Acusación contra Marset: intercambios de dinero en carreteras europeas, códigos secretos y millones lavados

En el documento se le adjudica el movimiento de grandes cargamentos de cocaína, pero Estados Unidos lo juzgará únicamente por el delito de "conspiración para cometer lavado de dinero".

Sebastián Marset
Sebastián Marset junto a agentes de la DEA y de la Policía de Bolivia, tras su captura en Santa Cruz de la Sierra.
Foto: AFP.

El narcotraficante uruguayo Sebastián Marset se encuentra desde el viernes en Estados Unidos, país en el que será juzgado por lavado de dinero. En un documento al que accedió El País, la Justicia norteamericana lo señala de haber movido grandes cantidades de droga desde Sudamércia hacia Europa, llegando a obtener ganancias de hasta 17 millones de euros por un solo cargamento.

Marset, quien se movía bajo los nombres de Luis Paulo Amorim Santos o Gabriel De Souza Beumer, "era un narcotraficante transnacional con base en Sudamérica", comienza diciendo la acusación del Tribunal del Distrito Este de Virginia. En el documento también menciona reiteradas veces a Federico Santoro (alias Capitán), uruguayo ya condenado a 15 años de prisión por lavado de activos, debido a las fuertes vinculaciones que tenían.

Si bien Marset utilizaba a distintas personas para lavar dinero y Santoro se dedicaba a realizar esta actividad para otros, ambos mantenían un fuerte vínculo.

En uno de los primeros puntos de la acusación, el Tribunal estadounidense aseguró que la red comandada por Marset y su socio utilizaba "tokens", es decir códigos o claves para que personas que no se conocían verificaran su vinculación al grupo sin revelar sus identidades antes de intercambiar dinero de forma clandestina. Se trata de un método utilizado por grupos de todo el mundo, aunque se lo identifica principalmente en Bélgica, Países Bajos o en los Balcanes.

En algunos casos, se reportaron intercambios de valijas con dinero al costado de carreteras europeas entre "co-conspiradores" que "se especializaban en introducir el dinero ilícito en el sistema bancario global", se añade.

Luego de esta maniobra, Santoro era el encargado de dirigir el movimiento internacional de los fondos, principalmente a través de transferencias bancarias. "En ocasiones siguiendo instrucciones específicas de Marset", asegura el Tribunal en su acusación y señala que al menos una vez el narcotraficante le indicó enviar una cantidad específica de dinero a una cuenta en particular. Una de estas transferencias se registró en los servidores de un banco ubicado en Richmond, dentro del Distrito Este de Virginia.

Para facilitar la transmisión de dinero, tanto a Marset como para otras personas, Santoro y sus colaboradores utilizaron "al menos siete empresas", las cuales aparentaban no estar vinculadas entre sí y estaban registradas en distintas industrias. Creaban facturas falsas para ocultar el origen ilícito de los fondos. Las empresas estaban registradas en Sudamérica y Asia.

Se tiene registro de que en un período de cinco meses, Santoro lavó US$ 8 millones a través del sistema financiero de Estados Unidos.

"Durante el desarrollo de la conspiración, Marset y Santoro amenazaron con violencia a otras personas para proteger sus actividades de narcotráfico y lavado de dinero", manifiesta el Tribunal.

En enero de 2021, Marset debía recibir 17 millones de euros de un único cargamento de cocaína, de los cuales al menos cinco fueron lavados a través de bancos de Estados Unidos.

El cargo que se le adjudica al narcotraficante por parte de la Justicia estadounidense es el de conspiración para lavar dinero. Según se menciona en la acusación, lo habría hecho desde al menos noviembre de 2019 países como Bélgica, Chile, China, Países Bajos, Paraguay, Portugal y Estados Unidos.

"El objetivo de la conspiración era transferir dinero proveniente de la venta ilegal de cocaína en Europa, convertirlo en dólares estadounidenses y enviarlo nuevamente a narcotraficantes sudamericanos", concluye la acusación firmada por la fiscal Jessica D. Aber y el fiscal adjunto Anthony T. Aminoff.

Por último, se notificó que en caso de que el narco sea declarado culpable, deberá entregar a Estados Unidos cualquier bien (mueble o inmueble) vinculado al delito que se le acusa.

En la mañana de este lunes se llevó adelante una audiencia breve en la cual, frente a un magistrado federal, Marset fue informado formalmente sobre los cargos que enfrenta. Por su parte, el delincuente aseguró que se encuentra en proceso de contratar a sus abogados en ese país.

Según dijo el abogado Santiago Moratorio a El País, luego de confirmar el equipo legal que representará a Marset, se programará la próxima audiencia prevista para abril. Allí se realizará la lectura de cargos y se establecerá el cronograma procesal, incluidos los plazos para mociones, descubrimiento de prueba y el juicio.

"Dado que el tribunal federal competente es reconocido por su eficiencia y rapidez en la tramitación de causas (siendo uno de los distritos con menor tiempo promedio para llegar a juicio en el país), se estima que el juicio final podría programarse y resolverse dentro del mismo año 2026", añadió Moratorio.

Actualmente el delincuente se encuentra recluido en la prisión de Alexandria, en el estado de Virginia, en el noreste del país.

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