Argentina y Estados Unidos firmaron un acuerdo comercial que ampliará el acceso de la carne al mercado estadounidense, revisará las restricciones para el acero y el aluminio y, a cambio, el gobierno de Javier Milei quitará 221 barreras arancelarias. Este acuerdo marco de comercio e inversiones se selló el pasado jueves y es visto como una de las mayores alianzas estratégicas del país vecino con la administración de Donald Trump.
Según el documento —aún falta la fase final de aprobación, un proceso que entra a correr a partir de ahora—, EE.UU. eliminará aranceles recíprocos para 1.675 productos argentinos, que le significarán exportaciones por unos US$ 1.013 millones. También el gobierno de EE.UU. concederá una ampliación para el acceso preferencial —sin precedentes— a 80.000 toneladas de carne bovina argentina, que se suman a las 20.000 toneladas que envía actualmente. Con esto último, las exportaciones argentinas de ese producto se incrementarán en US$ 800 millones, según publicó en su página web la Cancillería argentina.
De todas maneras, algunos analistas ponen en duda los beneficios del acuerdo para el gobierno de Milei. La doctora en Relaciones Internacionales por la Universidad Nacional de Rosario (Argentina), Julieta Zelicovich expresó en su cuenta de X (en base al texto del acuerdo) que las obligaciones de Argentina alcanzan a al menos 113 ("son más porque hay listados de cosas)", mientras que las obligaciones de EE.UU. son 10 ("y ocho de esas son mutuas con Argentina...así que en realidad son dos").
Entre ellas, la cuota de carne a la que accede Argentina no está dentro del acuerdo. "Es una medida unilateral de EE.UU.. No tiene el mismo peso que un acuerdo: como te la dan, te la quitan. La cuota para el ingreso de carne de EE.UU. a la Argentina sí está en el texto, así como otras reformas", señaló
"Acuerdo de sumisión comercial y económica", graficó.
Ante ese panorama, cabe preguntarse, ¿cómo es posible que Argentina, no cumpla con las disposiciones del Mercosur, al hacer acuerdos en forma unilateral? ¿Cómo impacta ésto en Uruguay? ¿Cuáles son los caminos que podría tomar el gobierno uruguayo ante esta situación?
Ya el pasado 22 de noviembre, en rueda de prensa en Cancillería uruguaya, el ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin, consultado por la situación en el Mercosur ante el posible ingreso de Uruguay al acuerdo Transpacífico (Cptpp) en forma unilateral, respondió que los países miembros buscaban “modernizar o repotenciar el bloque”.
En ese contexto, mencionó el acuerdo entre Argentina y Estados Unidos en el que ya se avanzaba, y ante el cual Uruguay no manifestó comentario en contra. “Nunca estuvo planteado el acuerdo entre Argentina y Estados Unidos (...), pero no estamos dando ningún tipo de opinión porque eso tiene que aclararse en blanco sobre negro. Hay que ver cómo se desarrollan los hechos y si eso nos da también oportunidades a nosotros”, manifestó Lubetkin en ese momento.
“Es claro que es un acuerdo bilateral (el de Argentina-EE.UU.) y habrá otros. Por otro lado, tenemos a Brasil también con sus acuerdos arancelarios y negociaciones con EE.UU. Y eso también va a generar nuevos escenarios (para el Mercosur)”, agregó. Según Lubetkin, el Mercosur, entonces, se está desarrollando hacia una nueva realidad, más acorde a los movimientos mundiales actuales.
Los analistas consideran que el Mercosur se está flexibilizando por vía de los hechos, lo que es positivo para Uruguay, pero por otro lado, es claro que Argentina tomó ventaja en cuanto a sus exportaciones de carne a Estados Unidos. Y en este nuevo ajedrez, Uruguay seguramente tendrá que evaluar cómo queda parado y cuál será la posición de Brasil, que hasta ahora no se ha pronunciado, aunque es probable que asuma un rol de “dejar hacer”.
Cabe agregar que el gobierno de Yamandú Orsi, cuya misión estuvo en visita oficial en China recientemente, firmó 20 acuerdos de cooperación con el país asiático (en materia de seguridad alimentaria, agua, a nivel académico, científico y tecnológico), pero en ningún momento planteó un tratado de libre comercio por fuera del Mercosur.
TCL no, pero importante igual
Nicolás Albertoni, exsubsecretario de Relaciones Exteriores de Uruguay, aclaró en diálogo con El País que el acuerdo firmado entre Argentina y EE.UU. no es un tratado de libre comercio (TLC) propiamente dicho, ya que para serlo debería incluir márgenes de liberalización más amplios y procesos diferentes.
