Con apuro del gobierno y reticencias en la oposición, Parlamento traza plazos para ratificar acuerdo con la UE

El objetivo pactado entre los legisladores es hacer un rápido tratamiento, y que la asociación comercial quede ratificada antes de que termine febrero; el cronograma está definido: las delegaciones serán recibidas a partir del próximo martes.

Reunion de la Camara de Senadores, en el Palacio Legislativo de Montevideo, ND 20250215, foto Estefania Leal - Archivo El Pais
Más del 70% del total de presupuesto del Parlamento lo ejecuta la Comisión Administrativa, encargada de tareas logísticas.
Foto: Estefanía leal / El País.

Las miradas en la Cancillería de Mario Lubetkin están puestas en el Parlamento, que a partir de este martes tiene en sus manos el texto del acuerdoentre el Mercosur y la Unión Europea —de unas 4.000 páginas—, que el sábado 17 de enero, finalmente y luego de un laberinto de 26 años de negociaciones e idas y vueltas, fue firmado por las autoridades ejecutivas de ambos bloques en la ciudad de Asunción (Paraguay).

El objetivo del gobierno, como ha transmitido el canciller, es que Uruguay sea el primer país en ratificar el acuerdo, porque de esa manera se daría un mensaje político relevante cuando en Europa todavía se extienden las manifestaciones en contra del tratado.

Eso por un lado. Porque, por el otro, hay una interpretación jurídica, basada en la lectura del artículo 23.3 —del capítulo 23 sobre "disposiciones generales y finales"— según la cual, una vez aprobado por el parlamento de cualquier socio del Mercosur, el acuerdo empieza a regir "de forma provisional" entre el bloque Europeo y el país Estado sudamericano que ya haya transcurrido por la ratificación. Esto siempre y cuando "la Unión Europea y dicho Estado Mercosur signatario se hayan notificado mutuamente la finalización de sus procedimientos internos o la ratificación del presente Acuerdo, y hayan confirmado que están de acuerdo en aplicar provisionalmente el presente acuerdo", subraya el texto que ahora está a disposición de los legisladores uruguayos.

Si los europeos, cuyo Parlamento envió semanas atrás el texto del acuerdo al alto tribunal de justicia para que se expida sobre la compatibilidad normativa con el derecho comunitario, están en condiciones políticas de seguir ese camino, es una incógnita en estas horas. Aunque en el gobierno reina el optimismo por los efectos de los esfuerzos que llevan adelante para que eso ocurra, entre otros, y a pesar de las resistencias internas, el canciller alemán Friedrich Merz, y desde hace tiempo la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von Der Layen y el presidente del Consejo Europeo, António Costa.

Sea como fuese, la agenda parlamentaria que se abre ahora será sumamente "intensa", adelantó esta semana el senador del Frente Amplio, Daniel Caggiani.

La idea de los senadores es poder recibir a los posibles “ganadores” y “perdedores” de esta alianza comercial. Quieren escucharlos y tomar apuntes para posibles políticas públicas que deban realizar más adelante con el objetivo de acompañar a los afectados. Pero, además, está la intención de explicarle a algún sector productivo las oportunidades que puedan aparecer una vez que todos los países den el visto bueno.

Primero se escuchará la palabra del canciller Lubetkin, que concurrirá el martes a las 10:00 a la comisión especial para el tratamiento y la aprobación de esta asociación. A este ámbito, pese a ser del Senado, están invitados los legisladores de las comisiones de asuntos internacionales y de hacienda de la Cámara de Representantes. El objetivo de los parlamentarios es poder hacer un tratamiento rápido —sobre todo si se tiene en cuenta que no se pueden hacer modificaciones— y que las delegaciones no deban concurrir dos veces al Palacio Legislativo.

La agenda de delegaciones se aprobará de manera oficial el martes, pero los senadores ya conversan sobre a quiénes invitar. A cada una se le darán 30 minutos, tiempo que los legisladores consideran suficiente para escuchar pero, al mismo tiempo, no atrasar la discusión. Aunque el procedimiento podría ser más rápido, es más, se podría solucionar con la simple votación en comisión y plenario de ambas cámaras, se entiende que no es el mejor camino.

“La voluntad de votarlo es total pero hay que ponerse en el lugar del que está en Nueva Helvecia y, de repente, se ve amenazado”, indicó el senador blanco Sebastián Da Silva, quien no ve dificultades para que se dé una rápida aprobación.

La lista de invitados aún no se cerró. “Estaba la Asociación Rural del Uruguay y la Federación Rural del Uruguay, y pedí a la CAF (Cooperativas Agrarias Federadas). Así como estaba la Asociación Nacional de Productores de Leche, además de que Pedro Bordaberry solicitó sumar a Conaprole. También pedí a los armadores de autos para que puedan indicar dónde pueda estar la oportunidad, por lo menos para tomar nota”, añadió Da Silva.

Del Partido Colorado, el senador Robert Silva —quien se turnará la banca con el exsubsecretario de Cancillería, Nicólas Albertoni— señaló que tiene “especial interés en recibir a entidades que se sientes perjudicadas”, como las del sector lechero. Del mismo partido, el diputado Conrado Rodríguez señaló que están “dispuestos a tratarlo lo más rápido posible para que Uruguay sea el primer país en ratificarlo” dado que “sería una señal potente del país”.

El martes, después de escuchar a Lubetkin, ya recibirán las primeras delegaciones a partir de las 15:00: Unión de Exportadores, Asociación Rural del Uruguay y Federación Rural del Uruguay.

La idea es poder votar el acuerdo en el Senado el próximo 25, y que antes de que termine febrero esté pronta la ratificación con la votación en Diputados.

Reticencias en la oposición: condiciones y poco "apuro"

El acuerdo político es que, para ganar tiempo, las delegaciones solo comparezcan en la comisión del Senado, y que una vez votado el proyecto en la cámara alta, en Diputados el pasaje de la iniciativa sea básicamente un trámite.

Sin embargo, para que esto ocurra, según ya exigen representantes de la oposición, tiene que darse algunas condiciones elementales.

En esta línea, dijo el diputado blanco Juan Martín Rodríguez —que reclamó este miércoles en su cuenta de X que, por el momento, "solo fue remitido el Acuerdo Interino de Comercio, pero NO el Acuerdo de Asociación Política y Cooperación"— todo marchará bien si se observa "buena fe" de parte de los senadores y, por ejemplo, se toma nota de los planteos de los diputados si estos refieren a citar alguna delegación que no estuviera en el cronograma o realizar todas "las preguntas" que los diputados entiendan pertinente.

Hay una observación que ya tiene elaborada: "Creemos que los ministerios de Economía, Industria o Ganadería deberían comparecer para brindar respuestas", además de la propia Cancillería.

Álvaro Perrone, diputado por Cabildo Abierto, mientras tanto, dice que todavía está esperando ser convocado a participar de esta comisión en el Senado, y que, como Rodríguez, espera tener una real "participación". "Si vamos a estar solo de oyentes para después votar algo que no terminamos de saber de qué se trata, va a estar difícil", anticipó.

Y también opinó que no entendía "el apuro". "Europa no se va a estar fijando si votamos o no votamos este acuerdo. No creo que nuestra ratificación tenga ninguna significación".

Por su parte, el senador Robert Silva indicó que la idea es "optimizar tiempos", lo que no significa que después la otra cámara pueda realizar las actuaciones que crea necesarias.

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