El Departamento de Homicidios de la Policía y la Fiscalía avanzan en la investigación de un homicidio ocurrido durante Año Nuevo, del que también fueron víctimas otras dos personas que se encuentran heridas, una de ellas de gravedad. En las últimas horas también se obtuvieron detalles sobre un cuerpo que apareció incendiado en el barrio La Paloma a comienzos del mes.
Durante los primeros minutos de 2026, mientras que la mayoría de las personas celebraban el comienzo de un nuevo año, en el barrio Ituzaingó se desarrolló una escena caótica que involucró a "gente conocida" para los investigadores de la Policía. Si bien se trata de un hecho que comenzó siendo"bastante confuso", según dijeron fuentes policiales a El País, se consiguió avanzar y llegar a un sospechoso firme.
El episodio ocurrió en la intersección de las calles Carreras Nacionales y la Avenida Dámaso Antonio Larrañaga. Según la reconstrucción a través de cámaras y testigos (algunos de ellos contradictorios), se pudo determinar que una moto llegó al lugar y se detuvo en uno de los pasajes de la zona. Desde allí, un adolescente de 15 años habría disparado varias veces hacia un grupo de personas.
El sistema de detección de disparos ShotSpotter no consiguió distinguir las detonaciones de la pirotecnia que estaba siendo lanzada por los festejos de año nuevo. El saldo de este episodio fue de un joven de 21 años fallecido, un amigo suyo con dos disparos en la cabeza (que logró sobrevivir e incluso ya prestó declaración por este caso) y otro hombre que recibió impactos en las piernas y ya se encuentra fuera de peligro. Se presume que los dos primeros eran el objetivo del ataque, mientras que el último habría sido una víctima colateral.
Si bien quienes resultaron atacados también estaban armados, no les dio el tiempo de repeler la agresión. Según el relato de testigos, una de las víctimas tenía en sus manos un arma al momento del hecho. Luego de ser herida comenzó a tambalearse, por lo que un vecino le quitó la pistola, que luego entregó a la Policía.
La hipótesis de que la balacera ocurrió producto de un conflicto entre bandas de la zona no pudo verificarse hasta días más tarde, cuando los investigadores consiguieron indicios más fuertes. El principal sospechoso es el adolescente de 15 años, quien habría crecido "sabiendo que está todo mal con los del otro bando", dijeron fuentes policiales a El País. Según se presume, tanto él como su familia estarían "fuertemente armados".
Además, la Policía apunta a una segunda persona que habría tenido la intención de disparar, aunque su arma se trancó y no salieron las balas.
Con respecto a las víctimas, quien continúa internado con dos impactos en la cabeza había estado en la mira de los investigadores hace más de un año, cuando se desató un tiroteo en una fiesta. Allí presumen que mató a un compañero de bando por error, aunque este hecho no fue aclarado, por lo que se mantiene como una hipótesis.
Identificaron el cuerpo calcinado en La Paloma
Otro de los episodios en el que se avanzó en las últimas horas fue en el hallazgo de un cuerpo maniatado y calcinado en el barrio La Paloma, próximo al Cerro. La Policía fue alertada sobre una volqueta en llamas ubicada sobre la calle Alfredo Mones Quíntela, esquina Cuba, próximo a las 07:00 de la mañana. Al llegar, los funcionarios se encontraron con que había un cuerpo dentro de un carro, que había sido colocado al lado del contenedor.
La víctima, que no había sido identificada hasta ayer, había sido maniatada con alambre. Según surge de la investigación primaria, primero le dispararon y luego lo prendieron fuego dentro de una boca cercana al lugar donde apareció. Desde allí lo habrían llevado en el carro, para luego volver a incendiarlo.
Esta hipótesis se debe a pericias realizadas por Policía Científica y Bomberos. Allí se estableció que el cuerpo no pudo haber quedado en el estado en el que fue encontrado tras arder únicamente 40 minutos (tiempo entre que fue incendiado al lado de la volqueta y que llegaron los efectivos policiales), sino que tuvieron que haber prendido fuego el cuerpo anteriormente.
Se apunta a la deuda por drogas como la principal hipótesis del asesinato.
-
Una máscara de Salvador Dalí y carga de combustible: las claves de la imputación de un grupo de rapiñeros
Director de centro de INAU de Rocha fue imputado por presunto abuso sexual contra un menor dentro del hogar
Fernández Albín denuncia "tortura psicológica" en la cárcel; Interior defiende que se aseguran sus derechos