“Es un pilar de la familia”: Olga cruzaba con luz verde cuando un ómnibus la atropelló y su familia pide Justicia

Volvía de hacer piscina y llevaba una vida activa, relataron sus hijos a El País; el chofer dijo que salió detrás de un árbol, pero un video contradice esa versión.

Captura de pantalla al momento del episodio.
Momento del atropello.
Foto: Captura de pantalla.

Olga, de 71 años, hacía deporte, cuidaba a sus nietos, paseaba al perro y aprovechaba esas salidas para conversar con los vecinos de Punta Gorda. Sus hijos la describen como una mujer “alegre, optimista y activa”, muy querida en el barrio. “Es un pilar de la familia”, resumieron.

El lunes 20 de julio había ido a hacer piscina y volvía del club cuando comenzó a cruzar Avenida General Rivera, en la esquina con José María Paz. Tenía la luz verde habilitada, pero un ómnibus de la empresa Coetc que doblaba hacia Rivera la atropelló.

Eran las 9:45. La secuencia quedó registrada por una cámara y motivó cuatro llamados al 911. La versión del chofer, según consta en el parte policial al que accedió El País, fue que la mujer había descendido en la parada ubicada en José María Paz y que cuando comenzó a cruzar la avenida “habría salido desde detrás de un árbol”. Sostuvo que no logró advertir su presencia. El guarda del ómnibus ratificó su relato.

Sin embargo, los funcionarios policiales señalaron en el documento que en la cámara “se aprecia que la peatona cruzaba correctamente con luz verde habilitada y que el ómnibus la embiste”. Un testigo presencial declaró en el mismo sentido.

Cuando la Policía llegó, Olga permanecía con signos vitales. Una emergencia médica la diagnosticó como politraumatizada grave y la trasladó al Hospital de Clínicas, donde permaneció durante casi 72 horas. Según relataron sus hijos en conversación con El País, pasó un día entero en el block quirúrgico y luego fue internada en CTI.

Posteriormente fue trasladada a una mutualista, donde continúa internada. El miércoles volvió a ingresar al block quirúrgico para ser intervenida del pie, mientras que el sábado se realizó una operación de cadera.

Sus hijos intentaban contener las lágrimas mientras relataban lo sucedido. Hasta el día en que fue atropellada, Olga llevaba una vida autónoma y gozaba de buena salud. Lo ocurrido modificó su rutina y también la organización de toda la familia.

Desde el barrio y el club al que iba a hacer deporte recibieron numerosas muestras de apoyo. Uno de sus hijos mantiene informadas casi a diario a las personas que preguntan por su evolución. Su profesora de piscina y sus compañeras también grabaron un video para transmitirle fuerza.

La familia señaló que no recibió ningún llamado directo de la empresa de trasnporte, ni de la Fiscalía de Flagrancia encabezada por Ricardo Lackner, aunque aclararon que algunos funcionarios policiales hicieron consultas puntuales para conocer su evolución.

“Queremos que al menos esto sirva para algo”, dijeron sus hijos. “No queremos que quede en la nada. Esto que pasó condicionó a una familia y a una persona completamente sana”, agregaron. Su reclamo es que la Intendencia de Montevideo (IMM) o las empresas de transporte adopten medidas y tomen mayores recaudos para evitar que un episodio similar vuelva a ocurrir.

Desde Fiscalía dijeron a El País que “están trabajando reuniendo evidencia” y que todavía no es posible brindar información sobre la investigación.

La espirometría practicada al conductor dio resultado negativo. Policía Científica trabajó en el lugar y el ómnibus fue incautado. El parte también indica que "no pudo ser encendido debido a los daños que presentaba". Cuando la Policía solicitó el disco del tacógrafo —aparato para controlar la velocidad— para Accidentología Vial, un representante de la empresa manifestó que el vehículo no contaba con ese dispositivo.

Desde el sindicato Ascot calificaron lo ocurrido como un “lamentable accidente”. “Nos ponemos en el lugar del trabajador y también de la señora y su familia. Es una situación muy delicada”, expresaron.

Consultados sobre una versión que indicaba que el conductor había comenzado a trabajar cuatro días antes del atropello, el sindicato negó que haya sido así. Explicaron que el proceso de ingreso de un chofer dura cerca de dos meses, aunque la persona ya cuente con libreta profesional. Indicaron que, durante esa etapa, los aspirantes conducen primero un vehículo sin pasajeros acompañados por un instructor, son evaluados y posteriormente realizan recorridos por las distintas líneas de la empresa.

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