De todas formas, destacó que en los últimos años se ha “matizado mucho” el concepto de TLC y que, más allá de que no lo sea desde el punto de vista estrictamente técnico, se trata de un acuerdo “realmente muy amplio e importante”.
Albertoni observó que los países de la región han firmado acuerdos bilaterales con EE.UU. últimamente (aunque sin llegar estrictamente un TLC), lo que muestra que la mirada de la administración Trump está puesta en esta región.
Destacó que las concesiones que EE.UU. le ha otorgado en particular a Argentina están en el eje de la dinámica de las relaciones comerciales con la región, lo que es una señal político-económica para todas las partes.
“Argentina está dando un puntapié fuerte con este acuerdo. Se veía venir que, al final del día, la bilateralidad entre Argentina y EE.UU. que se estaba dando, iba a romper un techo de cristal (del Mercosur)”, afirmó.
A su entender, detrás de Argentina otros países del bloque buscarán acercarse a EE.UU. en una especie de “si ellos pueden, nosotros también”, en el marco de lo denominó “la bilateralización del Mercosur”, que está ocurriendo en los hechos.
Ese acercamiento a EE.UU. por parte de los países será bajo el entendimiento de que sus movimientos no vayan fuera de la línea que promueve la administración Trump. “De lo contrario, podría tener sus costos”, advirtió.
Asimismo, Albertoni lamentó que Uruguay haya “perdido el tren” cuando, hace dos décadas, el entonces presidente estadounidense George W. Bush visitó el país durante el gobierno de Tabaré Vázquez, y el Frente Amplio se opuso a avanzar en un TLC con EE.UU. “¿Se imaginan todo lo que hubiéramos ganado si hubiéramos tomado este tren en aquel entonces?”, se preguntó retóricamente.
Por su lado, Ignacio Bartesaghi, director de Negocios Internacionales de la Universidad Católica (UCU), en diálogo con El País, dijo que este acuerdo Argentina-EE.UU. marca una violación o flexibilización de hecho, no de derecho, del Mercosur y sus normas. Esto, de alguna manera, le da pie a Uruguay para hacer algo similar.
En esa línea, hay que recordar que Uruguay fue aceptado como aspirante a sumarse al acuerdo Cptpp (Transpacífico) a fines de 2025 y, en virtud de que Argentina ha roto el acuerdo del Mercosur, es difícil que los miembros del bloque le obstaculicen seguir por ese camino bilateral, llegado el momento.
“Uruguay tiene que agarrarse de esto para que Brasil no le haga ningún problema con el Cptpp. Por eso, no deberíamos criticar ni hacer ningún comentario negativo respecto al acuerdo de Argentina y EE.UU”, apuntó.
El punto clave está, según Bartesaghi, en cómo Uruguay reacciona respecto a ese acuerdo de Argentina-EE.UU.. “Lo que nos sirve es hacer lo mismo que está haciendo Argentina”, agregó y dijo que hay condiciones favorables para intentar nuevamente un TLC con China, que a su juicio no estaría aprovechando.
Partido a favor de Argentina
Bartesaghi opinó que el gobierno de Milei ha dado un gran paso en materia comercial en relación a EE.UU., lo que no ha logrado hacer Uruguay. “Ni siquiera logramos bajar el 10% de los aranceles. Argentina está ganando el partido, sacando ventaja con un socio comercial importante, como lo es EE.UU.”, afirmó.
Notó que, por el contrario, se ha dado un empeoramiento de la relación de Uruguay con EE.UU., al haber sido incluido en una lista de 75 países para los cuales se suspendió la tramitación de visas de inmigrante desde el pasado 21 de enero, por tiempo indefinido.
“A nivel de acceso relativo a EE.UU., Argentina le gana ampliamente a Uruguay porque las 80.000 toneladas de carne bovina que negoció, adicionales a las 20.000 toneladas que ya tienen, no se compara con las 20.000 de Uruguay y con el 10% de aranceles que pesa sobre nosotros. Argentina va a tener muchos productos sin aranceles, además de la cuota. No sabemos exactamente qué concedió Argentina para lograr eso de EE.UU., pero para nosotros es una noticia fuerte”, comparó.
Para Bartesaghi, esa desventaja comparativa de Uruguay podría llegar a equilibrarse en la dinámica comercial internacional si logra, efectivamente, acceder como miembro al Cptpp.