La Asociación Sindical de Cooperativistas y Obreros del Transporte (Ascot) aclaró que el chofer de un ómnibus Coetc que desvió su recorrida habitual el domingo a instancias de un grupo de hinchas de Peñarol, “no recibió amenazas” por parte de los parciales, sino que “accedió a trasladarlos” por su propia voluntad.
El lunes, Ascot había emitido un comunicado en el que afirmó que un chofer de la línea 2 de Coetc recibió “amenazas verbales y hostigamientos psicológico y extorsivo” por parte de unos 30 hinchas de Peñarol que lo habrían forzado a cambiar su recorrido para no pasar por las inmediaciones del Parque Central, donde había un evento por el Día del Niño organizado por Nacional.
A raíz del hecho que denunció el chofer, el sindicato llegó a interrumpir el servicio de la línea entre las 18:30 horas del domingo y los primeros servicios nocturnos del lunes.
Sin embargo, este martes Ascot aseguró que “tomó la medida de fuerza” por “fallas en la comunicación” con el chofer.
Según el sindicato, por el “estado emocional del momento” el trabajador dio una versión que no fue la que brindó “más tarde y tranquilo” en la comisaría, en donde aclaró que “no hubo amenaza” y accedió por su cuenta a trasladar a los hinchas de Peñarol.
Ascot agregó que el comunicado del lunes contenía información dada por el conductor bajo la influencia “de los nervios por los distintos hechos de violencia que vienen sufriendo los trabajadores del transporte”.
“No es fácil para un chofer estar expuesto constantemente a situaciones de violencia y acoso, por el mero hecho de estar trabajando. Abogamos por poder realizar nuestra tarea en condiciones normales, en lo posible sin vivir situaciones de estrés y sin ser víctimas de situaciones violentas”, concluye el comunicado de este martes.
El lunes el subdirector de Policía Nacional, Julio Sena, ya había asegurado que el trabajador declaró en la comisaría que el cambio de recorrido fue “decidido de común acuerdo” con los hinchas para “evitar un mal mayor”.
Por su lado, el subdirector Ejecutivo de la Policía, Robert Taroco, agregó que el conductor no quiso denunciar el hecho porque no tomó el pedido de cambiar el recorrido “como un hecho amenazante” sino como una “sugerencia”. En comisaría, el funcionario sólo dejó constancia del episodio y no quiso realizar una denuncia de parte para que Fiscalía inicie un expediente.
De todos modos, la Policía continúa realizando una investigación administrativa para determinar si hay que dar cuenta o no al Ministerio Público. Sena agregó que “prima facie” no parece haber ningún delito.
El hecho había generado alarma ya que era el segundo supuesto episodio de violencia generado por hinchas arriba de un ómnibus en una semana. El domingo 9, el gremio había denunciado que unos 50 hinchas de Cerro, subieron a la línea 306 de la cooperativa Ucot y obligaron al conductor a punta de pistola a cambiar su recorrido y trasladarlos al Intercambiador Belloni.
El dirigente de Ascot, Matías Acosta, confirmó a El País que la semana que viene mantendrán una reunión con la Policía donde recibirán las últimas novedades de la investigación.
Según supo El País en base a fuentes policiales el domingo 9 los hinchas de Cerro se subieron al ómnibus porque un camión “les falló”. Según las fuentes, los parciales pagaron el boleto y hay evidencia de que el ómnibus paró para que descendieran personas luego de cambiar el recorrido.
Asimismo, pese a la denuncia del chofer, todavía no hay pruebas contundentes de la utilización de armas arriba de la unidad ni en los vehículos que, según el trabajador, escoltaron el ómnibus hasta el Intercambiador Belloni, salteándose varios semáforos.
Acosta confirmó a El País que una vez que los hinchas tomaron control de la unidad, el ómnibus paró en el Paso Molino y en Carlos María Ramírez para que descendieran pasajeros. A su vez, confirmó que varios de los hinchas pagaron boleto.
El hecho está siendo investigado como un caso de “violencia privada” y no como un “secuestro” como denunció el sindicato, ya que los hinchas nunca pidieron nada a cambio de tomar la unidad.