondió de forma espontánea que lo votaría, mientras que ante el menú de precandidatos, su intención de voto subió a 52%. Sin embargo, la dirigencia alerta que el escenario actual dista del de junio, porque Robert Silva, Gabriel Gurméndez y Guzmán Acosta y Lara renunciaron al Poder Ejecutivo para medirse en las urnas, y además confirmaron sus intenciones electorales Zubía y Tabaré Viera.

La semana pasada, en entrevista con El País, Silva dijo al respecto: “Siempre creo que las personas tienen un espacio, y más aquellas valiosas como Pedro Bordaberry”. Y añadió: “Creo que todo partido, y más el colorado con su tradición, le tiene que dar la bienvenida”.

A su vez, Sanguinetti admite que por la indefinición de Bordaberry “se oye” la preocupación de dirigentes que aún no han definido a quién apoyar, o, dicho de otra manera, en qué precandidatura invertir para financiar la campaña y lograr una banca en el Parlamento. “A la gente siempre le preocupa mucho la interna porque puede significar un desgaste demasiado grande, sobre todo cuando los medios son muy limitados; hay esa preocupación”, dijo el expresidente a El País.

Pedro repasa en columna sus alertas en el Senado

Bordaberry responde hoy en una columna de El País titulada “El fracaso de la política” a la acusación del excanciller Francisco Bustillo, quien al ser indagado por la entrega del pasaporte a Sebastián Marset lo acusó de armar un “relato” en su contra, con otras dos columnas publicadas en enero. “Cuando escribo trato de fundamentar lo que afirmo. Intenté hacerlo cuando la ciudadanía me distinguió al elegirme senador. A veces acerté, otras no. Cuando la construcción del Antel Arena a un costo anunciado de US$ 40 millones, me asesoré y expresé que serían no menos de 80 y con seguridad más de 100. Fueron 120”, escribió. Además, recor- dó otras alertas que realizó, sobre el rema-te de los aviones de Pluna, por ejemplo, que terminaron en condenas de jerarcas.

“Estuvo un tiempo y se fue para la casa”

En 2017, el entonces senador Bordaberry anunció que no sería candidato y se retiró de la política. Después de las internas de 2019, que le ganó Ernesto Talvi a Julio María Sanguinetti, intentó volver y liderar una lista al Senado, pero ambos se opusieron y no regresó. Hoy la mayoría de los precandidatos destacan que su postulación sería bienvenida. Para Gabriel Gurméndez, “es un referente que cualquiera quisiera tenerlo en el equipo”; Robert Silva sostuvo que “siempre las personas tienen un espacio, y más aquellas valiosas como Pedro Bordaberry, en el partido de la libertad”; Andrés Ojeda, que prepara el lanzamiento de su precandidatura, consideró que “Pedro tiene libertad y derecho de decidir lo que quiera decidir cuando lo quiera decidir” porque “ha dado todo”. Sin embargo, en Ciudadanos, el sector que apoya a Silva y con el que ha discrepado Bordaberry por su oposición al proyecto que habilita la eutanasia, le pasan factura. “Para nosotros competir contra Pedro o Gurméndez es lo mismo, en el sentido de que tenemos una propuesta nueva, con un candidato que ha hecho una excelente gestión, que tiene enorme condición partidaria, que le pone pasión y, lo más importante, estuvo siempre en el partido, y eso los votantes se lo agradecen. Pedro, en cambio, estuvo un tiempo y después se fue para la casa. Necesitamos candidatos que estén convencidos de lo que estén haciendo”, dijo la diputada de Ciudadanos María Eugenia Roselló a El País.

afecta a instituciones

Judicializar la política es “peligroso”, dice Bordaberry

Pedro Bordaberry defendió en enero en una columna de El País a la exvicecanciller Carolina Ache y sugirió que el ministro de Relaciones Exteriores mintió sobre el conocimiento que tenía la cartera del narcotraficante Sebastián Marset al tramitar su pasaporte. Por esto y la acusación posterior de Ache contra Bustillo, el diplomático apuntó contra ambos al declarar como indagado por este tema.

“Cuando armaron el relato, Bordaberry, (Jorge) Díaz y (Carolina) Ache no se dieron cuenta que yo viajaba mucho. Cuando se entregó el pasaporte al hermano del abogado Alejandro Balbi, Ache era la ministra”, declaró Bustillo. La respuesta del columnista al ahora excanciller puede leerse hoy en estas páginas.

Bordaberry negó haber participado de una “trama” en su contra: “No participé aunque nada me hubiera impedido hacerlo”. Además, recordó que en aquella columna analizó “informaciones” publicadas en la prensa “sobre la investigación administrativa del otorgamiento de un pasaporte”, de la que surgía que el ministro estaba al tanto del trámite iniciado por Marset. “También se conoció una reunión en la que se coordinó la estrategia de una interpelación donde se ordenó ignorar esa comunicación por WhatsApp entre los subsecretarios”, repasó.

“Por todo ello renunció la vicecanciller. Quienes sabían del tema antes que ella no lo hicieron. A partir de esa información di mi opinión. Dejé claro que la doctora Ache no era la principal responsable. Sus superiores y colegas sabían de ello antes. El tiempo parece haberme dado la razón”, señaló, y destacó que tuvo la razón también cuando era senador y denunciaba al gobierno, sin lograr eco en el oficialismo.

“Nos encontramos ante el fracaso de la política que está transfiriendo a la Justicia su incapacidad para resolver sus problemas”, expresó. Y agregó: “Es muy peligrosa esta judicialización de la política porque termina afectando a instituciones fundamentales en un Estado de Derecho”.

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