Delincuente de otro tiempo

Un compañero de reclusión decapitó al "Pelado" Roldán

El famoso delincuente estuvo 31 años en manos del sistema carcelario.

Marcelo "Pelado" Roldán. Foto: archivo El País
Marcelo "Pelado" Roldán. Foto: archivo El País

El "Pelado" Roldán no fue el primer decapitado de Víctor Hugo Pereyra Da Silva. En el año 2012 hizo lo mismo con su amante. Después metió su cuerpo en un tanque y lo tiró al lago de una cantera de Canelones.

La crónica roja puso a Richard Marcelo "Pelado" Roldán (44) en los escaparates y lo hizo famoso dentro y fuera de las prisiones. Sobrevivió 31 años dentro de las cárceles uruguayas. Realizó su primer crimen cuando tenía 13 años por un caballo. Como adolescente, participó en tres homicidios.

También fue protagonista de un libro y concedió una sonada entrevista para la televisión.

En el libro "El Pelado" de Gabriel Pereyra y Patricia Gamio la madre de Roldán asegura que el delincuente es "hijo del Estado uruguayo desde sus 13 años".

Paradigma de los delincuentes que comenzaron a actuar siendo niños, murió ayer de una manera terrible. En la madrugada fue asesinado por su compañero de celda.

Los dos reclusos convivían dentro de una celda en "La Roca", el sector de máxima seguridad del Penal de Libertad. Su verdugo, el recluso Víctor Hugo Pereyra Da Silva, lo apuñaló con un corte carcelario en un enfrentamiento ocurrido tras una fuerte discusión.

Pereyra dijo a las autoridades del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) que su compañero de celda insultó varias veces a su madre. En determinado momento no aguantó más y tomó un corte carcelario.

Su primer crimen lo cometió cuando tenía 13 años. Foto: archivo El País
Su primer crimen lo cometió cuando tenía 13 años. Foto: archivo El País

Lo apuñaló varias veces en el tórax. Después, tomó su cuerpo ya sin vida, lo colgó de los pies con una sábana y lo decapitó. Terminó la brutal faena poniendo la cabeza dentro de un balde.

Los médicos forenses certificaron que el cuerpo del "Pelado" tenía múltiples heridas del lado derecho del pecho.

Fuentes de la investigación sospechan que Pereyra Da Silva intentó sin éxito quitarle el corazón al cadáver. Relacionan esa forma de actuar con el feroz crimen cometido por los delincuentes apodados como el "Cosita" y el "Sapo" el 24 de diciembre del año 2005.

Aquella noche los dos asesinos se metieron a la celda del "Caramelero", un homicida imputado por dar muerte a una adolescente de 14 años de edad y lo mataron. Luego lo descuartizaron y se comieron algunas partes del cadáver, a otras las tiraron por la pequeña rendija que permite introducir la comida a la celda.

Confesión.

El asesino confesó de inmediato su crimen con lujo de detalles. En esta jornada, será formalizado por este nuevo homicidio en el Juzgado de la ciudad de Libertad, San José.

Dentro del ámbito carcelario Pereyra y Roldán eran considerados "presos viejos". Por ese motivo, se encontraban dentro de "La Roca", alejados de delincuentes que se encuentran dentro del penal por delitos menos violentos.

De acuerdo a la información oficial del Ministerio del Interior, hacía poco tiempo que ambos delincuentes compartían celda. Hasta ayer no se habían generado problemas de convivencia.

No es la primera vez que Pereyra mata de manera salvaje. Está condenado por varios delitos, entre ellos homicidio, suministro de estupefacientes, extorsión y privación de libertad.

Es el responsable de haber dado muerte en el año 2012 a su amante, una mujer de 42 años de edad residente en la zona de Barros Blancos.

En aquel momento la mujer le dijo que estaba dispuesta a revelar su vínculo a la esposa del delincuente.

En un descuido, el criminal le clavó un puñal por la espalda y la víctima murió en el acto. Después la decapitó y tiró su cuerpo en el lago de una cantera de Suárez, Canelones.

El caso tuvo amplia repercusión puesto que comenzó cuando la familia de la víctima denunció su desaparición.

Además, está en prisión por otros delitos como tráfico de estupefacientes, privación de libertad, rapiña y extorsión.

Marcelo "Pelado" Roldán en La Tablada en 2007. Foto: archivo El País.
Marcelo "Pelado" Roldán en La Tablada en 2007. Foto: archivo El País.

Un mito de las cárceles que cayó en desgracia

El nombre de Marcelo "Pelado" Roldán tuvo todas las presentaciones posibles. Fue "infanto juvenil", "menor infractor", "recluso" y la más moderna "persona privada de la libertad".

A lo largo de 31 años de carrera delictiva protagonizó las páginas de la crónica policial durante la década de 1990 desde que era menor de edad.

En el libro "El Pelado" de los periodistas Gabriel Pereyra y Patricia Gamio, el delincuente contó que cometió su primer homicidio a los 13 años. En ese entonces se movía con dos compinches que murieron de manera violenta tiempo después.

El delincuente estuvo gran parte de su vida privado de libertad, primero en instituciones para menores infractores y luego en varias cárceles de mayores.

En el año 2010 había quedado en libertad por primera vez en 17 años, pero a los dos meses después volvió a prisión por desacato. Salió al poco tiempo y volvió a ser detenido por varias rapiñas, regresando a la cárcel.

En sus varios años privado de libertad, Roldán protagonizó varios motines, uno de los más importantes en el año 2002, cuando lideró a 50 presos en una revuelta ocurrida en el penal de Libertad.

"Pelado" Roldán en 2007. Foto: Captura Monte Carlo Televisión.
"Pelado" Roldán en 2007. Foto: Captura Monte Carlo Televisión.

Sin embargo, funcionarios que trataron con él durante sus distintas etapas como recluso, recuerdan que era "un preso sin tropa".

"No era un líder, tenía más fama que otra cosa. Era una persona con un perfil conflictivo pero no era un pesado. Los más violentos y feroces no son conocidos, tienen un perfil muy bajo. Estos actos extremos son una respuesta salvaje de venganza ciega", indicó el experimentado funcionario.

Mientras tanto, un defensor de oficio que hace unos 20 años actuaba en la ciudad de Libertad en San José contó a El País que le tocó asistir a un recluso que se enfrentó al "Pelado".

"Se produjo un incidente en el penal entre un recluso y el Pelado. Mi defendido lo redujo con un corte carcelario delante de todo el mundo. Cuando estaba a punto de matarlo lo miró y le dijo no da para matarte y tiró el corte. Eligió no matarlo porque prefirió desautorizarlo delante de toda la gente que estaba en el patio. Eliminó su liderazgo y la estrella del Pelado se apagó. El mito había caído", explicó.

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